El 24 de febrero de 2016, con un solo decreto, Nicolás Maduro entregó 111.843 kilómetros cuadrados de Venezuela el 12% del país, un territorio más grande que Cuba a la minería del oro. Lo llamó "desarrollo". Fue el saqueo más grande y silencioso de la historia del país.
Diez años después, el sur de Venezuela es una tierra sin ley. La selva arrasada se ve desde el espacio: más de 150.000 hectáreas de bosque destruidas. Los ríos envenenados con mercurio y cianuro. El río Caura quedó repartido entre el ELN y las disidencias de las FARC, que controlan las minas bajo la mirada cómplice de los militares.
Y donde hay oro, hay sangre: la masacre de Tumeremo, el colapso de La Paragua, el etnocidio de pueblos indígenas convertidos en esclavos modernos. Mientras tanto, el oro manchado de sangre sale del país para sostener al régimen.
Hoy, con el nuevo "Plan Oro" de Delcy Rodríguez, la destrucción se expande y la Amazonía se acerca a un punto de no retorno.
Esta es la historia del Arco Minero. El crimen que el chavismo cometió contra la tierra, contra los indígenas y contra el futuro de Venezuela. 👇

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