Pedro Sánchez sí tenía un plan. Una hoja de ruta para lo que resta de legislatura, con destino 2027, que ha saltado por los aires. La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha reventado cualquier táctica y en Moncloa temen que no haya margen de maniobra. Aunque en público traten de aparentar «tranquilidad», en privado la preocupación es evidente.
En primer término porque no saben el alcance real del caso ni si alguna derivada acabará poniendo el foco en el Consejo de Ministros. No fue casual que la semana pasada fuentes gubernamentales se ocuparan de trasladar datos concretos sobre el rescate de Plus Ultra —algo que, hasta ahora, no se habían visto en la necesidad de hacer— para demostrar que todo se había desarrollado correctamente. En segunda instancia, porque, aunque no lo quieran reconocer, saben que la investigación contra el expresidente del Gobierno, más allá del recorrido judicial, tiene ya un efecto demoledor a nivel político. Del que es difícil reponerse...👇

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