miércoles, 3 de abril de 2019

En estrategia, inteligencia y contrainteligencia el gobierno se las ha ganado todas...



"Buenos días hermano -me escribió un amigo ajedrecista, desde el exterior-. Sin lugar a dudas que el gobierno de Maduro podrá ser el más inepto del mundo en gestión, pero el número uno en estrategias de supervivencia. Yo mismo he sido ingenuo, quizás porque he estado ahí y he visto las angustias de sus dirigentes: cuando Maduro ganó por primera vez las elecciones, cuando se perdió las elecciones de la AN y ahora con la autoproclamación. Desde entonces he aprendido que esta cúpula no mueve un peón sin una estrategia. Lo de Guaidó debe estar friamente calculado. Saben que a la oposición y los país que apoyan al autoproclamado les conviene que lo metan preso. Es un dilema de quien se cree el dueño de las masas. Sus seguidores también lo quieren ver tras las rejas. Así que vamos a ver desde ahora todo un show, destinado a ocultar el verdadero temor que es el colapso de todos los servicios".

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ESTO LE COMENTÉ:

Coincido contigo. En estrategia, inteligencia y contrainteligencia el gobierno se las ha ganado todas, pero si lo dices te linchan, literalmente.
Anoche me preguntaron por radio qué veo podría ocurrir el sábado 6-04 y respondí: "Nada, manifestaciones de lado y lado, como viene ocurriendo".
En contacto...
Un abrazo, hermano!

¿Guaidó puede acudir a la AN y ejercer como diputado?


Factores del gobierno han comenzado a circular una cartilla muy pobre, que no por mediocre deja de merecer la atención pública y una respuesta. Les copio la cartilla:

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" Ante el allanamiento a la inmunidad parlamentaria a Juan Guaidó, un compatriota me escribe y pregunta:

 
Respuesta: Sigue siendo diputado. El ha sido desaforado más no destituido como parlamentario. Al considerar el TSJ en Sala Plena que existe mérito para el juzgamiento, aunque ello no presupone adelantar opinión al fondo del asunto, sin dudas es el requisito que exige el texto constitucional para que proceda el levantamiento o suspensión del fuero parlamentario.



2.- ¿Guaidó puede acudir a la AN y ejercer como diputado?

Respuesta: No. Sl allanarsele la inmunidad parlamentaria, sus privilegios como parlamentario quedan suspendidos mientras dure el juicio y hasta la sentencia definitiva.



3.-Según la Constitución, Guaidó goza de inmunidad y no puede ser enjuiciado.

Respuesta: Ello no es cierto. El privilegio o prerrogativa del fuero parlamentario no es una patente de corso. Los diputados pueden ser enjuiciados y sancionados por los delitos que cometan.


4.-La ANC carece de competencias para enjuiciar a Guaido.

Respuesta: La ANC si tiene competencias para levantar la inmunidad parlamentaria y ordenar la prosecución de enjuiciamiento a Guaido por la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia. La llamada “irresponsabilidad parlamentaria” no es absoluta y por mandato constitucional (Art 7 constitucional), todos estamos sometidos a la Constitución. Al estar la actual AN en desacato, carece de legitimidad para conocer de la solicitud hecha a la ANC por el TSJ.



5.-Allanada la inmunidad parlamentaria a Guaidó, ¿que viene ahora?

Respuesta: Ahora viene el juicio al parlamentario por ante la Sala Plena del TSJ. El Fiscal General de la República ejercerá la acusación, Guaido designará sus abogados. Se fijará la fecha para que tenga lugar la audiencia respectiva. El juicio seguirá su curso procesal conforme al procedimiento hasta la sentencia final que lo condene o absuelva de los cargos.



6.- A Guaidó lo multaron con 200 Unidades Tributarias, ¿que pasará con esta medida?

Respuesta: Guaido debe cancelar la multa.



7.- Si Guaidó huye del país, ¿qué pasa?

Respuesta: Se le considerará prófugo de la justicia y se libraría contra él una orden de captura internacional.



8.- ¿El Procurador de la República debe hacerse parte en el juicio?

Respuesta: Si están comprometidos intereses patrimoniales de la República, está obligado por mandato constitucional a hacerse parte acusatoria."



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MI COMENTARIO:

Me centro solo en el punto 2:

Cualquier diputado principal o suplente en ejercicio (los suplentes que estén en ejercicio no gozan de inmunidad) que sea objeto de suspensión de la inmunidad, sigue siendo parlamentario con todos sus fueros, prerrogativas y competencias, salvo para el caso judicial para el cual se autoriza la continuación de la investigación procesal.

Esa medida judicial-política (FGR-TSJ/ANC) solo rige para la causa judicial específica objeto del recurso de allanamiento de la inmunidad.

En ningún caso se puede entender que la persona deja de ser diputado, en este caso, o queda impedido de su acción parlamentaria y política, como sugiere la cartilla oficialista (no oficial).

Además, el allanamiento de la inmunidad por motivación judicial no establece que el diputado sea culpable de los supuestos delitos investigados en su contra, cuya imputación y acusación fiscal es posterior, una vez activado el proceso judicial.

El levantamiento de la inmunidad procede a petición, sucesivamente, de la FGR y el TSJ y en este caso la ANC la autoriza (bajo argumento oficial de "desacato" en que se encuentra la AN), solo por "existir méritos para el enjuiciamiento" de un diputado. Igual está previsto para otros altos cargos del Estado y los generales y almirantes de la FANB con fuero constitucional.

Como cualquier ciudadano, el desaforado sigue siendo "inocente" hasta que sea establecido "culpable" definitivamente firme en el proceso judicial, que debe apagarse a lo establecido en el Código Procesal Penal.


Puede ser juzgado en libertad o privado de ella, en la cárcel, en su casa o inclusive en un sitio ad hoc que convengan los defensores con la Sala Penal del TSJ.

El juicio puede ser relativamente breve (meses) y nunca sumario, o tan largo como políticamente quieran realizarlo desde el gobierno o desde la parte defensora, a conveniencia de parte. Así de cruda es la realidad, y más con un Sistema Judicial tan corrompido e interferido por el gobierno y las mafias judiciales, policiales y fiscales, que contienen demasiados abogados funcionarios y abogados en ejercicio (y no solo en el ámbito penal).

Este tema se ha tratado con mucha ligereza en la política venezolana, como muchos otros temas de fondo del Derecho Constitucional.

Sería interesante conocer consideraciones jurídicas de especialistas del campo judicial.


Manuel Isidro Molina
@manuelisidro21

miércoles, 13 de marzo de 2019

Siempre tenemos objetivos máximos, pero...





De mi hilo
en Twitter
@manuelisidro21

Siempre tenemos objetivos máximos, pero nunca será 100% para nadie, en ninguna negociación, y en política menos. Los corresponsables de la crisis (Gob-Op) deben someterse a un acuerdo de interés nacional: no son dueños del país, pero no deben ser excluidos.

Y no es fácil, lo comprendemos, pero hay que trabajar mucho para demostrarlo y hacerlo parte de una nueva cultura política no-polarizada. Venezuela no puede seguir siendo reducida a dos bandos, dos aceras, dos visiones. Es absurdo, irreal y tremendamente maligno, nos constriñe.

La ecuación sectarismo, violencia, guerra, invasión militar debe ser desechada de plano y definitivamente, y así volvernos a ser y sentirnos venezolanos, en tanto que partes y dolientes de esta "tierra de gracia". El pueblo así se ve y siente, mas no los extremistas de ambos bandos.

El diálogo de interés nacional que proponemos es incluyente y diverso, no polarizado. Sé que eso fastidia a los bandos en pugna, pero esa debe ser la primera meta: que se acepte nacional e internacionalmente que Vernezuela es mucho más que chavismo y antichavismo. ¡Primer paso!

Segundo paso: entrar por el camino de la paz y el entendimiento-compromiso con el pueblo decidiendo democráticamente con su activa participación social y electoral, en forma vinculante mediante referendo consultivo. No es un problema de dos bandos, es de Venezuela toda.

Podría seguir, Leonardo, pero ese es el prerrequisito para entrar a la senda de la construcción hacia la superación de la tragedia histórica que sufrimos. Es fácil deducir que ningún sector político es mayoría hoy en Venezuela. ¿Lo aceptan? La única mayoría es la inconformidad.

El problema es que ningún factor político puede arrogarse la inconformidad nacional ante esta tragedia histórica, que evidentemente no es solo culpa del gobierno, aunque la tenga en mayor grado. Eso es lo que mucha gente expresa desde su cotidianidad: "No tenemos en quién creer"

Y aunque no le guste a algunos, lo digo: Por ejemplo, Guaidó no representa o dirige ni siquiera a toda el espectro opositor que habitó en la MUD, tampoco a los independientes que no nos ubicamos en los bandos extremos, ni a los chavistas inconformes. Ese es su drama, una ficción.

En consecuencia, inventarse un inmediatismo sin sustento es un autoengaño, y en política eso es gravísimo. Si a Guaidó le quitas el agresivo plan injerencista de EEUU, ¿qué le queda? Voluntad Popular, y todos sabemos que VP es una minoría opositora que se confronta con AD y PJ

Esa realidad la maneja el gobierno y maniobra inteligentemente. Así lo constato. Claro, fácil es agredir y descalificar a Maduro, listo! ¿Pero, dónde está la política alternativa, la que pueda ensamblar esfuerzos con esa inmensa inconformidad nacional que le pertenece a nadie?

El "Plan País" que anunció Guaidó es una reedición edulcorada de la "Agenda Venezuela" (Caldera II) y el "Gran Viraje" (CAP II), acartonada y falsa. Hasta que no se posicione un proyecto político serio, cálido por humano y confiable, el gobierno seguirá reinando en su precariedad

¿Cómo discutir todas estas cosas en medio del fanatismo, la ignorancia y el odio? ¿Cómo enfrentar y superar el chantaje de la descalificación balurda? Reflexión, estudio y sosiego, he recomendado a quienes en realidad aman y cuidan a Venezuela y buscan responsablemente una opción

Nadie juega ni está solo en el tablero político. El individualismo y la pedantería no van a ninguna parte. La construcción política y social es colectiva, condición sine qua non. Pero además debe ser solidaria y de compromiso. De eso, poco hay entre nosotros, lamentablemente.

Creo, Leonardo, que nos falta mucho de reflexión, estudio y sosiego, pero también de tolerancia, reconocimiento y habilidad para obtener logros en paz. ¿Más violencia? Todo será peor, un holocausto si no evitamos la guerra-invasión. Es hora de consultar al pueblo soberano.

¿Cómo comenzar, desde ya? Rompiendo la dinámica destructiva de la polarización, basada en el engaño y el chantaje. Esas dos minorías no tienen derecho a gobernar a Venezuela, después de tanto daño, inmoralidad e irresponsabilidad. La mayoría debe accionar para romperla.

En polémica con el amigo Leonardo Azpúrua

Alianza por el Referendo Consultivo respalda mediación de la ONU para garantizar camino de paz en Venezuela

Esta iniciativa fue motivada por el papel que ha venido jugando Guterres en defensa del multilateralismo y la paz, al ofrecer sus buenos oficios para impulsar, según sus palabras, un “diálogo constructivo, inclusivo y creíble, con pleno respeto al estado de derecho,y de los derechos humanos, rechazando además, la injerencia en los asuntos internos de Venezuela”.


Con el fin de hacerle entrega de una carta dirigida al Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, una delegación de la Alianza por el Referéndum Consultivo (ARC), integrada por Gustavo Márquez Marín, Edgardo Lander y Esteban Emilio Mosonyi, se reunió con el con señor Peter Grohmann, representante en Caracas del Sistema de Naciones Unidas (SNU),  el pasado 26 de febrero.

La carta contiene la propuesta de la ARC para lograr una salida pacífica, electoral, constitucional y soberana a la grave crisis política que padece la sociedad venezolana. Esta iniciativa fue motivada por el papel que ha venido jugando Guterres en defensa del multilateralismo y la paz, al ofrecer sus buenos oficios para impulsar, según sus palabras, un “diálogo constructivo, inclusivo y creíble, con pleno respeto al estado de derecho,y de los derechos humanos, rechazando además, la injerencia en los asuntos internos de Venezuela”.

Dicha propuesta denominada por la ARC la “ruta de la paz”, en oposición a la “ruta de guerra” impulsada por EEUU, promueve el diálogo y la negociación entre la Asamblea Nacional y el Gobierno, para establecer un CNE de consenso que goce de la confianza de todos los sectores de la vida nacional, para convocar un referéndum consultivo que le permita al pueblo decidir si quiere o no relegitimar los Poderes Públicos Nacionales, mediante elecciones a celebrarse en un lapso no mayor a 6 meses. 

Esa ruta supone el desarrollo de un diálogo social incluyente para establecer un amplio consenso en torno a la ejecución de un programa de emergencia social y económica, que se canalice a través del Sistema de Naciones Unidas, para hacer efectiva la cooperación y la solidaridad internacional con el pueblo venezolano, especialmente en la recuperación de los sistema de salud, alimentación y servicios públicos esenciales.

Considera la ARC que en la actual coyuntura, la ONU podría jugar un papel de mediación eficaz, para evitar que el conflicto venezolano desemboque en la violencia y en una guerra civil con participación internacional amenazando la propia existencia de la nación venezolana y la seguridad regional. 

En ese sentido, consideran muy positivo el anuncio de la próxima visita de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, de la cual esperamos surja la implementación de un programa de cooperación y solidaridad con Venezuela, en cuyo diseño y ejecución participen la Sociedad Civil, el Estado y los organismos especializados de la ONU tales como la UNICEF, la Organización Mundial de la Salud, la FAO, el PNUD, entre otras agencias multilaterales. Las donaciones de los pueblos hermanos y de los propios organismos de Naciones Unidas deben ser canalizados a través de ese programa, enfocados en atender con urgencia, la emergencia social humanitaria que padece el pueblo venezolano. De esa manera, quedaría atrás el proyecto injerencista del gobierno de Trump, de utilizar la supuesta “ayuda humanitaria” aportada por la USAID, como un “caballo de troya” para intervenir nuestro territorio, vulnerar el Estado Nación venezolano e imponer un gobierno subordinado que le garantice el dominio de las reservas petrolera y mineras del país.

A continuación reproducimos el texto de la Carta de la ARC a la Secretaría General de la ONU:


Caracas, 26 de febrero de 2019


Señor
Antonio Guterres
Secretario General de la ONU
Su Despacho

Atención: Peter Grohmann
Residente SNU
Torre Hewlett Packard piso 6. Urbanización Los Palos Grandes  avenida Francisco de Miranda,
Caracas

Quienes suscribimos, miembros de la Alianza por el Referéndum Consultivo tenemos el honor de dirigirnos a usted, con el fin de presentarle la propuesta que en nuestra opinión, garantiza una salida pacífica, constitucional, electoral y soberana a la crisis política que padecemos los venezolanos y venezolanas.

Hemos tomado esta iniciativa, en momentos en que se cierne sobre nuestra Nación una grave amenaza por la agudización de la crisis social y al escalamiento del conflicto político interno. Este ha tomado un nuevo giro a partir del establecimiento de un “estado paralelo” encabezado por el auto juramentado presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, con el respaldado de EEUU, del llamado Grupo de Lima y algunos países de la Unión Europea, quienes han pasado a jugar un papel protagónico, bajo el liderazgo del gobierno del Presidente Donald Trump, para forzar la salida inmediata del Presidente Maduro mediante la aplicación de sanciones económicas y financieras extremas, que agravan la ya precaria situación de nuestro pueblo, y con la preparación de una intervención militar “multinacional” bajo la fachada de proveer “ayuda humanitaria”, repitiendo el libreto que aplicaron en Libia y Siria. Esta acción injerencista de EEUU y sus aliados, asumiendo arbitrariamente la representación de la “Comunidad Internacional” sin tenerla, reafirma su empeño en dinamitar las bases del multilateralismo, para imponer la lógica unilateral del dominio geopolítico por la fuerza y la guerra, pasando por encima del derecho de los pueblos y los Estado a autodeterminarse, que es la regla de oro de la coexistencia pacífica de las Naciones. Con la conversión de Venezuela en un escenario de la disputa geopolítica entre las grandes potencias, América Latina dejará de ser zona de paz, afectando seriamente la seguridad global.

En este contexto, valoramos enormemente el papel que ha venido jugando usted, en su calidad de Secretario General de las Naciones Unidas, en defensa del multilateralismo y la paz, ofreciendo sus buenos oficios para impulsar, según sus palabras, un “diálogo constructivo, inclusivo y creíble, con pleno respeto al estado de derecho y de los derechos humanos, rechazando además,la injerencia en los asunto internos de Venezuela”, dejando claramente establecido que “el reconocimiento de Gobiernos no es una función de esa secretaría”. A ello se suma, el rechazo de la OEA y del Consejo de Seguridad de la propuesta promovida por EEUU de reconocer a Juan Guaidó como Jefe del Estado venezolano y de desconocimiento del gobierno de Nicolás Maduro.

Estamos convencidos de que la ONU puede jugar un papel de mediación eficaz para evitar que el conflicto venezolano desemboque en la violencia y la guerra civil con participación internacional, a través del diálogo y la negociación entre la Asamblea Nacional y el Gobierno para construir una salida pacífica, democrática y soberana a la crisis. Una posición similar ha venido asumiendo el Vaticano, México, Uruguay, la CARICOM, China, Rusia e Italia entre otros países, al abogar por el diálogo y el respeto a la soberanía del estado venezolano como el único camino que podría garantizar una salida pacífica a la crisis y evitarle más sufrimientos al pueblo venezolano. Esta es una buena base para construir un espacio en la comunidad internacional, que le haga contrapeso a la ofensiva guerrerista impulsada por Washington, levantando con fuerza la bandera de la paz con el apoyo de los pueblos del mundo.

Desde esta Alianza, estamos impulsando un movimiento nacional para la convocatoria de un referéndum consultivo con base en los establecido en los artículos 5, 70 y 71 de la Constitución, para que el pueblo venezolano decida si quiere o no renovar los poderes públicos, previa reestructuración del Consejo Nacional Electoral con el fin de garantizar la transparencia y confiabilidad del sufragio. Este puede ser convocado mediante acuerdo entre la Asamblea Nacional y el Gobierno. Por nuestra parte, adelantaremos un proceso de recolección del 10% de las firma de los electores para formalizar la solicitud. Así mismo, estamos promoviendo el diálogo social y político incluyente, la negociación entre la AN y el gobierno, para avanzar en la construcción de la ruta de la paz para el cambio y el rescate de la soberanía popular. Esto pasa por la convocatoria al referido referéndum y por el abordaje, sin más dilaciones, de un plan de emergencia y recuperación nacional, que atienda la emergencia social y la estabilización de la economía.

Alianza por el Referéndum Consultivo

            

martes, 12 de marzo de 2019

Referendo consultivo y diálogo de interés nacional contra el bloqueo extorsivo de EEUU a Venezuela

Donald Trump, Mike Pompeo y John Bolton encabezan el bloqueo extorsivo de EEUU contra Venezuela y las amenazas de "opciones militares" que de materializarse podrían descargar un verdadero holocausto sobre la sociedad venezolana, que afortunadamente rechaza la casi totalidad de la comunidad internacional junto al sentir nacional de paz, diálogo-compromiso y consulta democrática al pueblo sobre la urgente renovación de los Poderes Públicos.

Estados Unidos ejerce un bloqueo extorsivo  sobre la sociedad venezolana, que ni los vendepatrias que lo han procurado ni quienes por fanatismo u odio inoculado lo aplauden, pueden explicar y menos justificar, como injustificable y terrible sería el holocausto de una invasión militar colombo-estadounidense contra la patria de Simón Bolívar, El Libertador. 

Sumado a los desastrosos efectos del evidente fracaso gubernamental, esta criminal política estadounidense ha generado durante los dos últimos años bajo la presidencia de Donald Trump y sus halcones injerencistas, daños gravísimos a la sociedad venezolana y no solo a los burócratas civiles y militares del alto gobierno presuntamente vinculados a delitos de corrupción y violación de Derechos Humanos. 

Especialmente, Marco Rubio y Elliot Abrams son unos dementes incapaces de comprender que Venezuela es un país independiente y soberano, y que es al pueblo venezolano a quien corresponde encontrar en paz, la vía de superación de la tragedia histórica que los peores factores de gobierno, oposición política, economía privada y medios de comunicación han fraguado durante décadas fracturando, obturando y empobreciendo a nuestro pueblo.

Enfrentar con el más firme rechazo patriótico este bloqueo extorsivo en los ámbitos económico, financiero, petrolero y comercial es máximo deber de venezolanos y venezolanas desde Venezuela y cualquier parte del mundo donde nos encontremos, independientemente de nuestras muy diversas visiones ideológicas, políticas o religiosas.

Se equivocan otra vez, tanto el gobierno como la oposición extremista, al manipular esta actitud patriótica en defensa de nuestro derecho a vivir en paz y armónicamente, como un respaldo al gobierno del presidente Nicolás Maduro, ya muerto históricamente. Al contrario, su fracaso nos reta cada día más, a procurar rutas alternativas por la paz, contra la guerra y el hambre.

Por eso hacemos parte de los planteamientos de la Alianza por el Referendo Consultivo (ARC), que poco a poco se ha venido abriendo paso en medio de la falsa dicotomía polarizante impuesta por los corresponsables de esta tragedia histórica. 

Así, la ARC ha planteado: 

1.- Diálogo sobre la base del interés nacional, superando el esquema bipartidista y excluyente que han transitado el gobierno de Nicolás Maduro y la extinta Mesa de Unidad Democrática (MUD), hoy suplantada por facciones extremistas opositoras atadas a esquemas de violencia y las políticas agresivas de Estados Unidos y el uribismo colombiano.

2.- Que el pueblo se exprese sobre la renovación de los Poderes Públicos, mediante Referendo Consultivo Nacional con un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE):
     "¿Está usted de acuerdo con la urgente renovación democrática de los Poderes Públicos Nacionales? Sí__ No__"

3.- Plazo perentorio para la renovación democrática de los Poderes Públicos Nacionales, mediante la realización de elecciones simultáneas de Presidente de la República y Asamblea Nacional.

Así lo hemos planteado públicamente y lo hemos llevado a sendas reuniones con las representaciones diplomáticas de México, Uruguay y la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Caracas, y pronto lo haremos con la Nunciatura Apostólica, el Parlamento Latinoamericano, Caricom y Unión Europea, por sus relevantes manifestaciones a favor del diálogo y los necesarios compromisos entre venezolanos, en defensa de la paz, la transparencia en el ejercicio de la función pública y el civismo, frente a las amenazas ciertas de invasión militar por parte del gobierno de Trump.

El sentir mayoritario nacional, que simultáneamente rechaza a los extremistas de ambos bandos por sus recurrentes fracasos y traiciones, alienta este camino de paz para detener y superar el proceso de destrucción nacional que cada día se profundiza más, al ritmo de los cantos de "victorias pírricas" por parte de los más altisonante voceros de las facciones en conflicto. 

Venezuela es mucho más que "chavismo" y "antichavismo", dos corrientes fanatizadas que no representan hoy a la mayoría de nuestro pueblo trabajador, solidario y amante de la paz. Nos sentimos acompañados por ese sentimiento nacional venezolano, afortundamante estimulado por el inmenso -casi total- respaldo de la comunidad internacional, tanto de gobiernos como de organismos multilaterales y organizaciones no gubernamentales, frente a uno o dos gobiernos partidarios de la guerra-invasión que volcaría sobre Venezuela un holocausto sinsentido, sanguinario y altamente destructivo, como ya ha ocurrido en otras latitudes.



Manuel Isidro Molina
@manuelisidro21

miércoles, 27 de febrero de 2019

THIERRY MEYSSAN / "Cuando EEUU lo desee va a comenzar la guerra en Venezuela"


Dividir el mundo en dos zonas: una estable para sus aliados y otra inmersa en el caos de una guerra sin fin. Parece algo absurdo, pero esa es la estrategia de EE.UU. para dominar el mundo, según opina Thierry Meyssan, periodista y activista político francés. Y ahora le toca el turno a Venezuela: "La situación ya está lista, cuando EE.UU. lo desee va a comenzar la guerra", advierte el analista. ¿Pero se puede resistir en esta situación? La respuesta es sí. Lo cuenta en Entrevista, de RT.
https://actualidad.rt.com/programas/entrevista/239088-eeuu-guerra-venezuela-thierry-meyssan-siria


Thierry Meyssan argumenta en esta entrevista su particular lectura geopolítica de las actuales tensiones en Venezuela, aportando datos históricos recientes que apoyan su tesis: Estados Unidos está intentando sembrar el caos en el país, por la vía de incentivar la oposición al gobierno y, en última instancia, una guerra civil. 
En el 2004 varios expertos del Pentágono explicaron que, en lo sucesivo, EE.UU. iba a librar guerras para dividir el mundo en dos zonas
Para entender las raíces y el sentido estratégico global del momento, este analista se remonta a principios de este siglo: "En el 2004 varios expertos del Pentágono explicaron que, en lo sucesivo, EE.UU. iba a librar guerras para dividir el mundo en dos zonas. Parecía una metodología muy rara, pero consistía en mantener una zona estable para EE.UU. y sus aliados e incluso algunos enemigos como China, Rusia y la India…y otra zona donde no hubiera gobierno estable ni desarrollo, sino el caos. Cuando escribieron eso, no se sabía hacia donde iban. Explicaban que querían garantizar que ningún estado pudiera ser una amenaza para EE.UU, que nadie pudiera desarrollar un poderío que amenazara su hegemonía mundial. Incluso publicaron un mapa donde se veía que había que destruir todo el Medio Oriente"

Reuters
En cuanto a América Latina -precisa Meyssan- explicaron que sólo Brasil, Argentina y México debían ser Estados estables…y el resto debía ser destruido"
Cuando EE.UU. lo desee, va a comenzar la guerra aquí, en Venezuela
Pero, ¿por qué precisamente ahora? Hemos querido saber qué tiene de particular este momento político para resultar idóneo para una supuesta intervención de este tipo. La respuesta de Meyssan no es demasiado precisa al respecto, pero su intuición no le anuncia nada bueno: "No sé por qué generan esas acciones ahora, pero está claro que EE.UU. hace que la situación hierva poco a poco. Cuando vengo acá, me doy cuenta de que la situación ya está lista, que cuando EE.UU. lo desee, va a comenzar la guerra aquí, en Venezuela".

Carlos Barria / Reuters

Antecedentes históricos de la 'guerra de perros'

Meyssan considera, como puede verse, que Estados Unidos opera en el exterior mediante una estrategia militar destructiva que funciona en base a un mecanismo de desestabilización interna en los países considerados enemigos. Y encuentra ejemplos en la historia reciente que ejemplifican ese particular modus operandi: "Cuando estudiamos lo que pasó en Ucrania, en Siria o en Libia, es exactamente la misma metodología; siempre comienza exactamente igual: se acusa al gobierno de cometer crímenes horribles (…) luego envían al país unas fuerzas especiales, unos francotiradores, que se colocan en los techos durante una manifestación, con el objetivo de disparar tanto contra los manifestantes como contra la policía (…). Eso crea una confusión enorme, y cada bando está convencido de que  fue el otro el que le disparó, y ese es el comienzo de un enfrentamiento interno".
Ese método fue utilizado por primera vez en Yugoslavia. Allí lograron provocar una guerra civil que partió ese país en 7 pedazos
"Ese método [conocido popularmente como 'guerra de perros'] fue utilizado por primera vez en Yugoslavia –continúa narrando Meyssan–. Allí lograron provocar una guerra civil que partió ese país en 7 pedazos".
A continuación, este periodista y activista político, explica con detalle el resto del proceso al que se somete a los gobiernos 'atacados': "Una vez que hacen esto,comienzan a acusar al gobierno de las muertes, y lo hacen ante la comisión de Derechos Humanos de Ginebra. Ese Consejo se transforma rápidamente en un tribunal de acusación, que milagrosamente consigue varios testigos que vienen a dar su testimonio… pero son falsos testigos. Eso es muy fácil de conseguir: falsos testigos. Sus testimonios se avalan y se envía esa información  al Consejo de Seguridad [de la ONU], que queda horrorizado y autoriza el uso de la fuerza contra ese 'terrible gobierno que acaba de matar a su población'. Simultáneamente se envían al país una fuerzas especiales que atacan símbolos del estado". En Siria, por ejemplo, atacaron estatuas del presidente Háfez Al Assad, que es el padre de la Siria moderna".

Alaa Faqir / Reuters
Extrapolando la explicación al presente momento crítico en Venezuela, hace su propia predicción: "Aquí me imagino que atacarán estatuas de Hugo Chavez, quemarán la bandera…elementos que no tienen valor militar". Se trata, según comenta el propio Meyssan, de una "guerra simbólica".Y concluye: "Entonces se utilizan los medios internacionales para explicar que es una revolución". 

Bases militares cerca de Venezuela

Están previstas para el próximo mes de noviembre unas maniobras militares militares en la triple frontera de Perú, Colombia y Brasil, con el apoyo de EE.UU., a tan solo 700 kilómetros de la frontera Venezuela.
No lo hace porque son lindos los colombianos: lo hace porque está preparando un ataque contra Venezuela
"Para llevar a cabo operaciones militares como éstas –comenta Meyssan al hilo de su propia tesis de la desestabilización interna–, EE.UU. necesita rodear al país que van a atacar o al menos tener una base militar en la frontera del país. En Libia utilizaron a Egipto; en el caso de Siria, utilizaron casi todos los estados aledaños: Turquía, Líbano, Irak y Jordania…no estaban en Israel oficialmente… pero Israel también. Si van a atacar a Venezuela, sin duda van a utilizar a un estado o a varios estados fronterizos de Venezuela. Sin duda los estados mencionados, pero también Guyana, que también puede servir como base importante para generar el desorden". También se refirió a las bases militares estadounidenses en Colombia, indicando que si EEUU las mantiene allí "no lo hace porque son lindos los colombianos: lo hace porque está preparando un ataque contra Venezuela". 


'Fake News' y videos falsos

Para ilustrar la dimensión informativa en la estrategia estadounidense, Meyssan se remonta a la invasión de Libia: "Cuando EEUU atacó al gobierno libio, el ataque ocurrió un viernes a la hora de la salida de la oración, a las 19:30 de la tarde. Así, a las 23:00 de la noche, 'Skynews', que tiene también una programación en árabe, envióimágenes donde se veían rebeldes en la Plaza  Verde, en el corazón de Tripoli. En ese momento era imposible salir a la calle, porque había muchos bombardeos; nadie podía circular en vehículo por la ciudad. Entonces…¿cómo podrían llegar allí?Cuando vi esas imágenes me dije: todo está perdido. Yo estaba a varios centenares de metros de esa Plaza Verde, pero me di cuenta de que todo eso era mentira. Los mercenarios (algunos de los cuales eran libios, pero muy pocos) llegaron a la Plaza Verde 3 días y medio después. Pero las imágenes ya estaban disponibles porque fueron filmadas en estudios al aire libre en Qatar.
Con respecto Venezuela, Meyssan dice: "Imagínese cuales serían aquí las consecuencias si de repente vieran por televisión que hay enemigos que están llegando al centro de Caracas y se les dijera que…bueno, que se perdió la guerra...".

Carlos Barria / Reuters
Hacia el final de la entrevista, cuyo visionado completo les recomendamos encarecidamente, este analista comparte con nosotros sus predicciones sobre el proceso que está teniendo lugar en suelo venezolano, en especial sobre la oposición: "Todas estas oposiciones están cometiendo un error. Los movimientos opositores, ya sea aquí en Venezuela como en el mundo árabe, serán todos destruidos, tal y como habrán permitido la destrucción de los gobiernos a los que se oponen. PorqueEstados Unidos se burla de ellos más que de los gobiernos".

lunes, 18 de febrero de 2019

PASANDO LA HOJA / ¿Por qué defiendo la paz?

El almirante Craig S. Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, durante una visita con sus homólogos brasileños en Río de Janiero CreditErnesto Londoño/The New York Times


Manuel Isidro Molina

A los tambores de la guerra hay que responder con cantos por la paz y la solidaridad. Venezuela lo merece y nuestro maltratado pueblo lo necesita con urgencia, para impedir el holocausto que sería una invasión colombo-estadounidense como la que ha planeado el Comando Sur del Ejército de Estados Unidos contra nuestro país, bajo el mando de Donald Trump, jefe de una patota internacional que pretende convertir a la patria del Libertador Simón Bolívar en un protectorado gringo.

Impedir la destrucción de la guerra es prioritario. Sus descocados  promotores -que desde Venezuela claman por esa intervención militar neocolonial- no imaginan el peso de la historia que caerá sobre sus magras reputaciones de vendepatrias;  y sus aplaudidores -inducidos por una campaña bien orquestada a favor de los invasores- desconocen las terribles consecuencias de la guerra: les han hecho creer que se trataría de un videojuego o de una "operación quirúrgica" como la que tantas veces ha promovido la filmografía estadounidense, en la que "'los buenos' siempre ganan".

El camino de la paz
Las primeras víctimas de la guerra son la verdad, el derecho y los buenos modales: la destrucción y la muerte sanguinaria se vuelcan sobre el "teatro de operaciones" y sus poblaciones. En nuestro caso, abarcaría espacios de Venezuela y Colombia, inicialmente, como el señuelo de la "ayuda humanitaria" lo indica desde Cúcuta, principal centro de operaciones ofensivas hacia la zona fronteriza venezolana del estado Táchira. 

Colombia ha sido convertida en un portaaviones terrestre de EEUU. Así lo han querido los gobernantes de la oligarquía mafiosa que domina al vecino país -hermano historicamente-, enervado por las bandas del narcotráfico, la corrupción y el asesinato selectivo y despiadado de líderes políticos y sociales, dentro de un sangriento conflicto armado iniciado en 1936 con el masivo asesinato de obreros campesinos de las plantaciones bananeras estadounidenses en la norteña Urabá.

Las siete bases gringas instaladas en Colombia, están en pleno apogeo acopladas a los planes ofensivos del Comando Sur de EEUU contra Venezuela. La "Operación Libertad" está en marcha, nos amenaza a todos, independientemente de nuestros credos, ubicaciones ideológicas o condiciones sociales. Sería un holocausto, sin exageraciones.

Ante esa terrible posibilidad, viene a nuestro encuentro la sabiduría de Mahatma Gandhi:
"No hay camino a la paz, la paz el camino".

Comunidad internacional alerta
La inmensa mayoría de la comunidad internacional, afortunadamente, está firme en la defensa de la paz en Venezuela y contra la invasión militar de nuestra patria soberana e independiente. Incluso la mayoría de los casi cincuenta países que desconocen al presidente Nicolás Maduro y reconocen al autojuramentado diputado Juan Guaidó, se ha manifestado contra la guerra y la intervención militar. Ello constituye una magnífica señal, por encima de las manipulaciones que enfrentan espíritus atizados también por los múltiples impactos de la tragedia histórica que sufrimos en Venezuela.
En este ámbito es útil resaltar variables internacionales escondidas en la borrasca informativa:

-La Organización de Estados Americanos (OEA) no ha aprobado ninguna resolución condenatoria del gobierno del presidente Nicolás Maduro ni alguna que reconozca a Juan Guaidó como supuesto "encargado de la presidencia". Como lo ha hecho notar oficialmente la Comunidad de Naciones del Caribe (Caricom), el secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha venido actuando desafortunadamente, irrespetando tanto modos diplomáticos como pautas del Derecho Internacional Público. 

-En el ámbito de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), tampoco el Consejo de Seguridad ha tomado acuerdo alguno sobre Venezuela. Y sobre cualquier votación adversa a la paz y la integridad territorial  de nuestro país, será vetada activamente por China y Rusia, como sus respectivos gobiernos lo han anunciado.

-De las cinco potencias emergentes integrantes del grupo BRICS, con excepción de Brasil, cuatro respaldan al gobierno venezolano: Rusia, India, China y Suráfrica.

-En la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que actualmente preside Venezuela, PDVSA tiene asegurados suministros para la refinación de hidrocarburos y mercados para sus exportaciones de crudos.

-El Movimiento de Países No Alineados (NOAL) muy mayoritariamente respaldan al gobierno de Maduro.

-En cuanto a la Secretaría General de la ONU y la presidencia de su Asamblea General, ambos titulares han manifestado no sólo el reconocimiento institucional al gobierno venezolano sino su disposición para estimular el diálogo entre venezolanos y la búsqueda de acuerdos y soluciones en paz, sin injerencias hostiles y mucho menos armadas, como tantas veces han amenazado el presidente Donald Trump y sus más representativos secretario de defensa, Estado y Seguridad Nacional.

Todo esto lo refiero no para minimizar la fuerte alineación encabezada por Trump y Álvaro Uribe Vélez, integrada por el Grupo de Lima (menos México) y la mayoría de países europeos, sino con el objetivo de exponer las fortalezas internacionales reales del gobierno de Maduro, que mueve sus piezas para enfrentar tanto esa adversidad política -también muy real y hostil- como el bloqueo financiero, económico y petrolero impuesto por Trump con pretensiones mundiales, que no le han funcionado totalmente, como imaginaban él y sus belicosos asesores.

La fase extorsiva Brownfield
El ex embajador estadounidense en Caracas y Bogotá, William Brownfield, anunció lo que a su juicio su gobierno debía hacer con Venezuela:

“Si vamos a sancionar a Pdvsa tendrá un impacto al pueblo entero, al ciudadano común y corriente de las comunidades de Venezuela... En este momento quizás la mejor solución sería acelerar el colapso, aunque produzca un periodo de sufrimiento mayor, por un periodo de meses o quizás años“.

Eso lo espetó el diplomático gringo sin arrepentimiento ni miramientos. Es lo que un grupo desequilibrado de venezolanos extremistas han procurado y gestionado servilmente, y está aplicando Trump con su asfixia extorsiva financiera contra la sociedad venezolana. 


El prontuario de EEUU

Un factor internacional de primerísima importancia que viene actuando en la actual crisis política venezolana es el poder injerencista de EEUU. Quien obvie la potencia y las habilidades de este factotum de la política mundial y especialmente de la política, los negocios, los modos de vida y la dinámica comunicacional en América Latina y el Caribe, simplemente es un despistado o hace gala de un cinismo proverbial: lo primero evita aciertos en política, por errores de comprensión; y lo segundo desvela los grados de complicidad.

El prontuario de EEUU en golpes de estado, invasiones, guerras y despojos territoriales y económicos en asociación con las oligarquías corruptas y serviles en nuestra región, no sólo es protuberante desde el siglo XIX sino multiforme en escala sinfónica, desde La Florida, México, Puerto Rico, Cuba. Dominicana, Haití, Grenada, Panamá y el resto de Centroamérica hasta el enorme espacio suramericano: 

"Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos", dijo Poririo Díaz describiendo el ímpetu expansionista de la que iba a posicionarse después de la Segunda Guerra Mundial (1945) como primera potencia del imperio capitalista en cerrado duelo con la Unión Soviética, principal potencia de la esfera comunista internacional, que se vino abajo finalmente en el trienio 1989-1991.

Venezuela en el ojo del huracán 

EEUU se ha involucrado en los acontecimientos traumáticos de la política venezolana en las dos décadas signadas por la saga Chávez-Maduro (1999-2019), desde el golpe de estado de abril de 2002 y el paro petrolero-empresarial de 2002-2003 hasta las amenazas de invasión por el Comando Sur, hoy con riesgo cierto de ejecución en grado de holocausto. Y no es exageración.  

Sin embargo, aunque parezca contradictorio, el diseño mismo de este plan injerencista estadounidense lleva en él su principal antídoto: un nivel de cipayismo jamás visto tan descarada y servilmente en América Latina y el Caribe. 

En verdad, el cipayismo del que hacen gala quienes han procurado la desbocada intervención del gobierno de Donald Trump, no solo es vergonzosa sino de antología.

Las debilidades del plan Trump

Pero también -es cuestión de tiempo- el agresivo plan Trump contra la soberanía y la integridad territorial de Venezuela tiene dos fallas esenciales:

1.- Las debilidades intrínsecas de Trump, un presidente minoritario y desaforado.

2.- La estrecha alianza de EEUU con la oligarquía mafiosa colombiana, ejecutante y garante de los más aborrecibles crímenes, desde el narcotráfico de mayor calado internacional hasta el asesinato selectivo y persistente de líderes sociales y políticos durante los últimos ochenta y tres años, contados a partir de 1936 y no, como es usual, desde aquel 9 de abril de 1948, cuando asesinaron en Bogotá a Jorge Eliécer Gaitán. Su máximo exponente hoy, es Álvaro Uribe Vélez, jefe real de la "parapolítica", práctica criminal y sanguinaria, inhumana, de coacción, amedrentamiento, desplazamiento forzado de millones de colombianos en su propio territorio, despojo de tierras y cultivos a los campesinos, todo en alianza con las tenebrosas bandas paramilitares y narcotraficantes.

Trump como problema 

Donald Trump es un presidente atípico. Su ignorancia es protuberante, tanto como su brutalidad, es uno de los mandatarios más básicos que haya tenido EEUU. Carece de brillo estratégico, lo que trata de ocultar con sus espasmódicos lances intimidatorio, vulgares en el plano internacional.

Esto lo ha llevado a desquiciar la política exterior estadounidense, lo que ya impacta mucho y resumo en una pregunta que se harán y comentarán en privado muchos líderes mundiales:
-Hasta cuándo Trump?

Esa interrogante está instalada en la sociedad estadounidense con gran preocupación, legítima, por lo demás, porque desde el exterior rebotan hacia Washington peticiones de morigeración y control que comienzan a tomar en serio el Congreso de EEUU.

Trump es un presidente minoritario. Nunca ha sido acompañado por la mayoría del pueblo estadounidense. De hecho, obtuvo 2,7 millones de votos menos que Hillary Clinton en 2016, y solo accedió a la presidencia por el sistema de segundo grado establecido en la constitución mediante "colegios electorales". Y eso pesa: ese caballero jamás hubiese sido presidente de EEUU por voto popular directo.

Su talante de agresivo jugador en los negocios privados, lo ha llevado a cometer tantos errores en tan poco tiempo -apenas dos años-, que varios de sus principales secretarios (ministros) han salido despavoridos de las carteras de Defensa, Seguridad Nacional y Estado (cancillería). Ha abierto o degradado tantos frentes de conflictos internacionales, que :mantiene encendidas demasiadas alarmas sin haber aplacado ni uno sólo de esos problemas.

El caos Trump

No parece exagerado denominar estos dos años de gestión en la Casa Blanca, como "el caos Trump", sin direccionalidad definida ni logros tangibles: todo parece haber empeorado, desde las relaciones con China y Rusia, pasando por Siria, Afganistán e Irán, hasta los complejos temas de comercio internacional. 

Trump puede ser víctima de su propio "caos": mientras aparecen excéntricos gobernantes autoproclamados "seguidores" de Trump en América Latina, como en Brasil y El Salvador (nunca faltan), en Estados Unidos de América (EUA, que así es como se llama ese país, USA en inglés) se le vienen complicando las cosas.

En diciembre pasado, el Partido Republicano perdió la mayoría en la Cámara de Representantes, dejando al desnudo el declive de su "presidente minoritario". A mitad de su periodo de cuatro años, Trump luce entrampado en su propio laberinto, pudiéramos decir que sin mucho futuro y con serias complicaciones, casi irresolubles, como la pesadilla del flujo ilegal de emigrantes latinocaribeños por la frontera sur y el muro de contención de cara al descompuesto México heredado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien además vino a estropear severamente la solidez del Grupo de Lima, principal macana de Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro. 

Así las cosas, el gobernante estadounidense camina al desespero, ahora maniatado por el Congreso, cuya mayoría -incluso en términos bipartidistas- ya muestra signos de agobio ante el "caos Trump" y va tejiendo las amarras: en materia presupuestaria provocó el cierre temporal del gobierno en áreas no indispensables; prohibió el uso de la fuerza militar en el conflictivo caso Venezuela; y más recientemente, la Cámara de Representantes le abrió una investigación al presidente por haber declarado "emergencia nacional" con el deliberado propósito de utilizar fondos del Pentágono para burlar los límites presupuestarios impuestos por el Congreso a la construcción del muro en la frontera con México. Mayor caos, imposible.

La guerra que "necesita ganar"

La situación descrita pudiera aminorar los riesgos de holocausto en Venezuela mediante una invasión militar colombo-gringa. Sin embargo, pudiera ser lo contrario: Donald Trump dijo durante su campaña electoral de 2016, que EEUU "necesita ganar una guerra", vistos los empantanamientos, derrotas y verdaderos genocidios cometidos por sus tropas y aliados en Vietnam, Afganistán, Libia, Irak y Siria, entre otros desastres. Pero ahora es Trump el que "necesita ganar una guerra" para salvar el pellejo y tratar de intentar la reelección en 2020, a la vuelta de la esquina. "Tratar de intentar" digo, porque no le será fácil escapar de un juicio político que termine echándolo de la Casa Blanca, tesis muy manoseada desde su triunfo en los colegios electorales, ya por los supuestos -y aún no comprobados- nexos de su campaña con el gobierno ruso, ora por sus confrontaciones recurrentes con el Congreso. 

La desgracia venezolana 

Nada de lo anterior constituye respaldo al errático gobierno de Nicolás Maduro, pero sí abona el camino de la paz en Venezuela. Conjurar el riesgo de invasión es prioritario.

"El gobierno de Maduro está muerto históricamente", escribí en 2018, sentencia plenamente vigente por la naturaleza misma de la gestión autoritaria, corrupta, arbitraria e ineficiente de la gestión Chávez-Maduro (1999-2019). 

La desgracia venezolana actual, verdadera tragedia histórica, radica en que "no sabemos quién es peor, si el gobierno o la oposición", vox populi.

El camino de la paz incluye necesariamente un diagnóstico acertado de la realidad nacional, fuera del guión impuesto por la diabólica y cínica contienda extremista chavismo-antichavismo. 

Una guerra, gestada por intereses muy bastardos, tanto nacionales como extranjeros -comenzando por los de la oligarquía mafiosa colombiana y los de los factores neocoloniales de Guyana- vendría a complicarlo todo: se agravarían todos nuestros problemas, habría pérdida masiva de vidas humanas y destrucción de la infraestructura nacional, ciudades y poblaciones menores. Sería un holocausto que conscientemente buscan quienes sueñan con una Venezuela desvencijada y hasta desintegrada.