«El próximo 4 de julio, Estados Unidos de América -la potencia genocida más poderosa y expansionista de la historia- celebrará los 250 años de su independencia en 1776, con un delincuente internacional a la cabeza, único presidente estadounidense condenado judicialmente por decenas de delitos graves, entre ellos: soborno a testigos, defraudación fiscal, fraude empresarial y abuso sexual, más sólidas sospechas de violación de niñas de hasta 13 años de edad»
Manuel Isidro Molina https://shre.ink/3FD9
Esta semana, en Venezuela cumplimos cinco meses de humillación colonial imperialista: el 3 de enero de 2026, fuerzas militares del Comando Sur de EEUU -por órdenes de los asesinos del Caribe- atacaron esta 'Tierra de Gracia', Patria de Libertadores.
Estamos a unas cuatro semanas de la conmemoración de los 215 años de nuestra «Declaración de Independencia» del 5 de julio de 1811. Un día antes, el próximo 4 de julio, Estados Unidos de América -la potencia genocida más poderosa y expansionista de la historia- celebrará los 250 años de su independencia en 1776, con un delincuente internacional a la cabeza, único presidente estadounidense condenado judicialmente por decenas de delitos graves, entre ellos: soborno a testigos, defraudación fiscal, fraude empresarial y abuso sexual, más sólidas sospechas de violación de niñas de hasta 13 años de edad, cuyas investigaciones han sido obstaculizadas frenéticamente durante décadas con la complicidad de abogados, policías, jueces, periodistas, editores, senadores y representantes al Congreso de Estados Unidos, como es público y notorio en su colofón delictivo como abusador impune junto con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, la aristócrata británica condenada en EEUU a 20 años de prisión por trata con fines de prostitución y abusos sexuales a menores estadounidenses y extranjeras.
«A muchos -especialmente a cipayos, cobardes y traidores- se les 'olvida' de quiénes estamos hablando: 'memoria selectiva' a conveniencia»
El prontuario de Trump engorda con su enriquecimiento personal y familiar desde la Casa Blanca, a partir del 20 de enero de 2025, cuando asumió la Presidencia por segunda vez, hechos ventilados en espacios politicos parlamentarios y medios nacionales y extranjeros.
Desde aquel 20 de enero, ha ordenado el bombardeo de siete países, incluidos Venezuela, el pasado 3 de enero; e Irán, dos veces: hace un año en la llamada 'guerra de 12 días' y la actual iniciada el 28 de febrero de 2026, junto a los genocidas sionistas de Israel, con el sanguinario Benjamín Netanyahu a la cabeza, otro delincuente juzgado en su país por corrupción para enriquecimiento ilícito.
A muchos -especialmente a cipayos, cobardes y traidores- se les 'olvida' de quiénes estamos hablando: 'memoria selectiva' a conveniencia.
Hace 250 años, cuando el 4 de julio de 1776 el 'Congreso Continental' reunido en Filadelfia, decretó la Independencia de las 13 colonias británicas norteamericanas, los Estados Unidos no era más que una franja territorial oriental bañada por aguas del océano Atlántico. A partir de ahí, el expansionismo guerrerista de sus fundadores se convirtió en 'destino manifiesto' para subyugar pueblos indígenas y liquidarlos humana, material y culturalmente, hasta alcanzar las costas del océano Pacífico; arrebatarle territorios a los colonialistas franceses y españoles -mediante guerras y extorsión militar-; y despojar a México de más de la mitad de su territorio en sucesivos episodios bélicos y de ocupación de hecho bajo actos de fuerza armada.
Además de México, Cuba y Puerto Rico en el Caribe han sido pisoteados por Estados Unidos, con varias invasiones el primero; y el dominio colonial, el segundo, bajo el remoquete de 'Estado Libre Asociado'.
«Nuestros países de America Latina y el Caribe han sido pasto de la codicia y el desenfreno sanguinario de los gobernantes y poderes fácticos de Estados Unidos de América: ni uno solo de estos países ha escapado de la rapiña colonial imperialista estadounidense»
En general, nuestros países de America Latina y el Caribe han sido pasto de la codicia y el desenfreno sanguinario de los gobernantes y poderes fácticos de Estados Unidos de América: ni uno solo de estos países ha escapado de la rapiña colonial imperialista estadounidense, mediante invasiones, golpes de Estado, conspiraciones, dictaduras militar, tráfico de drogas, bloqueos financieros, comerciales, diplomáticos, cientificos y energéticos, así como acciones coordinadas por el Pentágono y el departamento de Estado, la CIA, la DEA y la penetración de a
entes y políticas como la «Alianza para el Progreso» y la «USAID», entre otras, conectadas por los serviles cipayos y complices de todos esos crímenes para el sometimiento de pueblos, gobiernos y recursos naturales de todo tipo, como hoy lo hacen descaradamente en Venezuela.
Lo llaman «Doctrina Monroe», desde 1823, y los cipayos coaligados de hoy. no solo lo justifican sino que lo procuran y aplauden. Así estamos, a cinco meses de la humillación no respondida: este 3 de junio de 2026, miércoles, los cobardes y miserables cipayos mostrarán su silencio abyecto, como traidores a la patria que son.
Ya lo proclamaron desde Panamá, el 28 de mayo pasado: aceptan la humillación del 3 de enero de 2026, sin chistar -como con 'amnesia'- y bajo la tutela colonial imperialista de EEUU. Ni más ni menos.
Los cipayos coaligados -cobardes y traidores a la patria- van desde la corriente neoliberal y proimperialista asociada a lo peor de las oligarquías latinoamericanas y al macartismo estadounidense hoy dominado por el sionismo genocida internacional; hasta la caterva de corruptos y abusadores del poder del mal llamado «Gran Polo Patriótico" y sus testaferros, cuyos más destacados exponentes se acobardaron el 3 de enero pasado y traicionaron la Constitución que juraron cumplir y hacer cumplir. Huelga mencionar (pero ilustra) a María Corina Machado y Delcy Rodríguez Gómez, detrás de quienes se esconden innombrables de todo pelaje. Emergió en Panamá, una nueva corriente cipaya, acrítica y acomodaticia, autodenominada 'izquierda democrática', verdaderos convidados de piedra, muy inútiles y destemplados, severamente desubicados.
Todos ellos y ellas -me refiero a todos esos cipayos coaligados- están inscritos en la historia de Venezuela y America Latina y el Caribe, como lo que son: simplemente, el tiempo, la historia y los pueblos los juzgarán.
«Nos toca enarbolar los valores patrios y los sueños de justicia social y desarrollo armónico de nuestro traicionado y humillado pueblo»
Nos toca enarbolar los valores patrios y los sueños de justicia social y desarrollo armónico de nuestro traicionado y humillado pueblo, para retomar el camino de solidaridad, ética social, lealtad y firmeza, en dura -e inteligente- lucha por nuestra Independencia Nacional y los derechos constitucionales del pueblo venezolano, que no es cipayo ni traidor, y mucho menos cobarde.
¡Gloria al bravo pueblo, carajo!










