jueves, 12 de enero de 2017

VENEZUELA / "Pobres y jóvenes padecen más la violencia criminal"


El aumento del crimen amateur, los linchamientos, la mayor participación de policías y militares en los asesinatos y los hurtos por hambre marcaron el delito en 2016 en Venezuela, con 28.479 decesos y una tasa de 91,8 asesinatos por cada 100.000 habitantes, según el investigador y docente universitario Roberto Briceño León, sociólogo y director del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), organización que proporciona las cifras más actualizadas de muertes violentas en el país.


Mónica Duarte
En 2016 la cantidad de muertes violentas en Venezuela no dejó de crecer. Con 28.479 decesos y una tasa de 91,8 asesinatos por cada 100.000 habitantes el país registra seis años consecutivos de índices de violencia en aumento.
“Llevamos 13 años de censura oficial sin cifras, en los que el Gobierno no entrega números y no ofrece información en las páginas de los ministerios ni fiscalía. Los datos de la violencia e inseguridad son levantados con esfuerzo y metodología de guerra”, explica Roberto Briceño León, sociólogo y director del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), organización que proporciona las cifras más actualizadas de muertes violentas en el país.
Según el último informe anual del OVV, Venezuela sería el segundo país más violento del mundo detrás de El Salvador y con clara ventaja de Honduras, quien ocupa el tercer puesto. La tasa de 91,8 presenta un aumento de dos puntos porcentuales con respecto a los 89,9 asesinatos por cada 100.000 habitantes que se registraron en 2015. Pero este aumento es “crítico” en un país donde los asesinatos no han dejado de crecer y hacerse más violentos, indica Briceño León.
El OVV además proyecta un cambio interno en la concentración de la violencia homicida en Venezuela para el año 2016. El estado Aragua presenta las cifras más altas en homicidios, seguido por Miranda y el Distrito Capital, una novedad luego de que el estado Carabobo iniciara el año como la entidad más violenta y disminuyera en los últimos seis meses.
La organización también estudió con especial atención los índices de “resistencia a la autoridad”, una categoría en la que se incluyen las muertes en manos de funcionarios de seguridad del Estado y que ha presentado un incremento con la mayor participación de policías y militares en el delito. En este grupo la lista la encabeza el estado Sucre con una tasa de 25,8 muertes a manos de fuerzas del Estado por cada 100.000 habitantes, en segundo lugar y también con índices que superan el promedio del país está el estado Aragua con una tasa de 25,2 y Distrito Capital se ubica de tercero con 19,9 puntos.
EN 2016 HUBO MESES CON 15, 20 Y HASTA 25 EVENTOS QUE PUEDEN CALIFICARSE COMO "MASACRES"
El también criminólogo y profesor universitario explica que la cara más cruenta de estas muertes por resistencia a la autoridad se observa en las masacres que se han presentado en el país.
“Estos casos, en los que mueren más de tres personas en una mismo evento, son difíciles de cuantificar porque en la mayoría de estos delitos lo importante es lo que no se registra y lo que no se conoce públicamente. Lo que queda registrado es apenas una pequeña parte y cuando ocurren eventos en los que hay 12 o 20 muertos, es decir, de magnitudes muy grandes”. Durante 2016 el OVV cuantificó meses con 15, 20, y hasta 25 eventos que pueden calificarse como masacres.

Aumenta el delito amateur

¿La violencia en 2016 fue diferente a la que se venía presentando el país?

Este último año observamos un empobrecimiento generalizado y un aumento de la irritabilidad asociado a esta caída de los ingresos. Aparecieron los delitos y la violencia vinculada al hambre. Antes los robos estaban vinculados con artículos de consumo suntuario, ahora un delincuente que roba por dos pollos o dos kilos de arroz está mostrando otro rostro de la situación. Estos son los llamados hurtos famélicos.
Pero además los homicidios no han dejado de aumentar. Los datos de 2016 dicen que tuvimos 28.479 personas fallecidas como muertes violentas, para una tasa de 91,8 casos por cada 100.000 habitantes. Esta cifra engloba tres categorías: primero los homicidios que son reconocidos por la estadística oficial, en los que ha habido una acusación y abierto un expediente, que suman unos 18.330 casos; hay otros individuos que fallecen de una herida de bala pero que no son considerados como homicidios y quedan en una categoría que se llama “averiguaciones de muerte”, que para 2016 calculamos 4.968 casos que están en esta categoría de muertes violentas por armas de fuego o armas cortas; y en tercer lugar está la categoría de resistencia a la autoridad, que son los casos en los que la persona fallece por acción de la policía o de cuerpos militares. Allí hay 5.281 casos.

¿El delito por hambre cómo se ha manifestado?

“VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD EN LA QUE LA VIOLENCIA NO ESTÁ EXENTA DEL IMPACTO DE LA CRISIS ECONÓMICA”
Hay que entender que vivimos en una sociedad en la que la violencia no está exenta del impacto de la crisis y de las dificultades económicas, de la crisis de la democracia y el modelo político. Al final uno convive con las decisiones de políticas públicas como los mecanismos de distribución de alimentos, y si estos se vuelven violentos así será la respuesta de la ciudadanía.
La aparición del delito por hambre no solo incluye a quienes roban alimentos por desesperación, sino también al vinculado a las mafias que empiezan a controlar la distribución, la designación de puestos en las colas y los saqueos que se han repetido este año. Algunos más notorios como los ocurridos en Cumaná en junio, en San Cristóbal en julio y en Ciudad Bolívar en diciembre. Si bien dentro de los saqueos hay delito organizado y hay delincuencia, también hay una necesidad y una carencia, eso no tiene otra explicación que la desesperación de la gente, el hambre y el sentimiento de injusticia ante largas colas que tienen que hacer para poder comprar algo o nada.
Un delito no violento como el hurto, que se encontraba estancado o incluso en declive, ha venido en aumento. La única explicación que tiene ese incremento en los hurtos es la expresión de este nuevo delito amateur en las personas que no son delincuentes. Esto provoca una generalización del delito que es muy peligrosa, porque esos delincuentes no profesionales pueden, de reiterarse en esta actividad, asumir lo que en criminología se admite como la identidad del delincuente. En el momento que se reconocen a sí mismos y se aceptan como delincuentes pueden pasar a ser criminales profesionales e ingresar a cometer delitos de mayor envergadura.

¿Qué caracterizó al delito violento en 2016?
Si bien se han mantenido las muertes, los robos, hurtos y secuestros, tres rasgos marcaron al delito en el 2016. En primer lugar el delito se hizo más violento. Eso puede encontrarse en el uso de armamento de alto calibre, la utilización de granadas, de armas de guerra más poderosas y letales que permiten más presencia del delito. Pero también la respuesta policial y militar se hizo más violenta, a través de las Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP) o de ejecuciones extrajudiciales de la policía que luego dicen que son de la OLP. En tercer lugar encontramos un rasgo muy importante en el incremento del delito amateur, personas que no son delincuentes profesionales y que cometen delitos, que roban y que delinquen de diferentes maneras.

“84% de las víctimas de homicidios son pobres”




La concentración de la violencia homicida cambió en 2016. Fuente: OVV












¿La gente ha reaccionado diferente a esta nueva forma de violencia?

Han existido cuatro tipos de respuesta ciudadana a la violencia en 2016. Primero se generalizó el miedo y la pérdida de libertad por parte de la población. Esto se ve en el hecho de que las ciudades se vacían, las personas se regresan temprano a las casas, los comercios cierran antes y las universidades y los centros de estudio dejan de dar clases en las noches, es decir, hay un proceso de inhibición y retraimiento de la población y de pérdida de libertades.
“LAS PERSONAS SE MUDAN DEL BARRIO EN EL CUAL VIVEN PORQUE TIENEN TEMOR A SER VÍCTIMAS”
También notamos un importante impacto en el desplazamiento de la población, un fenómeno que era desconocido en el país. Las personas se mudan del barrio en el cual viven porque tienen temor a ser víctimas, se mueven de ciudad y los que tienen un poco más de recursos o de coraje se mueven de país. En este sentido, una parte importante de la emigración venezolana, que ya no es solo profesional sino obrera, tiene que ver con las condiciones de violencia. 
Los observatorios regionales han registrado cambios notables en los estudiantes inscritos en las escuelas, que es el indicador que podemos tener de población desplazada.
Luego, la justicia por mano propia se ha acelerado y se ha acrecentado. Observamos un incremento significativo en los linchamientos y los rasgos que estos tenían han cambiado. Históricamente, los estudios que por más de 10 años habíamos hecho de los casos de linchamientos presentaban como víctimas a individuos que habían cometido crímenes horribles, violaciones, asesinatos de niños. Pero lo que hemos encontrado este año es que las personas que han sido linchadas son delincuentes amateurs que cometen delitos comunes, que hurtan, e incluso personas inocentes. Los registros que tenemos nos indican que en el país, en el año 2016, se presentaron un promedio entre 1 y 3 linchamientos cada semana.
Y en cuarto lugar notamos el crecimiento de las muertes por encargo o el sicariato. Algunas personas toman la justicia en sus propias manos y linchan y otros deciden encargarlo, bien sea para amenazar, para entrar en negociaciones o por una venganza. Los factores de la economía de ilegalidad e informalidad impiden recurrir a los tribunales e impiden pensar que una persona que tiene una deuda la va a poder cobrar por mecanismos legales, entonces lo resuelven por la peor vía. Nuestros estimados para 2016 es que se tienen entre 1 y 4 asesinatos por encargo cada semana.

¿Qué tan grande es el impacto de este desplazamiento por causas violentas en Venezuela?

No podemos determinarlo con certeza, porque buena parte de ese desplazamiento se combina con motivaciones económicas, entonces no es fácil establecer un número. Lo que notamos es a través de las entrevistas con las personas que dicen que han sacado a sus hijos de lugares peligrosos, incluso de personas que abandonan sus casas en condiciones muy dramáticas por temor a ser víctimas. Con sólo haber visto un asesinato se convierte en alguien peligroso por lo que tiene que moverse. No tenemos la cantidad de Colombia, donde llegó a haber millones de desplazados, pero está iniciando un proceso importante que ya se viene consolidando.
Hay comunidades en las que hemos logrado detectar entre 10% y 12% de familias que han tenido que mudarse, muchas de ellas vinculadas a lo que se conoce como las zonas de paz o zonas de violencia muy alta. En algunos casos se mudan por unos meses, en otros no tienen como mantenerse viviendo en otro lugar y se ven obligados a regresar, pero lo notamos como un fenómeno que era muy esporádico y que ahora es muy recurrente en todos los estudios e investigaciones.

¿Es cierto que en 2016 la preocupación por la economía superó a la inseguridad?

Siguen estando las dos. Obviamente, el riesgo de no comer hoy o la urgencia de la comida de esta semana es mucho más clara y más evidente que los riesgos de ser víctima de un delito cualquiera. En ese sentido la gente puede tender a darle prioridad en su acción a los alimentos pero yo creo que la violencia y los homicidios se mantienen como una preocupación muy grande por parte de la población y se manifiesta diariamente. Lo que pasa es que la gente puede intentar evitar el riesgo de la violencia no saliendo de noche pero no puedes evitar tener hambre, entonces hay tensiones difíciles que inclusive generan una mayor violencia. La inseguridad en Venezuela está relacionada tanto con la situación económica de inflación y escasez como las relaciones políticas en general, todo el sistema de justicia penal, el TSJ, la separación de poderes; porque al final esas son las reglas del juego y si la sociedad te dice que las reglas del juego no son importantes aumenta la impunidad y el delito se hace más descarado.

¿Quiénes son las víctimas más frecuentes de la violencia y el delito en el país?

Las cifras indican que más del 80%, pudiéramos decir que el 84% de las víctimas de homicidios, son hombres pobres menores de 19 años. En el caso de los secuestros prácticamente la mitad los padecen personas pobres. Vemos cómo un delito que parecía ser de clases más ricas afecta también a los más necesitados. Esto es porque en las zonsa de barrios hay desprotección de las autoridades y desprotección policial, no existen los mecanismos del estado de derecho, es muy extraño que se llame a la policía y esta llegue. En esas condiciones los barrios son más vulnerables. Nosotros queremos insistir en que esto no es que los pobres sean más delincuentes, sino que los pobres padecen más la violencia.
“EN LAS ZONAS DE BARRIOS HAY DESPROTECCIÓN POLICIAL”

¿Entonces los perfiles de los victimarios no están en estas zonas?

Sí están, existe una concentración de las dos cosas. Solamente que los victimarios son muy pocos. Uno puede decir que en un barrio un 1 % o 2 % son delincuentes, mientras el otro 98 % son gente honesta, trabajadora, que padece y sufre a este 2 %. Aunque muchas veces esos delincuentes no roban en su barrio sino que lo hacen en el de al lado, las personas de su propio sector no identifican a ese 2 % que vive en el barrio.
Pero también ocurre una condición muy perversa que se da en el país, y es que los delincuentes de la zona protegen a ese barrio del 2 % del barrio de al lado que lo va a venir a robar y asaltar, entonces las bandas se convierten en la única defensa que tiene el sector ante la carencia del Estado y de la protección policial, como un círculo vicioso.

 Las bandas pasaron a la ofensiva

Las zonas de paz y las mega bandas llevan un tiempo organizándose en el país ¿Han observado algún cambio en las estructuras de las mega bandas?

“DEJARON DE ESCONDERSE Y HUIR Y EMPEZARON A HACER ATAQUES A LAS SEDES POLICIALES”
Básicamente lo que uno encuentra es que tienen más recursos porque están obteniendo mayor cantidad de dinero a partir de la extorsión. Estas bandas se movieron del delito depredador a la extorsión o vacuna, como la conocemos aquí, y el secuestro. Además tienen mayor armamento, mayor capacidad de fuego, armas largas y granadas.
Notamos que por estos dos componentes han logrado tener mayor personal e incrementado el número de activos al servicio de estas súper estructuras criminales. Todo esto implica que tienen que tener una organización de mucho más nivel, porque algunas de estas bandas tienen más de 100 personas, eso significa que tienes que tener una organización de contabilidad y finanzas importante, ver dónde pones el dinero.
Un cambio muy marcado que tuvieron en 2016 es que pasaron a la ofensiva. Dejaron de esconderse y huir y empezaron a hacer ataques a las sedes policiales y asesinatos a funcionarios. Otro elemento es que han empezado a tener vínculos entre ellos, vínculos con las cárceles y con otras bandas.

¿Esto significa que las bandas y la policía son grupos enfrentados? ¿No hay relación entre ellos?

Gran parte de lo que es el incremento de las megabandas se relaciona con la incorporación de ex policías y ex militares a esos grupos. Ellos requieren de un nivel de organización, de complejidad, incluso, en algunos casos, de lógicas de guerra para enfrentarse y dominar territorios que no la tiene el delincuente común. Uno de los cambios importantes en el victimario es por un lado este profesional, este policía que se mete al delito, y por otro lado es el nuevo delincuente amateur, que aparece y al que terminan linchando precisamente por su inexperiencia.

Si tomamos en cuenta estas dos manifestaciones ¿podemos decir que el delito se ha profesionalizado o se ha primitivizado?
Existen dos fenómenos paralelos, el delito profesional que incrementó y se hace más fuerte con las mega bandas y el delito por hambre, que también comenzó a verse de forma dramática. Son dos manifestaciones que se presentaron de forma importante en 2016 pero ambas hacen uso de herramientas violentas e intimidatorias para ejecutar el crimen.

Políticas de seguridad inmediatistas

¿Por qué todos los planes de seguridad han fracasado?

Podemos decir que hemos tenido una política de seguridad esquizoide. En un lado dicen que no se pueden utilizar los policías y por otro lado los sacan a matar. Por un lado dicen que las políticas tienen que ser civiles y por otro lado los que controlan todo son los militares. Se ha tenido una confusión continua y una contradicción en políticas equivocadas en su concepción y equivocadas en su aplicación. Eso es lo que lleva a que tengamos 22 planes de seguridad y sigan subiendo los secuestros, los robos y los homicidios, que nada dé resultados.

Pero además, técnicamente no se hacen evaluaciones, se cambia de un plan para otro y nunca se sabe por qué ni cuál fue el balance del anterior. Al final estos programas nunca han estado diseñados para garantizar la seguridad de la población ni contener el delito, sino para ganar unas elecciones o para generar un impacto político transitorio, momentáneo e inmediatista.
¿Las OLP han sido una de estas políticas fracasadas?

“LA OLP ES UNA CONCEPCIÓN DE GUERRA CUANDO LA SEGURIDAD CIUDADANA ES POLÍTICA DE PAZ”

No se trata de un problema en la ejecución de las políticas como la OLP, el problema es que la OLP en sí misma es una solución equivocada, es una concepción de guerra cuando la seguridad ciudadana es una política de paz. Entonces las acciones que se emprenden desde una política militar, con una concepción de fuerza de movimiento, de capacidad de fuego (muy propias de las actividades militares) hacia una política de seguridad ciudadana, no funciona. Lo que se tiene es un incremento notable de las muertes por parte de la policía, y una respuesta cada vez más violenta por parte de los delincuentes hacia la policía y hacia la ciudadanía.
¿Pero las OLP han tenido buena recepción en la ciudadanía?

En general a la gente le gusta las políticas de mano dura y de una manera muy simplista sienten que están haciendo algo. Pero cuando esa política de mano dura toca a su barrio la cosa se siente diferente, lo que se encontró el año pasado fue un rechazo más abierto de las personas que están afectadas directamente o alrededor. Cuando las bandas vuelven luego de una OLP las condiciones empeoran, eso lo siente la gente.

Los resultados que hemos podido observar en el país implican también una relación entre el tiempo de inicio de las OLP y el incremento de las muertes de los policías. Estamos en una situación donde no hay realmente una respuesta, donde hay un efecto populista de querer mostrar que se está haciendo algo ante el desespero de la población pero donde los resultados no se ven y donde es posible decir que el remedio es peor que la enfermedad. Nosotros tememos que este tipo de políticas fuertes y violentas no pacifican la sociedad sino al contrario, la hacen más violenta.

Indefensión

¿Cómo han afectado los altos índices de impunidad al delito en Venezuela?
Los números indican que por cada 100 asesinatos hay solo 8 detenciones. Esto nos muestra unas cifras muy altas de indefensión y de deterioro en el sistema penal y judicial. En el 91 % no hay ni acusación, ni juicio ni castigo. Existe una desconfianza generalizada en el sistema judicial que es un poder partidizado, en una policía que cada vez está más involucrada en el crimen y no respeta la ley. Esto se evidencia en la justicia por mano propia.
Al mismo tiempo encontramos que hay cada vez más pruebas de funcionarios policiales y militares que padecen la violencia. Para el año que cerramos murieron en Caracas un promedio de 2,5 policías asesinados cada la semana. Más de 130 en total. Hay importantes señales de las dificultades en las operaciones de las policías, lo que ha potenciado las renuncias y la reducción del personal de seguridad. Esto sumado a que las policías deben designar buena parte de su pie de fuerza a cuidar detenidos, en lugar de cuidar a los ciudadanos en la calle para que no sean víctimas.
http://www.larazon.net/2017/01/10/roberto-briceno-leon-los-pobres-padecen-mas-la-violencia/

domingo, 8 de enero de 2017

PASANDO LA HOJA / Más de lo mismo


MANUEL ISIDRO MOLINA
La apertura del año político en Venezuela ha sido tal y como imaginamos sobre la base de la tesitura de los actores políticos, económicos y delictivos conocidos, y los antecedentes inmediatos acumulados desde 1999 y potenciados desde 2013 a 2016. En realidad,“más de lo mismo”, como decíamos popularmente al final del bipartidismo del siglo XX, sin imaginar que 18 años después nos íbamos a encontrar en una situación tan lamentable, injusta e inmerecida como la fraguada por el bipartidismo del siglo XXI.

Que Julio Borges se iba a juramentar como presidente del Poder Legislativo, se sabía; también, que la bancada gubernamental no lo reconocería por “desacato” a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. Solo falta el pronunciamiento definitivo e “inapelable” de esa instancia judicial. ¿Y el país? Jodido, muy jodido, peor que el año pasado, según todos los indicadores.

El bipartidismo del siglo XXI puede volar en pedazos, en cualquier momento. Prefiero que muera históricamente en paz, sin violencia fratricida, pero tengo mis dudas, lamentablemente: si siguen tensando la cuerda irresponsablemente, muchos “rabos de paja” pueden ser chamuscados.



·      LA EMPRESA BRASILERA ODEBRECHTtiene ahora una de las peores reputaciones en el mundo por la impudicia de sus dueños y ejecutivos a nivel internacional. Como siempre, en Venezuela la fiscal general Luisa Ortega Díaz nada investiga, y si investiga es para arropar con insultante impunidad a los corruptos del chavismo y sus testaferros, casi todos impunes.

·      SIN ELEMENTOS DE CONVICCIÓN que me permitieran publicarlo, supe en 2012 que Odebrecht estaba sobornando políticos de ambos bandos del bipartidismo del siglo XXI, como ahora se está conociendo mediante delaciones judiciales de gerentes de esa empresa en Brasil. Parte de la pudrición del sistema político venezolano actual viene por vía de la corrupción, principal caldo de cultivo para el enriquecimiento ilícito, malas artes en las cuales gobernantes del PSUV y la MUD tienen el barro hasta las orejas. Sé, desde entonces, que dirigentes del PSUV y la MUD recibieron millonarios sobornos de los corruptos brasileros, quienes “mojaron” ambas orillas del bipartidismo venezolano actual, para asegurarse la enorme tajada de contratos firmados con el chavismo, en caso de que el antichavismo lograra copar el poder.

·      LA MACRO SOCIEDAD DE CÓMPLICESque han instaurado los malandros del bipartidismo del siglo XXI hace que los pudrimillonarios vivan a sus anchas, sean dirigentes del PSUV o la MUD, sus aliados y testaferros. La Fiscalía General y el Poder Judicial junto con el gobierno les garantizan impunidad, engavetamiento de casos, ablandamiento de imputaciones y medidas cautelares insultantes, a punta de dólares provenientes del saqueo a la nación.

·      LES TRANSCRIBO SOLO MÍNIMA PARTEde lo investigado por Anatoly Kurmanaev, Sheyla Urdaneta y Luciana Magalhães para del Wall Street Journal (EEUU): La compañía donó US$35 millones a la última campaña presidencial de Chávez, en 2012, según declaró en febrero ante la Policía Federal brasileña un asesor de campaña del partido político de Da Silva. Odebrecht cubrió sus apuestas, como lo hizo en Brasil, donando a partidos de todo el espectro político, según el ejecutivo de la compañía. Hizo donaciones a través de terceros al gobierno del estado Miranda, controlado por la oposición, donde se encuentran algunos de sus mayores proyectos venezolanos, dijo el ejecutivo. Una vocera del gobernador de Miranda, Henrique Capriles, no respondió a una solicitud de comentario”. Aquí, nada se investigará, a diferencia de Ecuador, Brasil, Colombia, Panamá y Estados Unidos. ¡Moralmente han convertido a Venezuela en una poceta, estos sinvergüenzas!

·      LA “LIBERACIÓN” DE MANUEL ROSALESno me sorprendió, para nada. Esto denuncié en mi columna del 22.11.2014: CON TUFO EXTORSIVO está en marcha una operación encubierta: ‘José Vicente Rangel y David De Lima están convenciendo a Manuel Rosales de regresar a Venezuela, con la ‘oferta’ de liberarlo de las acusaciones de presunta corrupción que sobre él pesan, a cambio de que retome el liderazgo del partido Un Nuevo Tiempo (UNT) y presente en el estado Zulia candidatos a la Asamblea Nacional, en 2015, separado de los aliados de la Mesa de Unidad Democrática (MUD)”.

·      SABIENDO PERFECTAMENTE LA DIFERENCIA, Rosales, procesado por presunto enriquecimiento ilícito, se auto calificó de “preso político” en el tuit que envió: "Le informo al pueblo de Venezuela que he sido puesto en libertad junto a otros presos políticos".

·      ZORAIDA DEL CARMEN PEÑA fue dirigente del Colegio de Ingenieros en la Zona Sur del Lago de Maracaibo, estado Zulia, apoyada por la oposición; ahora es activista del PSUV. Fue jefe de Hidrolago en Santa Bárbara, cargo al que tuvo que renunciar por irregularidades cometidas y abuso de poder.“Ingeniero de la Producción Agropecuaria, se hace pasar por Ingeniero Civil, promoviendo obras ante el Consejo Federal de Gobierno, obras ficticias con la banda de delincuentes que ella promueve, casi todos familiares, lucrándose de dichos recursos. Es primer teniente de la reserva, uniforme este que usa para amedrentar e invadir terrenos”. La apoya el gobernador Francisco Arias Cárdenas, a pesar de su carrera delictiva. Ha sido acusada penalmente por  “lesiones intencionales graves, daños a la propiedad con violencia, instigación  a delinquir e invasora… se encuentran bajo presentación cada 30 días en el Tribunal de Juicio del Circuito Judicial Penal estado Zulia, Extensión Santa Bárbara de Zulia. Tiene prohibición de salida del país, prohibición de acercarse a sus víctimas, que somos Maribel Sánchez Echeto, Lesbia Sánchez Echeto y Divia Echeto”. ¡Abusadora y apoyada!

·      EL GOBERNADOR ARIAS CÁRDENASparece no estar enterado de estos graves delitos cometidos por la mencionada funcionaria del PSUV junto con varios de sus familiares, sobre quienes pesan medidas judiciales similares: Jeandro Ortega Peña (hijo), Manuel Peña (hermano), Jennifer Rincón Peña (sobrina), Jessica Rincón Peña (sobrina), Marisela Josefina Peña (hermana), Jannier Ortega Peña (hija) y Yonny Bracho Bravo, todos bajo régimen de presentación mensual ante el tribunal penal de la causa que procesa sus delitos. Este caso involucra tráfico de influencias para delinquir, no solo con el supuesto apoyo del gobernador zuliano sino con funcionarios del Poder Judicial y del Ministerio Público en el Sur del Lago, que a juicio de las denunciantes deben ser intervenidos.

·      ASDRÚBAL ÁLVAREZ, promotor social del estado Lara,  nos escribe: “La crisis que vive Venezuela no se debe tan solo a la caída del precio del petróleo sino a la peligrosa crisis moral, de valores… Impulsemos la capacidad de respuesta contundente  a los dos extremos de la política venezolana, que son los responsables del abandono total de los ciudadanos, el PSUV y la MUD… se caracterizan por su afán de riqueza, corrupción, soberbia política, prepotencia, egoísmo y falta de principios para rescatar la democracia en el país”.

·      REALIZAREMOS EL 2do. ENCUENTRO NACIONAL del Movimiento Popular Alternativo (MPA) el martes 31 de enero, en Caracas. Lo dedicaremos a la juventud venezolana, víctima principalísima de la actual macro crisis moral, política, económica y social, atizada por la irresponsabilidad histórica de los factores del bipartidismo del siglo XXI, cuyos dirigentes comenzaron el año con el autismo demostrado en 2016, 2015, 2014 y 2013, para solo mencionar los últimos cuatro años de irresponsabilidades acumuladas en contra del pueblo venezolano.

@manuelisidro21 - @manuelisidroXXI

* Ex presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela 
* Licenciado en Comunicación Social - Universidad Central de Venezuela 
* Especialista en Ciencia Política - Universidad Simón Bolívar 
* Columnista del semanario LA RAZÓN  

* Asesor en análisis de entorno político y social

domingo, 1 de enero de 2017

PASANDO LA HOJA / Colombia y la OTAN


MANUEL ISIDRO MOLINA
La pretensión colombiana de asociarse militarmente con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es un nuevo reto a la independencia y soberanía de Venezuela, y ciertamente una afrenta al proceso integracionista suramericano y latinocaribeño. Hay que tomar en cuenta que ya es política del Estado colombiano, según el curso de los acontecimientos desde la presidencia de Andrés Pastrana (1998 a 2002) hasta el ejercicio actual de Juan Manuel Santos (2010), pasando por Álvaro Uribe Vélez (2002 a 2010), el rey de la parapolítica.

El Plan Colombia (1999) fue firmado por los presidente Andrés Pastrana y Bill Clinton (EEUU). Incluye el arraigo estadounidense en siete bases militares colombianas con el pretexto de la lucha contra las drogas, a lo cual se sumó la lucha antiterrorista decretada mundialmente por el presidente George W. Bush a propósito del ataque simultáneo contra las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York, el Pentágono y la Casa Blanca (fallido), el 11 de septiembre de 2001.

La pretensión de Bogotá de materializar un acuerdo militar con la OTAN también va de la mano de EEUU, a cuyos intereses están inextricablemente asociadas las oligarquías colombianas, las cuales decidieron hacer de su territorio un emporio militar estadounidense de monitoreo, control y eventuales ataques disuasivos, preventivos u ofensivos sobre cualquier país suramericano o caribeño, de acuerdo con los planes del Comando Sur del Ejército de EEUU, la primera potencia militar del mundo, con un presupuesto global anual de más de 600 mil millones de dólares. En tecnología militar, entrenamiento y labores de inteligencia, EEUU ha dispuesto más de 9 mil millones de dólares, solo para el Plan Colombia entre 1999 y 2014, que en parte ha derivado a la acción conjunta de los militares norteamericanos con sus subalternos del Ejército de Colombia y los sanguinarios paramilitares que han impuesto el terror sobre la población civil, de lo cual Álvaro Uribe Vélez fue parte y beneficiario directo como candidato a la reelección: más de medio centenar de sus ministros, otros altos funcionarios y parlamentarios de su partido están presos, condenados o en juicio, por sus incuantificables tropelías con los paramilitares cobijados por el Plan Colombia.

El historial de la OTAN no es de menor gravedad: fue creada por EEUU en 1948, con las potencias europeas occidentales para su confrontación estratégica con la Unión Soviética y la Europa Oriental bajo su dominio, después del triunfo sobre la Alemania nazi del psicópata Hitler, en 1945. Con ese mismo propósito, más el diseño monroísta de 1823 de dominio estadounidense sobre América Latina y el Caribe, fue instaurado en 1947 el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en el ámbito que más tarde abarcaría políticamente, desde 1948, la Organización de Estados Americanos (OEA). El TIAR murió históricamente en 1982, durante la Guerra de las Malvinas, por la traición a sus principios por parte de EEUU, cuyo gobierno decidió apoyar abiertamente las operaciones militares de Gran Bretaña contra Argentina. Afganistán, Libia, Irak y Siria dan cuenta de la criminal política imperialista de la OTAN con EEUU a la cabeza.

Desde la firma de los Tratados Torrijos-Carter (1977), que previeron la entrega del Canal de Panamá y el retiro de las tropas estadounidenses de la Zona del Canal, al 31 de diciembre de 1999, el Pentágono (Departamento de Defensa) y el Departamento de Estado comenzaron a diseñar el reacomodo estratégico del Comando Sur, sito en Miami, Florida, desde donde controla América del Sur, América Central y el Caribe.

Por obvias razones petroleras, gasíferas y mineras, Venezuela es un territorio estratégicamente decisivo para Estados Unidos. Ya durante la Segunda Guerra Mundial, nuestro país fue suplidor seguro de hidrocarburos; y desde entonces no ha dejado de serlo, a pesar de los vaivenes de la política interna venezolana. Ni dejará de serlo, a pesar del eje Caracas-La Habana con vasta influencia en los destinos latinocaribenos durante los mandatos de Hugo Chávez y Fidel Castro.

Colombia confluyó a regañadientes en los procesos de constitución de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que evidentemente contrarían el esquema de dominación panamericanista de la OEA. Y eso cuenta, mientras Venezuela, Brasil, Uruguay, Argentina, Bolivia, Chile y Ecuador remolcaban cambios estratégicos en Suramerica; y Cuba, Dominicana, El Salvador y Nicaragua pujaban desde Centroamérica y el Caribe.

Bogotá escogió el camino del libre comercio junto con México, Costa Rica, Perú y Chile; se ató militarmente a Estados Unidos; y hoy mira hacia la OTAN insensatamente en cerco contra Venezuela, convirtiendo a Colombia en un territorio artillado de las potencias occidentales del imperio capitalista mundial. Esa es la realidad, algo inadmisible para Venezuela, estratégicamente hablando.

La primera respuesta del gobierno del presidente Nicolás Maduro ha sido firme, clara y decisiva, la cual requiere respaldo nacional unánime, por encima del sainete bipartidista PSUV-MUD, cuyas principales consecuencias han sido el descuido de los temas estratégicos de interés nacional, y el maltrato demente y miserable a la población venezolana.



·        NAVIDAD Y AÑO NUEVO son propicios para leer o releer libros agradables, interesantes y hasta duros, sean de historia, política o literatura, cuya reina sigue siendo la poesía. Del coterráneo trujillano José “Pepe” Barroeta, Doctor en Literatura Iberoamericana (Sorbona, París) y profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de los Andes (ULA), les extraigo un poema de su libro ARTE DE ANOCHECER (1975) incluido en TODOS HAN MUERTO Poesía completa (1971–2006), Editorial Candaya, Barcelona, España. Siempre lo recuerdo con sus cantos de furia, amor y muerte; de hecho, lo llamo “el poeta de la muerte”, aunque fue mucho más que eso, como lo supo describir:

Por el cielo de la mañana continúo,
sólo adentro, en mí, conozco lo que debo hacer
de la vida en la vida
de las flores que tengo para no perecer

Con muchos amigos en común -unos sufriendo esta hora aciaga de Venezuela, y otros idos con resignación como Pepe-, me dio por tributarle agradecimiento público por su inmensidad de poeta, docente, bohemio y amigo. 

Compartiendo unos tragos en Mérida, hace unos cuantos años, me confesó agradecido que mi padre Manuel Isidro Molina Gavidia (1915–1998) fue quien lo atrajo a los libros, la política y la poesía, hecho que honra a papá desde sus tiempos de tipógrafo, periodista y editor en Valera, estado Trujillo, hasta que en 1952 la dictadura lo extrañó de su amado terruño. Adriano González León y Francisco “El Flaco” Prada también tuvieron esa experiencia con papá, a quien ellos admiraron agradecidos, como me lo revelaron personalmente: Adriano en Las Mercedes, en una de sus barras preferidas; y Francisco en casa de Duglas Bravo, conversando de tormentos políticos.

·        Leamos a “Pepe” Barroeta:

LOS VASALLOS

Andan como líquidos por los
espejos. Abundan y no están en
ninguna parte;
omnubilados por querer permanecer
en todas las estancias,
huecos,
sin sol y sin lluvia,
perdidos.
No poseen caballos.
Sueñan con la hermosura de las bridas
del amo
y permanecen en el duermevela
como subterfugio,
hirientes,
más que en la miseria,
aterciopeladas sus pieles por el deseo.
Apuestan,
apuestan siempre al dueño,
a la ligereza del corcel en que éste
anda.
Son quienes saben todo,
prestidigitadores en quienes el cielo no hace
cerco,
rompedores de cáscaras del alba;
afines a la mierda que guarda el sol.

@manuelisidro21 - @manuelisidroXXI


* Ex presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela 
* Licenciado en Comunicación Social - Universidad Central de Venezuela 
* Especialista en Ciencia Política - Universidad Simón Bolívar 
* Columnista del semanario LA RAZÓN  

* Asesor en análisis de entorno político y social

domingo, 25 de diciembre de 2016

PASANDO LA HOJA / El pueblo está impaciente


A la juventud venezolana
víctima de la macro crisis moral
política, económica y social generada
por el bipartidismo
del siglo XXI










Ciudadano
NICOLÁS MADURO MOROS
Presidente de la República
Caracas – Venezuela

Despidiendo este trágico año 2016, le vuelvo a escribir desde esta tribuna semanal, con el propósito de compartir preocupaciones venezolanistas, como luchador social y político.

Le escribo con profunda indignación por el lamentable estadio de penurias y sufrimientos de nuestro pueblo, sometido a la peor crisis moral, política, económica y social, desde los tiempos de la Guerra Federal, entre los años 1859 y 1863. Ocurre durante su mandato presidencial, producto de sus errores político-administrativos, desconocimiento del derecho y los parámetros de la función pública, e incapacidad manifiesta para revertir la corrupción mafiosa y el abuso de poder estructurados durante el gobierno de su predecesor Hugo Chávez Frías, quien faltó gravemente al compromiso contraído por el Polo Patriótico en 1998, para la recuperación moral de la República, ya hundida en proceso lamentable de degradación durante las décadas de los años 70, 80 y 90 de la pasada centuria por los factores políticos, económicos y comunicacionales del bipartidismo del siglo XX.

Desde el punto de vista económico y financiero no podemos estar peor:

1.- El bolívar pulverizado por la incompetencia y la corrupción de los miembros del Directorio del Banco Central de Venezuela y los ministros de su gabinete económico;

2.- El producto interno bruto (PIB) destrozado, con indicadores subvalorativos o inexistentes, por la acción contumaz del presidente del BCV, Nelson Merentes y sus compañeros de Directorio;

3.- La mayoría de las empresas públicas e institutos del Estado en situación crítica de producción, productividad y solvencia financiera nacional e internacional;

4.- El costo de vida realmente genocida y totalmente descontrolado, a ritmo de hiperinflación;

5.- Un desastroso cáncer delictivo que no solo saquea las arcas públicas, degrada la calidad de obras y servicios públicos, sino que acosa a los emprendedores privados, empresas y trabajadores;

6.- El endeudamiento público gigantesco, incuantificable e inasible, tanto a nivel nacional como internacional, totalmente enmascarado por la opacidad de las cuentas públicas impuesta en Venezuela por el presidente Hugo Chávez Frías y continuada por usted.

Así cerramos 2016, Presidente, con una perspectiva atroz de mayor decrecimiento al 31.12, estimado de -10 % (FMI) a -25 % (Manuel Sutherland), todo lo cual desde el punto de vista social ha adquirido rango de crisis humanitaria en las área de alimentación-desnutrición y de salud-medicamentos-servicios hospitalarios, que la abusiva propaganda oficial y la manipulación del BCV intentan esconder puerilmente.

Con palabras del amigo y compañero de luchas Orlando Bottini Marín puedo describir el caos social existente:

“Nos encontramos viviendo una etapa de vergüenza que corroe el espíritu de dignidad como ciudadanos. Jamás debemos olvidar”, apreciaciones que usted ni nadie puede contrariar, sobre todo porque nuestros compatriotas están sufriendo tremendamente:

1.- La escasez de alimentos golpea a la familia venezolana, mientras los paliativos de distribución desplegados por su gobierno no solo son insuficientes cualitativa y cuantitativamente, además de esporádicos, sino desnaturalizados por la corrupción de funcionarios civiles, policiales y militares que toman para sí productos subsidiados que dejan de llegar al pueblo;

2.- La pulverización del bolívar y los mecanismos de acaparamiento, desvío delictivo de productos subsidiados y especulación criminal han desvanecido el poder adquisitivo de sueldos y salarios, bonos de alimentación y pensiones, que ciertamente han sido aumentados cuantitativamente por su gobierno, pero en forma desarticulada e insuficiente proporcionalmente, lo que los ha hecho prácticamente nugatorios.

3.- El problema de subalimentación y la consecuente desnutrición en amplias capas de la población venezolana es otro hecho alarmante, suficientemente denunciado por especialistas de la salud, sociólogos e investigadores universitarios, y ocultado delincuencialmente por las autoridades sanitarias de su gobierno;

4.- El caos hospitalario –sin medicamentos ni elementos básicos indispensables para el acto médico- golpea miserablemente a nuestra población y simultáneamente frustra el compromiso profesional de los equipos médicos y paramédicos.

5.- Esta precarización de la vida se hace insoportable para la mayoría de nuestra sociedad: pobres, trabajadoras, trabajadores y clase media empobrecida, lo que será acumulado y evidenciado por los levantamientos estadísticos inmediatos de entes públicos y privados especializados, a pesar de la opacidad de su gobierno.

Víctima de este caos social es nuestra juventud, Presidente: 

Sufrimos un vertiginoso proceso de muerte, drogadicción y flujo migratorio, que me permito llamar “hueco etario juvenil”, tan grave y doloroso, que no admite más indiferencia:

1.- El abrumador porcentaje de las personas fallecidas en ataques homicidas del hampa –incluidas víctimas entre banda criminales- o por la brutalidad policial y militar, son jóvenes entre 14 y 30 años de edad, en escandalosa cuantía que bordea los 25 a 30 mil homicidios anuales.

2.- Decenas de miles de heridos a bala con traumatismos irreparables de por vida, conforman una legión de lisiados que hay que sumar a esa otra endemia social, los traumatismos producto de accidentes viales, especialmente de jóvenes motorizados espuelados por la imprudencia, el exceso de alcohol y las drogas.

3.- Creciente fenómeno de drogadicción y tráfico de estupefacientes y psicotrópicos, que envuelve como víctimas y actores a los jóvenes.

4.- Al drama descrito, Presidente, debemos sumar el enorme hueco etario juvenil que afecta a centenares de miles de familias venezolanas: el flujo migratorio de más de un millón de compatriotas, parte importante de los cuales son profesionales y especialistas de las más diversas disciplinas, que incide también en la degradación del aparato productivo nacional y de las instituciones administrativas, educativas y de investigación de la nación.

Este enorme desastre juvenil es alarmante, sin exageración alguna, Presidente. No es para seguir echando chistes malos ni burlas ridículas o bailando salsa los domingos mientras el pueblo sufre, porque en mucho es su responsabilidad como Jefe de Estado, Jefe de Gobierno, Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

La macro crisis que agobia a Venezuela, tiene un componente moral y ético descollante, malévolamente minimizado por usted como Jefe de Estado, la dirigencia del PSUV y los cinco Poderes Públicos, incluida la Asamblea Nacional, hoy mayoritariamente en manos de los dirigentes políticos de la Mesa de Unidad Democrática (MUD). No por casualidad, asistimos a una confrontación política de antología, en la cual los verdaderos intereses nacionales y los derechos del pueblo soberano han sido irresponsablemente soslayados, cuando no ignorados.

En materia de corrupción de funcionarios civiles y militares, su gobierno heredó y exponenció las prácticas depredadoras y mafiosas admitidas, generadas y protegidas por el fallecido presidente Hugo Chávez Frías, quien traicionó uno de los principales compromisos del Polo Patriótico en 1998, cuando sus fundadores juramos torcer el rumbo de corrupción impuesto por el bipartidismo del siglo XX.

La corrupción, durante su gobierno, se ha hipertrofiado hasta enervar a la sociedad venezolana:

1.- Es el principal caldo de cultivo del narcotráfico, de las bandas de homicidas y atracadores, y de las mafias para el enriquecimiento ilícito de civiles y militares activos y retirados.

2.- Tráfico de divisas, contrabando desde y hacia nuestras fronteras, y el desmesurado crecimiento de las bandas delictivas de todo tipo, han tenido como soporte reproductor a los corruptos del sistema de justicia que involucra a los poderes Ejecutivo, Judicial y Ciudadano.

La tapa del frasco de este año horribílis, ha sido la inepta y torpe implementación del nuevo “cono monetario” y la desmonetización del billete de Bs. 100. Huelgan descripciones, que desde la absurda cotidianidad desnudan su talante y el de Nelson Merentes, presidente del BCV.

No le digo más, Presidente. El espacio obliga.

Espero haberlo estimulado a reflexionar responsablemente. Solo le sugiero afablemente, que por la paz y el desarrollo armónico de Venezuela, analice bien la posibilidad de renunciar a la primera magistratura del Estado, como está previsto en la Constitución. Usted escoge si hacerlo antes o después del 10 de enero, que está encima.

El pueblo, sufriendo mucho, está impaciente y no espera.

¡Feliz navidad!

Amigo,
Manuel Isidro Molina

@manuelisidro21 - @manuelisidroXXI

* Ex presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela 
* Licenciado en Comunicación Social - Universidad Central de Venezuela 
* Especialista en Ciencia Política - Universidad Simón Bolívar 
* Columnista del semanario LA RAZÓN  

* Asesor en análisis de entorno político y social