La mujer que llegó al Congreso con una mascarilla que decía "Trump ganó" acaba de sentarse ante las cámaras de CNN para llamarle traidor.
Marjorie Taylor Greene, durante casi una década el símbolo más extremo del trumpismo, votando con Trump el noventa y ocho por ciento de las veces, ha cruzado una línea que muchos creyeron imposible. Cuando el monstruo empieza a describir al doctor Frankenstein, es porque algo se ha roto de manera irreparable.
Y lo que describe es demoledor en tres frentes. Trump prometió no más guerras y lleva más de cien días en guerra abierta con Irán. Prometió bajar los precios y ante la inflación disparada declaró que la adora. El mismo hombre que construyó su campaña de 2024 sobre el sufrimiento económico de las familias americanas ahora confiesa que le encanta la inflación. El ochenta y cinco por ciento de los propios republicanos cree que rompió sus promesas.
Pero el episodio más oscuro es el de los archivos Epstein. El New York Times ha revelado que Trump utilizó la Sala de Situaciones de la Casa Blanca para gestionar el escándalo de la red de Epstein. JD Vance propuso que Tucker Carlson entrevistara a Ghislaine Maxwell para limpiar el nombre del presidente. Y cuando Greene siguió exigiendo transparencia, Trump le envió un mensaje diciéndole que se lo merecía. Así acaba la historia del hombre que prometió drenar el pantano.
Contacto: alanbarroso@esbuenaventura.es

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