viernes, 14 de septiembre de 2018

BBC / Maduro en China: la crucial relación de Venezuela con el gigante asiático

jueves, 6 de septiembre de 2018

NYT PUBLICA EXPLOSIVA CARTA ANÓNIMA ENVIADA DESDE LA CASA BLANCA: "Soy parte de la resistencia dentro del gobierno de Trump"


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The New York Times tomó hoy la inusual decisión de publicar una columna de opinión anónima. Lo hemos hecho de esa forma a pedido del autor, un funcionario de alto rango en el gobierno de Trump cuya identidad conocemos y cuyo empleo estaría en riesgo por divulgar esta información. Creemos que publicar este ensayo de forma anónima es la única manera de ofrecer una perspectiva importante a nuestros lectores.
El presidente Trump enfrenta una prueba a su presidencia como la que ningún líder estadounidense moderno ha enfrentado.
No se trata solamente del alcance que puede tener la investigación del fiscal especial. O de que el país esté amargamente dividido respecto del liderazgo de Trump. Ni siquiera de que su partido pueda perder la Cámara de Representantes ante una oposición empeñada en derrocarlo.
El dilema —que él no entiende por completo— es que muchos de los funcionarios de alto rango en su propio gobierno trabajan diligentemente desde adentro para frustrar partes de su agenda y sus peores inclinaciones.
Yo sé que es así. Yo soy uno de ellos.
Para ser claros, la nuestra no es la popular “resistencia” de la izquierda. Queremos que el gobierno tenga éxito y pensamos que muchas de sus políticas ya han convertido a Estados Unidos en un país más seguro y más próspero.
No obstante, creemos que nuestro primer deber es con este país, y el presidente continúa actuando de una manera que es perjudicial para la salud de nuestra república.
Es por eso que muchos funcionarios designados por Trump nos hemos comprometido a hacer lo que esté a nuestro alcance para preservar nuestras instituciones democráticas y al mismo tiempo frustrar los impulsos más erróneos de Trump hasta que deje el cargo.
La raíz del problema es la amoralidad del presidente. Cualquier persona que trabaje con él sabe que no está anclado a ningún principio básico discernible que guíe su toma de decisiones.
Aunque fue electo como republicano, el presidente muestra poca afinidad hacia los ideales adoptados desde hace mucho tiempo por los conservadores: libertad de pensamiento, libertad de mercado y personas libres. En el mejor de los casos, ha invocado esos ideales en ambientes controlados. En el peor, los ha atacado directamente.
Además de su mercadotecnia masiva de la noción de que la prensa es el “enemigo del pueblo”, los impulsos del presidente Trump son generalmente anticomerciales y antidemocráticos.
No me malinterpreten. Hay puntos brillantes que la cobertura negativa casi incesante sobre el gobierno no ha captado: desregulación efectiva, una reforma fiscal histórica, un Ejército fortalecido y más.
No obstante, estos éxitos han llegado a pesar del —y no gracias al— estilo de liderazgo del presidente, el cual es impetuoso, conflictivo, mezquino e ineficaz.
Desde la Casa Blanca hasta los departamentos y las agencias del poder ejecutivo, funcionarios de alto rango admitirán de manera privada su diaria incredulidad ante los comentarios y las acciones del comandante jefe. La mayoría está trabajando para aislar sus operaciones de sus caprichos.
Las reuniones con él se descarrilan y se salen del tema, él se involucra en diatribas repetitivas y su impulsividad deriva en decisiones a medias, mal informadas y en ocasiones imprudentes, de las que posteriormente se tiene que retractar.
“No hay manera, literalmente, de saber si él cambiará su opinión de un minuto al otro”, se quejó ante mí un alto funcionario recientemente, exasperado por una reunión en el Despacho Oval en la que el presidente realizó cambios en una importante decisión política que había tomado solo una semana antes.
El comportamiento errático sería más preocupante si no fuera por los héroes anónimos dentro y cerca de la Casa Blanca. Algunos de sus asistentes han sido personificados como villanos por los medios. Sin embargo, en privado, han hecho grandes esfuerzos para contener las malas decisiones en el Ala Oeste, aunque claramente no siempre tienen éxito.
Puede ser un consuelo escaso en esta era caótica, pero los estadounidenses deberían saber que hay adultos a cargo. Reconocemos plenamente lo que está ocurriendo. Y tratamos de hacer lo correcto incluso cuando Donald Trump no lo hace.
El resultado es una presidencia de dos vías.
Por ejemplo, la política exterior. En público y en privado, el presidente Trump exhibe una preferencia por los autócratas y dictadores, como el presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un, y muestra poca aprecio genuino por los lazos que nos unen con naciones aliadas que piensan como nosotros.
Sin embargo, observadores astutos han notado que el resto del gobierno opera por otro camino, uno en el que países como Rusia son denunciados por interferir y sancionados apropiadamente, y en el que los aliados alrededor del mundo son considerados como iguales y no son ridiculizados como rivales.
Por ejemplo, sobre Rusia, el presidente se mostró reacio a expulsar a muchos de los espías de Putin como castigo por el envenenamiento de un exespía ruso en el Reino Unido. Se quejó durante semanas de que altos miembros del gabinete lo dejaban atrapado en más confrontaciones con Rusia y expresó frustración por el hecho de que Estados Unidos continuara imponiendo sanciones a ese país por su comportamiento maligno. Sin embargo, su equipo de seguridad nacional tenía motivos para hacerlo —dichas acciones tenían que ser tomadas, para obligar a Moscú a rendir cuentas—.
Esto no es obra del llamado Estado profundo (deep state) —una teoría de conspiración que afirma que existen instituciones dentro del gobierno que permanecen en el poder de manera permanente—. Es la obra de un Estado estable.
Dada la inestabilidad de la que muchos han sido testigos, hubo rumores tempranos dentro del gabinete sobre invocar la Enmienda 25, la que daría inicio a un complejo proceso para sacar del poder al presidente. Sin embargo, nadie quiso precipitar una crisis constitucional. Así que haremos lo que podamos para dirigir el rumbo del gobierno en la dirección correcta hasta que —de una manera u otra— llegue a su fin.
La mayor preocupación no es lo que Trump ha hecho a la presidencia, sino lo que nosotros como nación le hemos permitido que nos haga. Nos hemos hundido profundamente con él y hemos permitido que nuestro discurso fuera despojado de la civilidad.
El senador John McCain lo dijo de la mejor manera en su carta de despedida. Todos los estadounidenses deberían prestar atención a sus palabras y liberarse de la trampa del tribalismo, con el objetivo mayor de unirnos a través de nuestros valores compartidos y amar a esta gran nación.
El senador McCain ya no está con nosotros, pero siempre contaremos con su ejemplo —un faro que nos guía para restaurar el honor a la vida pública y a nuestro diálogo nacional—. Trump puede temer a los hombres honorables, pero nosotros debemos venerarlos.
Existe una resistencia silenciosa dentro del gobierno compuesta por personas que eligen anteponer al país. Sin embargo, la verdadera diferencia será hecha por los ciudadanos comunes que se pongan por encima de la política, se unan con los adversarios y decidan eliminar las etiquetas para portar una sola: la de estadounidenses.

jueves, 30 de agosto de 2018

"Gobierno venezolano en el exilio" está en proceso de formación (I)

Diego Arria, María Corina Machado y Antonio Ledezma se auto adjudican la "primera opción" como aspirantes -cada uno por su lado y sin preguntarle a nadie- a la "presidencia" del "gobierno venezolano en el exilio", siguiendo la pauta experimentada fatalmente contra el gobierno de Moamar Gadafi en Libia, país destrozado por los invasores de la OTAN.

MANUEL ISIDRO MOLINA
Diego Arria, María Corina Machado, Antonio Ledezma y Julio Borges se disputan la "presidencia" de lo que llaman hasta hoy, "gobierno venezolano en el exilio" con apoyo de la derecha norteamericana con Donald Trump y Marco Rubio a la cabeza, y el impulso de Iván Duque desde Bogotá, cumpliendo la pauta del genocida y experto corrupto de la "parapolítica" colombiana, Álvaro Uribe Vélez.

Más atrás, viene el resto del "Grupo de Lima" con el corrupto Temer de Brasil pontificando "democracia" y el saliente Peña Nieto de México, la Unión Europea, la OTAN y, por supuesto, Estados Unidos y su Comando Sur que recién inicia los ejercicios navales Unitas LIX en Cartagena, Colombia, con participación de 18 países de la región y Europa.

Diego Arria, María Corina Machado y Antonio Ledezma se auto adjudican la "primera opción" -cada uno por su lado y sin preguntarle a nadie- como aspirantes a la "presidencia" del "gobierno venezolano en el exilio", siguiendo la pauta experimentada fatalmente contra el gobierno de Moamar Gadafi en Libia, país destrozado por los invasores de la OTAN, que incluye a Estados Unidos y Canadá, cuyos gobernantes han decretado la salida de Nicolás Maduro del Palacio de Miraflores.

Julio Borges se cree un buen outsider, pero tampoco lo aceptan los otros factores de la desarticulada "oposición" venezolana, hasta hace meses "Mesa de Unidad Democrática (MUD)" y anteriormente denominada "Coordinadora Democrática".

Esa conspiración para "formación de gobierno" apenas comienza, pero acelerarán el ritmo hacia enero de 2019, cuando fenece el primer período presidencial del heredero político de Hugo Chávez, y comienza el lapso gubernamental 2019-2025, para el cual fue reelecto NM el pasado 20 de mayo en un polémico proceso electoral, desconocido por la mayoría de los gobiernos representados en la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, o lo que algunos gustan llamar las "democracias occidentales".

Bogotá como epicentro de la conspiración 

Durante el gobierno del medroso presidente Juan Manuel Santos, hijo político y luego "enemigo" de Uribe, la presión contra el gobierno venezolano fue abierta y multifactorial: 

1.- Utilizó al gobierno de Maduro para su objetivo de los Acuerdos de Paz de La Habana con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para luego pasar a la ofensiva contra la estabilidad institucional de Caracas. 

2.- Dio rienda suelta a las multiformes y sanguinarias mafias colombianas en la frontera con Venezuela, desde el narcotráfico y el sicariato hasta el contrabando de combustibles, alimentos, billetes del cono monetario del bolívar venezolano y la conspiración financiera para marcar mortalmente al bolívar frente al dólar estadounidense y el peso colombiano, hecho nunca ocurrido en el mundo,claro casus belis binacional, aún no resuelto.

3.- Articuló el eje Bogotá, Washington (Casa Blanca-OEA), Miami para tensar el cerco político, económico. financiero y militar contra Venezuela, con el deliberado, abierto y proclamado propósito de derrocar al gobierno de Maduro.

4.- Cobijó junto con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, la instalación en Bogotá del llamado "Tribunal Supremo de Justicia legítimo" y la actuación de la ex fiscal general Luisa Ortega Díaz, quien junto con los supuestos "magistrados" -todos al margen de la Constitución y las leyes de Venezuela, además de prófugos de la justicia venezolana, según sucesivas decisiones firmes en Caracas, del Tribunal Supremo de Justicia.

5.- Convertida Colombia en una especie de portaviones de EEUU con siete bases militares habilitadas para las operaciones estratégicas y ofensivas del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos en la región Latinoamericana y Caribeña, garantizó a Washington todo lo pertinente para intensificar los preparativos de la "opción militar" contra Caracas: una invasión militar colombo-estadounidense, que de materializarse hacia enero 2019 generaría consecuencias catastróficas no solo para Venezuela sino para la región, comenzando por Colombia, base física de la agresión, cuyos gobernantes tendrán que asumir las consecuencias de sus actos. Todas las estimaciones al respecto, apuntan a una guerra irregular que si bien fragmentaría Venezuela, indefectiblemente alcanzaría Bogotá y otros centros neurálgicos de Colombia, incluyendo el reavivamiento de la guerra interior colombiana, que aún no termina.

A este escenario entra Iván Duque, nuevo presidente de Colombia, estrecho subalterno de la política estadounidense en el continente, y ficha política del ex presidente Álvaro Uribe Vélez. Sus capacidades y liderazgo real están por verse, pero salta una primera conclusión: 

Colombia tiene suficientes y muy graves problemas como para inventarse una guerra con Venezuela, que no será -como decimos aquí- "pan comío". En esa eventualidad, la actual "oposición venezolana" será algo menos que la "oposición libia"; si ya su liderazgo fragmentado -y tal vez sea la única fortaleza política del fracasado Maduro y el PSUV- se ha hecho insignificante por ineficaz e irresponsable, cuando suenen los primeros tiros, Diego Arria, María Corina Machado, Antonio Ledezma y Julio Borges quedarán sumergidos en los lodos sangrientos de la guerra. Si no lo sabían, tomen nota. 

Se ha mencionado otra mujer, jurista, como posible "presidenta" del "gobierno venezolano en el exilio", pero lo dejo para la próxima entrega, porque lo que queda de la MUD sigue discutiendo el tema. 

martes, 28 de agosto de 2018

¡Inmundicia en la tradicional parroquia Candelaria de Caracas!


La verdad, queridos amigos y amigas, es que el deterioro ambiental, abandono de los espacios públicos en la parroquia Candelaria es simplemente indignante.

Las gráficas que capté hoy por la mañana, corresponden a una calle principal de la zona, a media cuadra de la avenida Urdaneta y la plaza Candelaria, esquina de Candilito.

¿Dónde está la alcaldesa Érika Farías, para que responda por esta ruina inmerecida que vive Caracas en toda la extensión del municipio Bolivariano Libertador, corazón de la capital de la República Bolivariana de Venezuela? Si usted recorre Catia o La Vega, por mencionar solo dos parroquias más, no hay diferencia: el mal vivir es una constante, insalubre, desordenado, anarquizado y -a fin de cuentas- corrompido y malandrizado. ¿"Así es que se gobierna"?

Realmente es un asco, este colapso del servicio de aseo urbano, igual en todas las parroquias bajo responsabilidad de Érika Farías como alcaldesa de Libertador, del gobierno del Distrito Capital y, por supuesto, del gobierno nacional del presidente Nicolás Maduro.

El colapso de la planta (si así se le puede llamar todavía a ese desastre) de compactación de basura de Las Mayas, que sirve a toda Caracas en la parroquia Coche, es otra muestra del fracaso sostenido de las gestiones de Aristóbulo Istúriz, Antonio Ledezma, Freddy Bernal, Jorge Rodríguez y sus predecesores inmediatos que desde la Alcaldía de Caracas no han sabido programar y ejecutar estratégicamente el crecimiento de nuestra ciudad capital. 

¡Yo estoy indignado! La ciudad está asquerosa y ranchificada por todos lados. Ayer estuve por 23 de Enero y Catia, y es igual: sucio, pobreza, malandreo, policías guisadores, bachaqueros, colas para el poco pan que sacan las panaderías, ruina generalizada, desesperanza, humillación y hasta resignación social. Es la cara real de la tragedia histórica en que nos han metido!


En la parroquia Candelaria de Caracas, parte tradicional del corazón de Caracas, esperan por la alcaldesa Érika Farías... Ya, esto es materia de los ministerios de Salud y de Ecosocialismo. A la alcaldesa, le quedó grande nuestra querida, abandonada y estropeada ciudad. ¡Qué vergüenza!

Manuel Isidro Molina


TRANSCRIBO MENSAJES RECIBIDOS: 

1.- "Amigo, buen día... Tristemente nuestra gran Venezuela se está ranchificando en todos los ámbitos. Pero el peor tancho está en el cerebro de quienes nos gobiernan". G.M.

2.- "Eso es a nivel nacional. Yo viajo constantemente a Valera (Trujillo) y se repite todo eso. Idéntico, hasta las fotos pareciera que fuesen de allá". 
D. L. B.

3.- "Eso es verdad. Ayer estuve en Catia y eso era un basurero en las cercanías de la estación Plaza Sucre del Metro de Caracas". A. T.

4.- "Si vas a El Valle, Coche, Antímano, la basura es abundante".
M. S.

5.- "La alcaldesa Érika Farías no tiene tiempo para resolver los problemas de basura en Libertador. Acuérdate que en el discurso de toma de posesión de la alcaldía, lo primero que dijo fue que contribuiría desde su cargo a combatir el imperio; si está dedicada a tumbar el imperio, no creo que le quede tiempo para solucionar los problemas del municipio Libertador".
P. A. 

6.- Gracias, Manuel Isidro, por ser consecuente contigo mismo, con la verdad y con los principios que compartimos".
M. V.

7.- "Así es, mi querido amigo".
N. M. 

8.- "Yo también estoy indignada. ¿Viste cuánta gente, estudiantes en los años ochenta. murieron por exigir pasaje estudiantil, y de un solo golpe el gobierno lo quitó? Nadie protesta, todos estamos inermes en la basura y otras porquerías".
A. D. 

9.- "Prepárate, porque no has visto nada. Verás cosas y situaciones impensables. Vamos directo a la Edad de Piedra. Un abrazote!!!"
A. G. 

10.- "Todo está mal". 
R. R. 

11.- "El país es una ruina, y la indolencia del gobierno, nunca vista!!! La Cuarta República se quedó en pañales". 
F. O. 


lunes, 6 de agosto de 2018

Condena firme, rotunda, al frustrado intento de magnicidio presidencial



Mi condena firme, rotunda, al frustrado intento de magnicidio presidencial perpetrado el sábado 4 de agosto en la avenida Bolívar de Caracas durante el acto aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana.

Fuerzas muy oscuras se mueven detrás  de este tipo de actos demenciales, que pueden ser la chispa que encienda en Venezuela una sangrienta y altamente destructiva guerra civil, que a su vez pudiera provocar una invasión militar colombo-estadounidense, tan anhelada por vendepatrias venezolanos perturbados por el odio macartista, las frustraciones y sus propias culpas y corruptelas.

Venezuela exige y merece paz, civismo y la reconstrucción moral de sus instituciones y de la sociedad toda, hoy sumida en una enorme y profunda tragedia histórica, principalmente de orden moral y ético.

La mayor traición de Hugo Chávez y Nicolás Maduro a sus compromisos con el pueblo venezolano desde 1999, es de orden moral con nefastas consecuencias políticoadministrativas. Una corrupción asquerosa ha caracterizado tan larga y perturbadora gestión, hoy rechazada por la inmensa mayoría del pueblo venezolano, cada día más asfixiado, sufrido y desesperanzado. 

No es con violencia fratricida como saldremos de estos gobernantes mafiosos. Es con moral, inteligencia, responsabilidad histórica y arduo trabajo político y social, que debemos superar tan mala hora. 

MANUEL ISIDRO MOLINA  
@manuelisidro21


viernes, 3 de agosto de 2018

Mafias protegidas del oro secuestran los billetes en Venezuela


Nazareth Balbás
https://actualidad.rt.com/actualidad/283674-mina-cielo-abierto-mafias-oro
En el estado Bolívar, en el sur de Venezuela, hay oro. Oculto en la espesura de la selva, en las cuencas de sus caudalosos ríos, en sus formaciones rocosas milenarias, el material aurífero provoca delirios a los buscafortunas.
La fiebre comenzó hace tiempo –los registros dicen que en 1870– cuando las oleadas de inmigrantes antillanos, brasileños y guyaneses llegaron a la localidad para buscar 'cochano' en las minas al sur del país, donde también abundaban el paludismo, la malaria y la fiebre amarilla. Había tanto material valioso en las venas de la tierra que, en 1885, esa zona produjo más del 5% del oro mundial.
La presencia de compañías francesas e inglesas en Venezuela esquilmaron el área y la producción empezó a mermar en los albores del siglo XX. Luego, las crisis políticas y económicas, aunadas a la llegada del petróleo, disolvieron el fervor por el oro e hicieron que las concesionarias abandonaran los pueblos. Así, las inhóspitas tierras del Guayana quedaron nuevamente a merced de los mineros artesanales que se diseminaron en el vientre de aquel boscaje para extraer el metal y, durante años, su explotación quedó reservada a la ilegalidad. Pero ahora el país suramericano atraviesa una severa coyuntura económica y la fiebre del oro empieza a sentirse en su perversa dualidad: como posible salvador de las cuentas nacionales y como el verdugo implacable de las mafias.

Una gran mina

Hace un par de años, ante la caída sostenida de los precios del petróleo, el Gobierno venezolano ideó un proyecto para retomar el control de las zonas mineras, extraer el oro para fortalecer sus reservas internacionales y ampliar sus mecanismos de financiamiento: el Arco Minero del Orinoco.
No obstante, el plan ha generado una intensa pugna entre el Gobierno y las mafias ilegales que controlan el lucrativo negocio del oro. Ese hecho, en el contexto de la crisis económica venezolana, amenaza con impedir la ansiada recuperación porque ha hecho que las dinámicas, que anteriormente se veían solo en las minas, se hayan extendido al resto del país.
El caso más evidente de esas prácticas "mineras" es el tráfico de billetes. Y no es un asunto menor: este tipo de acciones han debilitado tanto el bolívar por la hiperinflación inducida, que en menos de dos años el Gobierno se ha visto obligado a emitir dos conos monetarios distintos; el segundo entrará en circulación a partir del 20 de agosto con la supresión de cinco ceros.

¿Cómo funciona el mecanismo?

Las mafias necesitan dinero en efectivo para realizar sus operaciones al margen de la ley, sin ser captados por los bancos ni las autoridades. Para alimentar el voraz metabolismo, han empezado a acaparar la mayor cantidad de billetes dentro del país, lo que ha dejado al resto de los venezolanos padeciendo la escasez de piezas monetarias. 
"Antes, quienes estábamos en el negocio del oro éramos los únicos que nos sometíamos al régimen de la compra de efectivo", cuenta a RT un vendedor de oro del estado Bolívar, en estricto carácter de confidencialidad. "Pero ahora toda la gente está pendiente de vender billetes, es como si todo el país fuese una mina", agrega.
Esta semana, en las minas del sur de Bolívar, el gramo de oro se cotiza en 90 millones de bolívares por transferencia electrónica, pero en efectivo se paga en 23 millones. Para los compradores de oro y las mafias en las minas, la regla es sencilla: quien tiene billetes, compra más y barato.
Eso hace que los billetes sean una mercancía preciada. Los vendedores de cualquier producto en el sur de Venezuela prefieren el pago en efectivo antes que las transferencias electrónicas o el uso del punto de venta.
"Luego nos venden esos billetes y obtienen, mínimo, el 300% de su valor", explica la fuente. La fiebre ha llegado al punto de que los productos se venden por menos de la mitad de su valor real en efectivo, porque la ganancia no está en la transacción de un bien sino en la negociación de la moneda.

El fetiche del billete

El fenómeno de la compra de efectivo no es nuevo, al menos en los pueblos del sur de Venezuela o en la frontera con Colombia, pero resulta cada vez más lucrativo. Si hace cuatro años los billetes se pagaban al 20 o 30% de su valor, ahora pueden obtenerse ganancias de hasta un 500% por cada pieza monetaria.
En medio de la profunda crisis económica venezolana, muchos ven el negocio como una solución para tener acceso a más bolívares: "Yo sé de gente que vende cigarros al detal, por debajo del precio de una caja, solamente para reunir efectivo y después traerlo", cuenta el vendedor de oro, quien tiene su negocio en Ciudad Bolívar.
La dinámica se repite en otros rubros y se ha extendido ampliamente por todo el estado. Lo más preocupante es que ya empieza a verse en zonas alejadas de los territorios mineros. En algunos puntos de Caracas, a plena luz del día, se observan negocios de compra-venta de billetes, así como la floreciente aparición de "oficinas" de análisis de oro, a la usanza de El Callao.
En los mercados populares de la capital también es frecuente la dinámica del costo doble: un precio en efectivo y otro por punto de venta, el primero, excesivamente por debajo del valor real del producto. La distorsión alienta la escasez de billetes y empuja a diario la inflación, por eso, el Fondo Monteario Internacional (FMI) estima que al cierre de 2018 los índices del precios al consumidor cerrará en 1.000.000%.

¿Qué hace el Gobierno?

Desde que el Ejecutivo anunció el proyecto del Arco Minero, las arcas del Banco Central de Venezuela (BCV) han recibido más de 17 toneladas de oro, nueve en lo que va de año.
Las compras internas de oro para engrosar las reservas no habían pasado de 5,8 toneladas en las últimas dos décadas. La razón se puede especular con cierta facilidad: la mayor cantidad se escapaba vía contrabando.
Sin embargo, el negocio de la extracción ilegal continúa. Los vendedores de oro aseguran que la mayor parte del metal se fuga en avionetas hacia las Antillas, Colombia y Brasil: "Y todo eso se hace con la bendición de algunos funcionarios, eso lo sabe todo el mundo. Vienen a comprarle barato a los mineros y luego lo venden en dólares, a precios internacionales. Los mayoristas son los que se llevan la mejor parte", cuenta el entrevistado.
"Aquí en Bolívar todos estamos en esto porque 
las mafias han hecho que todo negocio legal esté 
dando pérdidas", asegura el vendedor de oro, quien 
hace un par de años tenía un negocio de venta de 
ropa y zapatos. "Cuando la crisis se puso más 
dura, yo no pude reponer el inventario y mis depósitos
 se quedaron vacíos. Cambiaba de ramo o me 
moría de hambre, pero cuando las cosas mejoren, 
yo vuelvo a tener mi tienda. A mí no me gusta 
esto porque es como un robo a la gente y yo soy 
un peón de los que más tienen", dice.
No es de extrañar que unos pocos sean los que 
obtienen la tajada más jugosa. El régimen de las 
minas se infunde desde el terror y la violencia, 
los mineros artesanales son el último eslabón de la 
cadena y están sometidos a estructuras casi 
feudales que se quedan con buena parte del oro 
que extraen: un porcentaje deben dejárselo a 
los dueños del molino, otro a los que les ayudan a 
transportar el material rocoso para sacar el metal 
precioso y un 30% más a las mafias que controlan 
el yacimiento. Quien desobedece las reglas, puede 
pagar con su vida.
"Ahora los malandros no permiten que los billetes 
salgan de las zonas mineras", asegura el vendedor 
de oro. Por eso, le imponen a los mineros las 
cuotas que deben gastar en los negocios 
circundantes a la mina, también controlados por los 
grupos ilegales armados. "Es un círculo muy difícil 
de evitar en el que participa mucha gente".
En mayo de este año, el Fiscal General de la 
República, Tarek William Saab, 
informó los detalles de la operación 
'Manos de Metal', un plan diseñado para desmontar 
las estructuras que fomentan el contrabando de 
extracción. ¿El resultado? Nueve detenidos, 
39 órdenes de aprehensión y 31 alertas rojas 
de Interpol. Uno de los apresados 
es el vicepresidente de la estatal Minerven, 
Doarwin Alan Evans, acusado de contrabando 
agravado y tráfico de material estratégico.
Las detenciones confirman el secreto a voces: 
sin complicidad de la institucionalidad es imposible 
que el negocio continúe. Las autoridades judiciales 
de Venezuela han arreciado las investigaciones 
para desmembrar las mafias que trafican con el oro 
con medidas como el bloqueo de cuentas 
sospechosas, la detención de presuntos involucrados 
en el contrabando de billetes y el decomiso de efectivo. El temor es que después del 20 de agosto, cuando llegue el nuevo 
cono monetario, la historia se repita. Pero el vendedor 
de oro de Ciudad Bolívar no es optimista: 
"Mira, es que el mayorista que me compra 
tiene contactos en el BCV".