domingo, 20 de julio de 2025

Secuestraron al médico Enrique Ferreira, exjefe de campaña de Edmundo González en Lara


Secuestraron al doctor Enrique Ferreira, médico especialista en imagenología,  exjefe de campaña de Edmundo González Urrutia en el estado en Lara, en 2024.

El plagio, atribuido a agentes se seguridad del Estado, por médicos, enfermeras y trabajadores de la Clinica Canaval, en Barquisimeto, se produjo ayer sábado 19 de julio, aproximadamente a la 1pm., llegando el galeno a su centro de trabajo.

Ferreira, reconocido profesional de la medicina, trabajó en Angola y Portugal varios años. En 2024, fue jefe Comando con Venezuela en Lara, en apoyo a EGU.

«Hombres de negro con sus rostros cubiertos» se lo llevaron en un vehículo, inmediatamente después de atraparlo. «Se desconoce de qué lo acusan y adónde se lo llevaron», dijeron testigos presenciales del plagio policial represivo.

DOMINGO KULTURAL / Préstame tu wi-fi


Tal vez suene exagerado, pienso que el Wi-Fi es para todos lo que el oxígeno para los pulmones; el término viene de una contracción inglesa: Wireless Fidellity (fidelidad inalámbrica). Tranquilos, que la onda como siempre es de divertimento, no los quiero agobiar con disquisiciones tecnológicas.

Dicho esto, vamos a la nuez como a ustedes les gusta. La madre -o mejor dicho-, la inventora original del Wi-Fi, del GPS y el Bluetooth- fue Hedy Lamarr en 1944. Considerada desde niña como una superdotada, más tarde abandonó los estudios de ingeniería para incursionar en el arte dramático, su verdadera pasión.

Varias vidas en una

Después de varios papeles triunfó con "Éxtasis", una película del año 1933 muy escandalosa para la época por presentar el primer desnudo en el cine.

Antes de proseguir en la bio de esta fabulosa mujer, permítanme una disgresión muy maracayera. Es el caso que el general Gómez iba al Ateneo de Maracay a ver películas, con toda su familia, porque les encantaba el naciente arte. El proyeccionista no revisó la película antes de pasarla, y resulta que era... ¡Extasis! Así que cuando la señora Lamarr apareció como la trajo Dios al mundo, nadando feliz en un pozo, pues se armó un escándalo entre las señoras presentes (no sabemos qué dijeron los pícaros caballeros), y al proyeccionista le dieron sus cuerazos, y lo obligaron a que viera las películas antes de proyectarlas. Así nació la censura cinematográfica en Venezuela.

Volvamos al cuento: Fritz Mandl, un magnate de la industria armamentista amigo de Hitler, le pone el ojo y logra conquistarla. Transcurrido un tiempo y sometida al fastidio de una relación asfixiante y utilitaria, Lamarr demuestra su carácter: protagonizó una fuga digna de un guión de Hollywood y huye a EE.UU.; la que parecía una caída de la mata o ingenua demostró lo contrario: aprovechó las influencias y relaciones de su marido para llevarse importante información que mucho le sirvió a las tropas aliadas. A una dama así tan disruptiva es imposible despacharla de un tirón en una crónica básica y pirateada como la que tienen a su vista.

Lo cierto es que ya se ha instalado en Norteamérica y goza de innumerables amistades; inspirada en los teclados del piano de su amigo el pianista y compositor George Antheil, logra inventar el salto de frecuencia, base de la tecnología inalámbrica actual.

Genio, belleza y contradicciones 

Hedy Llamarr era mucho más que un rostro hermoso con un coeficiente intelectual por encima del promedio. Durante la Segunda Guerra Mundial se consagró como una estrella de Hollywood; subió y bajó como la espuma: sus últimas tres décadas fueron un infierno.

La depresión, la anorexia y la ansiedad combinada con las anfetaminas la retiraron del cine. Fué detenida varias veces por cleptomanía. Siempre cargaba en la cartera dinero suficiente, pero disfrutaba cometer hurtos y de "echar el carro" en cafés y restaurantes. Nada nuevo en el mundo.

La vida de la pionera del Wifi estaba construida de esa variedad de mimbres.

Y pensar que en la Mostra de Venecia de 1934 provocó un gran escándalo. El Vaticano anatemizó la película y Benito Mussolini pidió verla. Ya Gómez la había visto...

Su nombre real era Hedwis Kiesler, venía de una acaudalada familia de Viena y de origen judío. En EE.UU se cambió de nombre.

Como todo debe ser dicho, el revolucionario sistema de codificación creado por ella fué rechazado por la Fuerza Armada de EE.UU, para luego aceptarlo y perfeccionarlo varias décadas después.

Dejó un récord sentimental de seis matrimonios y algunos escarceos; de Howard Hughes el empresario y piloto llegó a decir que le interesaba de él su afán innovador. Él a su vez llegó a decirle: eres una genio.

En 1942 registro la patente de su invento

Su nombre aparece en el Salón Nacional de los Innovadores para el Desarrollo de la Tecnología de salto Diferencial. Nunca recibió un centavo por su invento y pocos honores.

Murió mientras dormía sin el reconocimiento que merecía su gran talento y espíritu disruptivo. Los que la vieron comentaron que estaba sonriente. Seguramente recordando aquel episodio sublime que revolucionó el Cine: aparte del desnudo, también fue la primera mujer en fingir un orgasmo en escena cinematográfica.

Nos vemos por ahí... 

Pedro Mosqueda

AQUÍ, AHORA / Los abusos de Trump y Maduro detrás del canje de «terroristas» y «delincuentes»


Manuel Isidro Molina

No soy yo quien se atreva a desconocer la alegría íntima y justificada de las familias que en Venezuela y Estados Unidos celebran la liberación de sus seres queridos, desde el viernes 18 de julio, por el acuerdo Trump/Maduro. También lo celebro, por la liberación de los 252 compatriotas secuestrados por Donald Trump y Najib Bukele en la cárcel CECOT de El Salvador; y las decenas de presos políticos excarcelados en Venezuela, pero no liberados plenamente, como estilan hacerlo Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Tarek William Saab, bajo la mirada cómplice del cuadrapléjico Alfredo Ruiz.

Aquí, resalta una primera oscurana: Trump y Bukele otorgaron libertad plena a los secuestrados por ellos, primero en EEUU y luego en El Salvador; y en Venezuela, Maduro, Cabello y Saab (no nombró a los jueces porque son muchos y no merecen ni respeto ni atención, son simples amanuenses dentro del sistema represivo impuesto) dejaron en libertad plena a 10 procesados estadounidenses por «terrorismo», pero mantienen bajo restricciones judiciales a los presos políticos excarcelados, para seguirlos maltratando moralmente, afectar a sus familiares y negarles sus derechos constitucionales, ya de hecho vulnerados.

Trump y Maduro se pueden 'dar la mano', entenderse tras bastidores para preservar simultáneamente sus respectivos poderes abusivos. Antes, Biden y Maduro -igual a través de emisarios, ministros y secretarios- acordaron cambalaches por famosos delincuentes venezolanos como Alex Saab, hoy flamante ministro, y los dos 'narcosobrinos' Flores, por supuestos delincuentes estadounidenses. 

Trump es un reconocido psicópata senil que regresó a la Casa Blanca a seguir atropellando y baladroneando, sin respetar derechos humanos ni acuerdos internacionales: insulta, coacciona jueces, amenaza y, 

por supuesto, persigue y encarcela a decenas de miles de migrantes para expulsarlos o meterlos en centros ilegales de detención en la base colonial de Guantánamo, en el CECOT de Bukele o en el novísimo y no menos terrible «Alcatraz Alligator» del sur de Florida. El tipo es un racista de mierda, insolente y abusador imperialista, inmoral, como ha sido toda su vida, en el comercio y en su vida personal. Así es el verdadero Trump, el que bombardea a Irán y arropa a los 

genocidas de Israel que masacran al pueblo palestino en Gaza. Y mucho más, está a la vista del mundo, aunque pretenda esconder sus miserias contenidas en los expedientes de Epstein, el pedófilo muerto en la cárcel, su «mejor amigo» o su «bro», como lo describió una modelo víctima de sus larguesas: «me pasó las manos por los pechos, la cintura y el culo». ¿Recuerdan los similares testimonios de nuestra Alicia Machado, en el certamen Miss Universo? 

¿Y Maduro, qué? ¿Alguna diferencia? Claro, que las hay. Trump es un presidente legítimamente electo por una mayoría xenófoba, racista y de vocación imperialista; y Maduro gobierna con base en el fraude electoral del 28 de julio de 2024, encabezando un régimen represivo violador de la Constitución vigente (1999), con un Sistema de Justicia corrompido y cómplice de sus abusos de poder, en un mar de inmoralidad administrativa.

Se dicen «enemigos», pero se entienden: 

1. Trump no podía con la carga pública mundial de la violación masiva de derechos humanos contra los migrantes, mayoritariamente latinoamericanos, entre ellos los venezolanos, no solo los 252 secuestrados por Trump y Bukele en El Salvador. Decenas de miles de compatriotas venezolanos y latinoamericanos han sido atropellados, perseguidos, encarcelados y humillados bajo el terror de Trump y sus fanáticos xenófobos. Y los que todavía no han sido encarcelados o expulsados de EEUU, sufren el terror impuesto por la actual administración republicana. 

2. Maduro alivia su carga de desprestigio mundial, al lograr la merecida liberación de los 252, y aceptar el regreso masivo de miles de compatriotas expulsados de EEUU, pero sobre todo con la excarcelación pactada de decenas de presos políticos venezolanos bajo régimen anticonstitucional. Se está lavando su mugre cara represora, igual que su partner Trump. Hace fiesta, descaradamente.

Acá, seguimos sin derecho a la defensa, sin Hábeas Corpus, con riego de ser atropellados por los cuerpos represivos y las bandas parapoliciales, víctimas de desaparición forzosa, y objeto de las restricciones impuestas por el régimen de apartheid político, violaciones a la Libertad de Expresión y el Derecho a la Información, y, por supuesto, a la siembra de delitos inexistentes, con la complicidad activa de los tres Poderes Públicos involucrados en el Sistema de Justicia.

No aplaudo a ninguno de los dos. Maduro y Trump son mentirosos y cínicos compulsivos, cada uno a su manera. Los dos sufren el rechazo mayoritario de sus pueblos; Maduro por el suelo, y Trump cayendo por debajo del 30% en tan solo seis meses de mandato. Uno y otro son un desastre, sin credibilidad ni respeto; gobiernan por la fuerza y creen que no tienen limites.

Trump bombardea y apoya el genocidio en Gaza, persigue y maltrata a los migrantes en territorio estadounidense, y disparatadamente impone aranceles a diestra y siniestra; y Maduro reprime y encarcela a los luchadores sociales y políticos, hambrea al pueblo trabajador, destruye el bolívar, extingue el salario mínimo y la pensión del Seguro Social, y acciona desde el PSUV sobre un podrido tejido de corrupción y abuso de poder con masivo y pendenciero peculado de uso.

¿Cuál de los dos es más inmoral? No lo sé, porque el empate parece evidente, cada uno a su manera: «se parecen igualito», como dice el monaguense aquel. 

Mis felicitaciones por el alivio obtenido, a los centenares de familias venezolanas que de esta forma se han librado de los inmorales atropellos de Trump, Maduro y sus respectivos gobiernos en decadencia. Toda mi solidaridad, como siempre, a los liberados en El Salvador, y a los excarcelados en Venezuela. No gracias a Maduro o a Trump, sino a las circunstancias y a la lucha de familiares, amigos y defensores de DDHH que supieron apoyar la dignidad de los injustamente privados de libertad, aquí y allá.

Quedan centenares de compatriotas encarcelados por el régimen ilegítimo de Maduro, el PSUV, sus satélites y testaferros. Mujeres y hombres luchadores políticos y sociales, periodistas y vecinos y vecinas inocentes, algunas de las cuales han sido sentenciadas judicialmente -al menos tres casos- a diez años de cárcel por escribir por redes sociales textos de protesta considerados por factores de poder como «de odio». Entre tanto, voceros gubernamentales han hecho marca comunicacional expresiones cotidianas de desprecio humano, insultos, vulgaridades y agresiones morales insolitas, mimetizando roles de locución de mal gusto, dirigentes políticos y jerarcas gubernamentales, aprovechándose del sistema público de medios de comunicación y redes sociales financiados con fondos y recursos tecnológicos y físicos del Estado venezolano.

Esto nos exige valentía, inteligencia y sagacidad. No me pregunten por Maduro ni por Trump. ¡Se los regalo!

manuelisidro21@gmail.com

Hallan sin vida en Higuerote al niño Keiber Quintero arrastrado por torrentes de agua de las lluvias 🔴

Efectivos de Protección Civil localizaron el cuerpo del infante de 5 años en el sector Bora Bora. 👉👉 EL UNIVERSAL: https://surl.li/lrkjdd