Néstor Azuaje
AXIOMA: Proposición que se admite como verdadera sin necesidad de demostración.
En todos estos años, los militantes del PSUV, hemos sido motivados emocional, organizacional y políticamente sobre la base de tres axiomas fundamentales, los cuales habíamos interiorizado profundamente como verdades inquebrantables. Estos tres axiomas son:
- La“indestructible e inequívoca” unidad cívico-militar-policial.
- El que venga a atacar a Venezuela, podrá entrar, pero no lograra salir.
- "Leales siempre, traidores nunca”
Pues bien, yo creo que ninguno de estos tres axiomas soportó la prueba de la madrugada del 03 de enero. Los tres resultaron ser falsos. Veamos:
- El axioma de la unidad cívico-militar-policial:
Pasada una semana de aquellos hechos ignominiosos, me topé, allí en el parquecito Sanz, con dos compañeros del partido (sin nombres) y entre una y otra idea en torno a la arrechera por la que estábamos pasando, pregunté qué había pasado con toda nuestra preparación, ¿a dónde fueron a parar los cuatro millones de milicianos que nos inscribimos en las plazas públicas de este país dizque para defender la patria? ¿A dónde fue a parar nuestro glorioso ejército heredero de nuestros libertadores? En cuanto a la policía, … bueno. La respuesta que obtuve de uno de los compañeros estuvo cargada de una fría frustración: estábamos durmiendo.
Todavía no hallo qué hacer con el ridículo que siento cuando pienso en la foto que le mandé a mis amigos, tanto de aquí en Venezuela como en el extranjero, en la que salgo inscribiéndome en la milicia, bajo una pepa de sol allá en la Plaza Bolívar de Puerto Píritu. Foto que también envié, por cierto, a mi nieto allá en Francia y en la que le escribí con orgullo ingenuo: “aquí, querido nieto, poniéndome a la orden de la milicia para impedir que ese gringo imbécil que gobierna los EE.UU se meta aquí en nuestro país.” Espero que no les haya enseñado esa foto y mi comentario a sus compañeritos del liceo. Después de todo, ¿qué puede hacer un viejo tonto y cansado como yo?
- El axioma según el cual, el que venga a atacar a Venezuela, podrá entrar, pero no lograra salir (Diosdado dixi).
Pues, no solo entraron y asesinaron a un gentío, sino que salieron de lo más tranquilos y de paso se llevaron secuestrado a nuestro presidente y a su esposa. Algunos compañeros me han dicho que no se habría podido hacer nada, “esa gente vino armada hasta los dientes con armas de la guerra de las galaxias y cosas así, vainas que con solo apuntarte emitían una especie de rayo que te fundía el cerebro, cosas de IA”
Hace algunos días vi y me avergoncé, a un militante de Hezbolá decir, desalentado, en una entrevista, que había sido una lástima que los hermanos venezolanos no hubieran derribado, al menos, un jodido helicóptero gringo, eso los habría asustado y habrían bajado un poco la presión en el medio oriente y particularmente sobre ellos en el Líbano. Ni que decir, y esto lo agrego yo, lo que ese solo acto pudo haber hecho por nuestros hermanos cubanos que ahora están siendo terriblemente presionados por los terroristas asesinos de Washington (a los gringos la pérdida de soldados los aterra y los paraliza). Pero si, aquí entraron como río en conuco y en luna llena, con todo y que durante meses estuvieron ahí en frente, en el Caribe, con sus portaviones y destructores, enviándonos señales, amenazando con atacarnos, asesinando pescadores, secuestrando tanqueros con nuestro petróleo. Trump se daba el lujo de decir que estaban introduciendo en Venezuela a agentes de la CIA y otros servicios de inteligencia gringos. Estuvieron allí, pellizcándonos la nariz, jurungándonos el trasero y no hicimos nada. ¿Qué mensaje estábamos enviando? Pues que éramos un país de culillúos, habladores de paja. No fuimos capaces de armarnos de valor y actuar como nuestros hermanos Hutíes de Ansarollá (corrieron del mar rojo a dos portaviones y su flota) o los valientes guerreros de Hezbolá que derrotaron, y siguen haciéndolo, al ejército israelí con todo y el apoyo que este recibe de los EE.UU o como se están batiendo, en estos momentos, nuestros hermanos iraníes. Con excepción de Nicaragua y Cuba, el resto de los países hispanoamericanos, desde el rio Bravo hasta la Patagonia, deben estar de plácemes, al fin y al cabo, los venezolanos y su revolución bolivariana no tenían nada en la bola.
El argumento que circula por ahí, de que, si los enfrentábamos a los gringos, con todo y su armamento, se perderían muchas vidas de venezolanos, es infeliz y cobarde. Todo acto de defensa armada de la patria y su soberanía, esta patria o cualquier otra (allí están Irán, Líbano, Yemen, Vietnam), cuesta vidas. Si el Libertador hubiese adoptado ese argumento frente al general Pablo Morillo y su moderno ejército, a estas alturas seguiríamos siendo colonia de España.
- El axioma: “Leales siempre, traidores nunca”
Que alguien explique cómo fue que esa gente entró aquí y cometió todas las tropelías que sabemos sin que los tocáramos, nadie, aparte de los camaradas cubanos y algunos soldados valientes que pagaron con su vida el cumplimiento de su deber. Entonces, entraron y salieron, se llevaron a Maduro y a Cilia y no pudimos cargarnos a ninguno de ellos. Nada prueba lo contrario. Pero, consuélense camaradas, parece que le cortamos las piernas a un marine, también he sabido que por estos días murió un grumete del destructor Iwo Jima, allí en el Caribe. Ese barco participo en el ataque a Venezuela, incluso allí tuvieron a Maduro antes de trasladarlo a USA. El marinero en cuestión se cayó por la borda.
Nada de cuentos, alguien es responsable de todo esto y queremos o deberíamos querer saber quién es. El partido tiene la obligación de aclarar todos estos asuntos y con celeridad. Los rusos o los iraníes ya habrían develado la conspiración y habrían atrapado a todos los implicados. A estas alturas, los iraníes ya los habrían ejecutado. Ahora nos adormecen con el discurso de lo buenos, cívicos y bien educados que somos los venezolanos, particularmente los chavistas, supongo. Lo bien que nos hemos portado, “que temple”, no hemos armado peos ni hemos salido a linchar a nadie después de la terrible humillación sufrida el 03 de enero y las humillaciones que en todos los sentidos nos siguen infligiendo los gringos desde ese día; hasta liberamos a todos los bandidos que estaban presos, les hemos otorgado “el perdón”. Yo, particularmente, como militante del PSUV no perdono a ninguno de ellos, ni que fuera yo “el santo cachón”. Espero que el partido no se convierta en un antro de “santos cachones”; yo digo, al carajo con los hermanitos Rodríguez y su nostálgico “comeflorismo ucevista”.
Al carajo también han mandado la soberanía y la independencia de este país, ya ni siquiera controlamos el presupuesto nacional. El Sr. Marco Rubio (nótese que le trato de señor, yo antes lo trataba de imbécil, un tipo con más orejas que cerebro, pero ahora es nuestro Virrey*) dijo en estos días que se le tiene que presentar bimestralmente, para su revisión y eventual aprobación la ejecución del presupuesto nacional. Me pregunto qué estarán pensando de nosotros, desde donde quiera que estén, Chávez y Bolívar. Qué irá a pasar ahora con el discurso del comandante frente al Jardín Botánico? aquello de:
“! bastantes selvas hay aquí!”
“! bastantes montañas hay aquí!”
“! bastantes bolas hay aquí!”
No se si ovarios, pero bolas, aparentemente no había ni hay.
Terminaré esto, diciendo que siento que nos han estado mintiendo desde el poder, que ya no volveremos a ver a Maduro libre y ejerciendo la presidencia de esta República Bolivariana. Lamento ser tan pesimista, pero tengo que preguntarle a este partido en el que milito, si tanto queremos que nos los regresen, ¿por qué dejamos que se los llevaran? No solo secuestraron a Maduro y a Cilia, esa madrugada nos secuestraron a todos los chavistas honrados y verdaderos.
Saben qué, de verdad me habría gustado estar ahí, aquella madrugada del 03 de enero y morir junto a aquellos valientes. Habría sido una buena muerte, Si
*Virrey: representante directo y la máxima autoridad del Rey (D. Trump) en los territorios coloniales.
Néstor Azuaje
Petare 06 de Marzo 2026

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