La “retroactividad” prestacional no genera inflación ni quiebras. Es un relato construido para abaratar el despido injustificado y normalizar salarios deprimidos. Jurídicamente, la LOTTT opera con depósitos mensuales en fideicomiso; el último salario solo fija una garantía indemnizatoria al romper el vínculo sin causa. Macroeconómicamente, congelar nóminas no baja precios, solo contrae el consumo y favorece a empleadores, gestores públicos y dueños de activos. 👇
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