Este país petrolero
ahora importa gasolina,
no se encuentra gasolina,
ni hay puesto para el obrero.
Ya no queda ni el pelero
de una tal superación,
ha rodado la ilusión
y, duelale a quien le duela:
esto no es revolución.
Las trampas de la derecha tecnofascista cipaya latinoamericana quedaron al descubierto en el allanamiento al apartamento de Fernando Cerimed...
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