Este 08/08/25 se cumplen 44 años de una de las hazañas internas más importantes dentro de la Historia de los Submarinos de Venezuela y de la propia Armada Venezolana (Marina de Guerra) a la cual, a estas alturas del tiempo no se le ha rendido el merecido homenaje que deberíamos haber recibido quienes tuvimos la honrosa misión de vivir en carne viva, los hechos. Hace 44 años los tripulantes del Submarino ARV Picúa S-22 conseguimos salir victoriosos de la emergencia que se nos presentó en las profundas aguas del Océano Atlántico Sur frente a territorio Brasileño, mientras participamos en las Operaciones Navales "Ocean Venture 1.981". Era yo Sargento Primero y en la madrugada del 08 de Agosto de 1.981 entramos en una rutinaria inmersión, siguiendo las estrategias de las Operaciones Navales que en conjunto con la Marina de EEUU y Brasil. Aquella madrugada iba a ser diferente y nos marcaría para siempre. Siguiendo los pasos adecuados para la inmersión, a las 5:50 am entramos a profundidad de periscopio (menos de 30 mts) y en la válvula de cierre automático del snorkel se presentó un problema con un cable que se atascó en el suplemento, dando entrada libre de agua a la sala de máquinas, haciendo que el submarino cayera de popa de manera descontrolada. Inmediatamente toda la tripulación se activó, ocupando su puesto de acuerdo a su correspondiente rol. En ningún momento se perdió el autocontrol de la mayoría de quiénes estábamos en los puestos estratégicos. Parecía una de esas películas de Submarinos en dónde las caídas y el desespero se mezclan con las ansias de los tripulantes por salir, aquello era real y teníamos la muerte del otro lado del Submarino queriendo entrar. Gracias a la eficiencia y a la disciplina que cada uno puso de manifiesto, logramos tomar el control del Submarino y llevarlo nuevamente a Superficie. En cada uno de nosotros, quedó grabada en nuestra mente, los movimientos bruscos, los gritos necesarios, el llanto escondido, la agilidad de manifiesto en medio del caos y la valentía. Esa mañana llegué al Puesto Central a las 5:55 am para recibir mi guardia de Planista, allí estaban quienes nos entregarían la guardia, uno de ellos el Sargento Primero Ender Arrieche Mendoza mi compañero de promoción (A/77), quienes al presentarse la emergencia permanecieron en sus puestos. Hoy al cumplirse 44 años de la famosa "Emergencia del Submarino ARV Picúa S-22", quiero honrar a quienes estuvieron conmigo y recordar a quienes ya partieron de este mundo, pero que también dejaron sus huellas en esa situación que no todo el mundo puede tener y los pocos pueden sobrevivir. Llegará el día en que seremos reconocidos heroicamente.
Sgto Mayor Oscar Escalona
División de Armamento.
Por mi parte estaba ubicado en la estación de Sonar de guardia con el Famoso Pescaíto. El Contingente B/80, éramos los más nuevos abordo. Habíamos embarcado en Junio de 1.981. Pensé que era un ejercicio más, de los muchos que se hacían para mantener a la Tripulación con un alto grado de profesionalismo como el puesto de manifiesto por toda la Tripulación. Gracias a Dios y a la pericia de la tripulación, hoy podemos decir "Hemos Vuelto a Nacer"
Vitaliano Spiezia Adames

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