(Caracas, 03 de junio de 2026) – En una reciente declaración pública, Gustavo Martínez, vocero de la Corriente Clasista y Sindical 1° de Mayo, presentó el manifiesto político-laboral de la organización, exigiendo de forma categórica el desmontaje inmediato de los mecanismos jurídicos y administrativos que han precarizado, desmovilizado y reprimido a la clase obrera venezolana durante los últimos años.
Martínez fue enfático al señalar que el país atraviesa una profunda crisis que no es únicamente laboral, sino que representa una crisis de poder e institucionalidad. Ante este escenario, la corriente ha estructurado sus planteamientos y exigencias en ejes fundamentales que buscan devolver la dignidad y la soberanía al pueblo trabajador.
Abolición de los instructivos anti-obreros y salarización del ingreso
Como primer eje programático, el vocero denunció el impacto devastador de normativas y resoluciones que destruyeron los derechos contractuales. “Exigimos la abolición inmediata del Memorándum 2792 y del Instructivo ONAPRE, las herramientas principales que aplanaron los sueldos, eliminaron las primas y pulverizaron la progresividad de las convenciones colectivas”, afirmó Martínez.
La organización plantea que cualquier aumento nominal es insuficiente si no se ataca la precarización de raíz. En ese sentido, Martínez exigió un salario mínimo anclado al costo real de la vida y que cumpla estrictamente con el Artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, igualando el ingreso base a la canasta básica. Asimismo, rechazó la actual política de «bonificación» del trabajo, exigiendo la salarización íntegra de todos los ingresos para que generen prestaciones, vacaciones y jubilaciones dignas, incluyendo bonos de salud y alimentación indexados para el sector de pensionados.
Libertad inmediata, cese de la criminalización y derechos humanos
El manifiesto de la Corriente 1° de Mayo coloca como prioridad absoluta el cese de la persecución político-laboral. Martínez exigió la liberación inmediata de todos los trabajadores y sindicalistas presos por luchar, así como el fin de la judicialización de dirigentes, la anulación de causas fabricadas y medidas cautelares, y la prohibición de las llamadas «listas negras» y despidos retaliativos en los centros de trabajo.
“La Ley contra el Odio y otras normativas restrictivas han sido utilizadas para criminalizar la protesta y perseguir activistas. El derecho a la huelga y la organización gremial son garantías constitucionales que no pueden seguir siendo castigadas por el Estado o los patronos”, fustigó el dirigente.
Reconstrucción del movimiento obrero y control social
Haciendo un llamado a la confluencia, Martínez explicó que la Corriente Clasista y Sindical 1° de Mayo agrupa a trabajadores en lucha, delegados de base, dirigentes combativos y militantes identificados con la democracia obrera y la independencia de clase. El objetivo central a mediano plazo es reconstruir el tejido orgánico destruido por la cooptación y la burocracia, mediante el impulso de comités de base en los centros de trabajo, asambleas permanentes como órganos legítimos de decisión y sindicatos autónomos.
Adicionalmente, el vocero destacó que un salario digno requiere de un entorno social fuerte. Por ello, instó a una inversión crítica de emergencia en salud y educación públicas, un sistema de seguridad social universal eficiente y la atención urgente a los jubilados en el exterior que cotizaron durante años y hoy se encuentran desasistidos.
Una perspectiva política de clase y no tutelada
Para finalizar, Gustavo Martínez vinculó la lucha reivindicativa con el horizonte político y estratégico del país, asegurando que la clase trabajadora debe prepararse para disputar la orientación económica nacional.
“La clase trabajadora no podrá recuperar plenamente sus derechos mientras permanezca bajo un orden tutelado y dependiente. Nos declaramos firmemente autónomos y no tutelados por potencias extranjeras ni intereses imperialistas, pero tampoco dóciles ante las cúpulas burocráticas locales. Defendemos la soberanía nacional y el rescate del control sobre nuestros recursos estratégicos bajo una verdadera democracia obrera; nuestro objetivo final es que los trabajadores participen activamente en la dirección de la sociedad para abrir camino a un orden social justo, sin explotados ni explotadores”, concluyó.
Contacto de Prensa:
Corriente Clasista y Sindical 1° de Mayo
Secretaría de Medios y Propaganda

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