En bachillerato me devoré el libro, no tanto por leerlo -que lo hice- sino por el llamado a la aventura. Quería Ser como Odiseo, y remar y sudar en un barco, arreando e izando las velas, aunque por supuesto lo más cerca que estuvimos los muchachos de mi barrio de una aventura como esa fue flotando arriba de unas tripas de caucho sobre el reluciente lomo del Lago de los Tacariguas (Lago de Valencia) que en esa época era navegable, y uno hasta se podía bañar allí. Pero sí lo sudé literalmente, el libro, digo, como debía ser. Mis axilas o sobacos son testigos. Lo apretaba en esa zona del cuerpo mejor conocida como violín.
De manera que Penélope junto a Ítaca han estado en mí imaginación. Ella teje, esperando a su marido, y el hombre ha perdido el rumbo a casa. Entonces entendí la canción de Serrat, en la que Penélope lo espera sentada en un banco de la plaza del pueblo, hasta que pasan los años y él regresa, pero tan viejo, que ella no lo reconoce.
Vi la Odisea hace años, con un elenco maravilloso encabezado por Kirk Douglas, junto a Silvana Mangano como Penélope -y a la vez Circe- y Anthony Quinn como Antínoo. En esa época, los efectos especiales eran timoratos, de manera que el cíclope Polifemo (hijo del dios Poseidón) se movía como una animación de plastilina, esa cita era obligatoria en los canales de televisión por señal abierta, sobre todo en Semana Santa.
Aunque a decir verdad hay más de 36 versiones en Cine y TV.
Ahora está de moda la versión de Christopher Nolan, y uno se alegra de que esté rompiendo la taquilla, porque aparte de reactivar la economía de los centros comerciales luego de los terremotos, también le da un respiro a las familias que sobrevivimos a la pava Ciriaca.
Te lo juro: el fin de semana hice un periplo por toda Caracas tratando de verla y, ¡Oh sorpresa! Taquilla agotada. ¡Aleluya! Estaba contrariado, pero a la vez alegre por mis panas de cine, en el entendido de que si las salas se llenan con este filme, algo de la taquilla va para el cine venezolano.
Finalmente, la vi el lunes en Maracay, y me alegró muchísimo encontrar las salas full, padres con sus hijos cargados de cotufas y refrescos para aguantar las casi 3 horas de duración.
Hacía tiempo que no escuchaba aplausos en el cine, pero esa noche al finalizar la función se escucharon. Un logro de Nolan, y la persistencia del poema atribuido a un poeta ciego, que no sabemos si realmente existió, pero que solemos llamar Homero.
He leído y escuchado a todos los especialistas de cine opinando sobre la película. La mayoría en forma favorable. También hay voces disidentes, por ejemplo la traductora Emily Wilson; los puristas clásicos le han lanzado sus dardos a Cristopher Nolan, a quien como todo buen genio todo le resbala.
Y sus éxitos hablan solo, La Odisea batirá récord de taquilla mundial. De nada hecho, los analistas de la industria proyectan que la película se encamina con solidez hacia la marca de los $1.000 millones de dólares, lo que la convertiría en uno de los filmes con clasificación R de mayor recaudación en la historia del cine. También creemos que ganará un montón de Oscars.
No me crean porque solo soy un cinéfilo aficionado audaz, no desde ahora, desde siempre, desde que acudíamos a los viejos corralones de la ciudad.
Dicho lo anterior, aprovecharé para darles algunos tips muy sencillos que espero sean útiles a los que la vieron y a los que la van a ver. Es para esprincipiantes, sobre todo para que los padres comenten con sus hijos.
La Odisea tiene dos viajes, el de Odiseo, de regreso a casa después de la guerra de Troya, y el de Telémaco, buscando a su padre. Ambos vuelven a Ítaca y coinciden en el palacio del rey, donde la reina le da larga a unos pretendientes abusadores que se están comiendo toda la hacienda y que van a pagar por ello con su pescuezo.
Ella espera; el intenta volver...
Y sorteando todas las circunstancias, bueno recordar que todos en la vida tenemos Cíclopes, sirenas, Lotos, tempestades y naufragios.
¿Algo más?
El perro de Odiseo, Argos, esperó a su amo durante muchos años, y fue el primero que lo reconoció, movió la colita y se murió, contento de haber vivido para verle de nuevo. Esa escena es conmovedora. ¡Vivan las mascotas!
Y en cuanto al final, bueno, no seguiré con el spoilers.
La versión original es un canto a la guerra, y se trata de una historia que nos hemos cantado los humanos desde la oralidad.Siglo VIII antes de Cristo.
Es una reflexión sobre el costo de la guerra, la familia, la culpa, la lealtad, los valores y la posibilidad del ser humano después de la violencia.
Lo cierto es que guste o no Cristopher Nolan ha hecho que millares de personas corrieran al cine para ver unos poemas escritos hace tres mil años.
Por eso es maravilloso comprobar que la tradición no se ha perdido. Y uno que se la da de igualado no podía perder la oportunidad para despachar la entrega de hoy con unos tips básicos que no van dirigidos a eruditos y sabios. Todo fué dicho para principiantes.
Olvidé decirles que los aplausos no eran para Matt Damon, Anne Hathaway y Tom Holland que seguro serán nominados. Eran sin saberlo, para el viejo poeta Homero.
¡Viva el arte!.
Nos vemos por ahí...
Pedro Mosqueda

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