domingo, 8 de febrero de 2026

AQUÍ, AHORA / No más cinismo, encubrimiento y pretensión de impunidad


Manuel Isidro Molina

Como lo expresé en el foro de Maracay, el pasado jueves 5 de febrero, Venezuela está inmersa en una tragedia histórica desde hace más de un cuarto de siglo, precisamente el lapso (1999/2026) que comprende el *«Proyecto de Ley de Amnistía, Reconciliación y Reencuentro Nacional»*, que cursa en la Asamblea Nacional por petición pública de la presidenta encargada de la República, Delcy Eloína Rodríguez Gómez. Es decir. veníamos en 'tragedia histórica' con alto componente de degradación moral y ética, cuyas consecuencias de empobrecimiento social, destrucción del aparato productivo nacional por la perversa acción conjunta de los factores de poder en conflicto irresponsable; violación sistemática de derechos humanos; saqueo de la nación y corrupción pasmosa de casi todas las corrientes políticas con sus respectivas redes de testaferros; la pudrición del Sistema de Justicia al servicio del brutal esquema represivo gubernamental, a partir de las protestas iniciadas el 12 de febrero de 2014, conocidas como «La Salida» bajo conducción política de Antonio Ledezma, Leopoldo Lopez y María Corina Machado, tres amnésicos' de oposición'; y el «apartheid político» impuesto por el PSUV y sus altos representantes en los Poderes Públicos Nacionales.

A ninguno de los dos bandos cómplices de la destrucción nacional durante más de un cuarto de siglo, les agrada que desde nuestra tribuna de lucha y compromiso, lo analicemos, reiteremos y refresquemos frente a tantos 'amnésicos' andantes, cínicos, cobardones y pendencieros gozones, pudrimillonarios muchos de ellos y ellas, que todavía creen merecer impunidad y, en todo caso, portar un habilidoso mimetismo para salir de sus respectivas charcas, impolutos e impolutas. 

Metieron a Venezuela y a nuestro pueblo en esta impensada tragedia histórica, y ahora se quieren mostrar 'salvadores' de la patria, la paz y la reconciliación nacional. Quieren impunidad total, para seguir en lo mismo. Esa impunidad que pretenden no es aceptable: mínimo, deben alejarse de la vida pública venezolana. Así de simple.

No es posible, lógico ni moralmente aceptable, que los mismos actores que hundieron, se robaron y destrozaron a Venezuela, de ambos bandos, sean quienes hoy -amnésicos y sinvergüenzas- pretendan 'entenderse' entre ellos para ganar paz, reconstrucción y reconciliación. Se tienen que ir de la vida pública venezolana, y rendir cuentas por sus fechorías de todo tipo, ante la historia, el traicionado pueblo empobrecido y la justicia.

El bloqueo criminal Trump/Guaidó/María Corina Machado impuesto a nuestro país por el asesino del Caribe, Donald Trump, desde su primer gobierno (2017/2021) a petición de los coaligados en la extinta 'Asamblea Nacional de 2015' (2016/2021) que apoyaron al payaso ladrón Juan Guaidó en su autojuramentación como 'presidente interino'; fue relanzado en 2025 a petición de los cipayos encabezados por María Corina Machado, con el despliegue naval del Comando Sur de EEUU en el Caribe, hasta la agresión del 3 de enero del corriente, violenta y criminal incursión en territorio patrio que pisoteó la soberanía e independencia nacional y el derecho internacional. La matanza miserable de lancheros (hayan sido narcotraficantes o no) en el Caribe y el Pacífico; la vil narrativa contra nuestros compatriotas migrantes en EEUU; el falso relato del 'narcoterrorismo'; y el cipayismo facilitador, dieron paso a la incursión militar del 03.01.2026 con su carga de muerte y destrucción en Venezuela, cuyos efectos en las zonas bombardeadas por los asesinos del Caribe, desconocemos en su justa dimensión. Comunidades del Distrito Capital y de los estados Aragua, La Guaira y Miranda sufrieron intensamente -material y psicológicamente- los bombardeos que suplicaron María Corina Machado y sus 'luchadores por la libertad'. Reitero mis condolencias a los familiares y amigos cercanos de los compatriotas fallecidos, aquel nefasto día. Nuestra solidaridad a los heridos y afectados psicológica y materialmente, esa terrible madrugada; y mis sentimientos de pesar a los familiares y compañeros de vida y lucha de los 32 cubanos fallecidos cumpliendo su deber internacionalista, independientemente de nuestro firme rechazo al regimen autoritario y corrupto, abusador del poder, de Nicolás Maduro Moros y el PSUV.

Esas complejidades nos exigen visión amplia y capacidad estratégica para el buen análisis. No sirven, el sectarismo fanático ni las mentes dicotómicas. No habrá decisiones útiles sin diagnosticar las culpas compartidas de los dos bandos principales, la politiquería y el animo corrupto, cínico y sinvergüenza que los distingue. ¿Venganza? Para nada: sí, responsabilidad histórica y valentía al enfrentar tantas dificultades, que no superaremos con los mismos actores de la tragedia histórica generada por sus acciones y lineamientos políticos.

He visto las expresiones bufas de 'arrepentimiento' (¿político, moral, ciudadano, institucional?) de personajes oficialistas como Jorge Rodríguez Gómez, presidente de la Asamblea Nacional desde el 5 de enero de 2021; y del también diputado Nicolás Maduro Guerra. Me ahorro otras consideraciones, para preguntarles: 1.¿Cuántas investigaciones parlamentarias realizaron sobre violaciones a los Derechos Humanos y al debido proceso judicial? 2.¿Por qué no enfrentaron los aborrecibles actos de tortura y otras vejaciones a presos políticos civiles y militares secuestrados en cárceles y centros ilegales de detención, y a tantos inocentes víctimas del podrido Sistema de Justicia? 3.¿Cuánto y qué hicieron frente al enriquecimiento ilícito de tantos corruptos y corruptas del PSUV? ¿Con qué moral piden hidalguía y benevolencia, hoy sometidos al dominio imperialista de EEUU, al.mando de los asesinos del Caribe? Podría formular muchas otras preguntas, pero no quiero bajar al mundillo del desenfreno codicioso, hedonista y pendenciero, que hoy muchísimos del PSUV y de la Asamblea Nacional andan escondiendo, especie de 'buena conducta' forzada por las tristes circunstancias que sufrimos en esta Venezuela neocolonial que nos impusieron. Ya no ofenden ni muestran la euforia del abuso de poder y el desenfreno ético y moral que les era común en sus respectivas funciones públicas. Eso observamos: no nos alegra, pero tampoco nos engaña.

Lo cierto es que en la derrota y su rodada, junto a los politiqueros y cipayos de los asesinos del Caribe, nos quieren hacer ver que siguen 'al mando' y son determinadores de nuestro futuro. 

Se les acabó el tiempo: dilapidaron más de un cuarto de siglo, a partir de 1999; se robaron una gigante tajada de la riqueza nacional, desbarataron el futuro, defraudaron al pueblo y traicionaron la moral pública. Véanse en un espejo, qué hacían y decían en 1999 y cómo viven de ricachones sabrosones y pudrimillonarios, hoy, 27 años después, con sus testaferros soplones y mediocres, alrededor. ¿De qué hablan? Me gustaría escucharlos viéndolos a los ojos, a ver cómo se sienten y hasta dónde piensan que pueden llegar. Nada personal. Son figuras públicas, con responsabilidades y hechos que los comprometen. Deberían apartarse de la vida pública, reitero, en paz. 

No caeré en la ridiculez de exigirles a Jorge y a 'Nicolasito', la renuncia a sus diputaciones. Basta saber que cargan con la pena política y personal de tener que seguir en la palestra pública 'blufeando', dándoselas de 'demócratas' arrepentidos, sin credibilidad ni respeto cívico popular. ¿Quién les cree? Tal vez, los asesinos del Caribe, Donald Trump, Pete Hegseth y Marco Rubio, quienes los controlan a través de la Presidenta Encargada venezolana, Delcy Rodríguez Gómez, y la Encargada de Negocios de la Embajada de EEUU en Venezuela, Laura Dogu.

¿Quiénes sí deberían renunciar, ya? La lista puede ser más larga, pero me apresuro a detallar estos nombres y cargos:

1.El Fiscal General de la República, Tarek William Saab, por ser cómplice activo en la represión impuesta, desapariciones forzadas, torturas y violación del debido proceso judicial.

2.El Defendor del Pueblo, Alfredo Ruíz, por inepto, irresponsable, cobarde y complice de la sistemática violacion de Derechos Humanos en Venezuela.

3.Los rectores principales y suplentes del Consejo Nacional Electoral (CNE), actores y complices necesarios en los delitos de fraude electoral y violación sistemática de la Constitución y las leyes electorales, hasta la imposición del apartheid político que sufrimos.

3.L@s tres magistrad@s de la Sala Electoral del TSJ, por su activa responsabilidad en la interferencia y robo de organizaciones políticas, y en la imposición del fraude electoral presidencial del 28 de julio de 2024.

4.L@s cinco magistrad@s de la Sala Constitucional del TSJ, por su activa responsabilidad en la interferencia y robo de organizaciones políticas, y en la imposición del fraude electoral presidencial del 28 de julio de 2024.

5.L@s tres magistrad@s de la Sala de Casación Penal del TSJ, por ser corresponsables por incompetencia y lenidad en el maremágnum de injusticias, violaciones al debido proceso, aceptación de imputaciones y acusaciones falsas contra ciudadanos inocentes por parte del Ministerio Público y de los organismos policiales y militares con competencia en el Sistema de Justicia Penal.

Si todos ellos y ellas tienen algún sentido de dignidad y responsabilidad institucional, deberían renunciar irrevocablemente. ya. Como han estado acostumbrados a traicionar la Constitución y al pueblo venezolana, les pido además, que le vean las caras a sus hijos y nietos, pensando en el futuro de la patria que contribuyeron a destrozar. ¡Apártense! Solo así, abrirán cauce a cambios institucionales urgentes, que permitan la reconciliación nacional y faciliten la realización de un próximo proceso electoral presidencial, con un CNE respetable, confiable y capaz de  encauzar la libre voluntad popular, hito decisivo para comenzar a desmontar la afrenta imperialista del 3 de enero de 2026, que humilla nuestra historia y mancilla la gloria de nuestros Libertadores.

manuelisidro21@gmail.com

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