domingo, 29 de marzo de 2026

AQUÍ, AHORA / Camino al «19 de Abril» y el «5 de Julio» de este aciago 2026 en Venezuela


Manuel Isidro Molina

La patria de Libertadores que es Venezuela, se dispone a conmemorar este aciago 2026, los 216 años de la «Proclamación de la Independencia» del 19 de abril de 1810; y los 215 años de la «Declaración de la Independencia» de la «Confederación Americana de Venezuela» del 5 de julio de 1811. Dos hitos históricos que marcaron el inicio definitivo del multiforme proceso hispanoamericano de lucha por la independencia del imperio colonial español. 

Hoy, bajo regimen colonial imperialista de Estados Unidos, resuena aquella trascendente exclamación de Simón Bolívar, en las deliberaciones de la «Sociedad Patriótica», el 4 de julio de 1811: «¿Trescientos años de calma no bastan?», que sirvió para catalizar aquellos trascendentes debates en el «Primer Congreso de Venezuela».

Sepan los cipayos coaligados -que celebran o tratan de 'invisibilizar' el zarpazo recolonizador del pedófilo, delincuente empresarial y asesino internacional Donald Trump-, que nuestra Independencia Nacional costó valentía, talento, sacrificios enormes y millones de vidas humanas durante la guerra anticolonial protagonizada por aquella heróica mixtura de generaciones de venezolanos y venezolanas, junto a patriotas latinocaribeños y avanzados europeos, desde 1811 hasta 1824, cuando el joven general Antonio José de Sucre selló con brillo militar y valerosa estirpe, la derrota del imperio colonial del Reino de España, en suelo suramericano, el 9 de diciembre en la Batalla de Ayacucho. 

El Libertador Simón Bolívar, estratega y Comandante en Jefe de la Campaña del Sur, otorgó el grado único de «Gran Mariscal de Ayacucho» al héroe cumanés, por esa gesta libertadora final del proceso iniciado en Caracas, el 19 de abril de 1810, que irradió libertad e independencia para el nacimiento de las Repúblicas de Bolivia, Perú y Colombia, que durante aquellos años veinte del siglo XIX incluía a las actuales Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela. Véase en el mapa de Suramérica, el vasto territorio de la primigenia «República de Colombia» (Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela), más los territorios de Bolivia y Perú -desde el mar Caribe y el istmo de Panamá hasta las fronteras de Bolivia con Argentina, Brasil, Chile y Paraguay; y desde el océano Pacifico hasta el Atlántico sobre la rivera occidental del río Esequibo-, para tener una idea franca de la enorme gesta de nuestros Libertadores. 

Eso y más es lo que los cipayos coaligados le están entregando en inaceptable e insultante esquema colonial a la parranda de dementes imperialistas de la Casa Blanca, dominados por las estrafalarias pretensiones racistas-supremacistas de los sionistas cristianos y judíos de Washington. 

¿Qué dirán los cipayos coaligados, el «19 de Abril» y el «5 de Julio» próximos? ¿Que somos República Independiente, 215 años después? ¿Que seguimos siendo Patria de Libertadores?

Aquella primigenia «Confederación Americana de Venezuela» y esta «Republica Bolivariana de Venezuela» lloran y maldicen el sometimiento colonial actual; y reclaman históricamente la traición entreguista a la Patria de Miranda, Bolívar, Sucre y tantos otros Libertadores y Libertadoras, y de las valerosas generaciones que les siguieron durante los siglos XIX, XX y XXI. Todos  sus sufrimientos, entrega e ingenio están hoy en las manos ensangrentadas de los asesinos del Caribe, los imperialistas comandados por Donald Trump, Pete Hegseth y Marco Rubio, a quienes Maria Corina Machado y Delcy Rodríguez Gómez les rinden pleitesías y se esfuerzan por arrastrarse más y más, entregándoles nuestras riquezas, la independencia nacional y la dignidad del pueblo venezolano, su Fuerza Armada y las instituciones republicanas.

Menciono a Delcy Rodríguez Gómez y María Corina Machado -nada personal- como cabezas políticas de los dos bandos cipayos coaligados, responsables principales de la entrega sumisa y rastrera de la Patria de los Libertadores al decadente imperio estadounidense, cuyos líderes actuales son la burla y el hastío del mundo por sus crímenes, ignorancia supina, demencia y ridiculez abominables. 

Rodriguez y Machado -y sus respectivos entornos, con el Partido Socialista Unido de Venezuela y Vente Venezuela como soportes políticos principales- son las dos expresiones destacadas de la correspondabilidad en esta maldita hora que sufre nuestra patria, que no es ni será colonia de ninguna potencia extranjera, por poderosa que sea: _«Nosotros, pues, a nombre y con la voluntad y autoridad que tenemos del virtuoso pueblo de Venezuela, declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias unidas son, y deben ser desde hoy, de hecho y de derecho, Estados libres, soberanos e independientes y que están absueltos de toda sumisión y dependencia»_, dice nuestra *«Acta de Independencia»* del 5 de julio de 1811. Así será. Lo juramos ante nuestro pueblo humillado, con profundo dolor patrio y decidido compromiso de defender la independencia y la soberanía de Venezuela, cuéstenos lo que nos cueste.

Aquel 5 de julio histórico, el diputado Juan Antonio Rodríguez Domínguez, presidente del Primer Congreso de Venezuela, _«anunció declarada solemnemente la Independencia absoluta de Venezuela, cuyo anuncio fue seguido de vivas y aclamaciones del pueblo»_, según el *Diccionario de Historia de Venezuela* https://shre.ink/LKlA

Desde la Patria de Bolívar y Sucre, estamos comprometidos a defender la independencia y soberanía de la Republica Bolivariana de Venezuela, originalmente «Confederación Americana de Venezuela». Nacimos como nación anticolonial, independentista, latinoamericanista y antiimperialista, y así seguiremos siendo, a pesar de la tragedia histórica que nos humilla y somete hoy, bajo el rastrero y denigrante rol entreguista de los cipayos coaligados, liderados por María Corina Machado y Delcy Rodríguez Gómez.

manuelisidro21@gmail.com

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