jueves, 19 de diciembre de 2024

LA DÉCIMA INSOLENTE / Nicomedes Platanote


Este país petrolero

ahora importa gasolina,

no se encuentra gasolina,

ni hay puesto para el obrero.

Ya no queda ni el pelero

de una tal superación,

ha rodado la ilusión 

y, duelale a quien le duela:

esto no es revolución.

El dólar BCV sigue su ascenso y el costo de la vida empobrece más a la familia venezolana: 51,34 bolívares


El dólar BCV sigue su ascenso y el costo de la vida empobrece más a la familia venezolana: 51,35 bolívares es el cambio oficial para la divisa estadounidense, al viernes 20 de diciembre.

El Gobierno y el Banco Central de Venezuela han estado quemando centenares de millones de dólares semanalmente, entregados a la banca pública y privada sin informes sobre su disposición final, una especie de 'barril sin fondo' a beneficio de los grupos oligárquicos y las mafias de la corrupción y el saqueo de la nación, que no ha tenido solución de continuidad.

No han podido detener la devaluación del bolívar ni la elevación perversa del costo de vida, mientras los trabajadores activos, jubilados y pensionados llevan la peor parte.
MANUEL ISIDRO MOLINA 


miércoles, 18 de diciembre de 2024

Una nación de ciudadanos / Jesús Alberto Castillo

Prof. Jesus Alberto Castillo

Jesús Alberto Castillo (*)

Con el canto glorioso de "Año Nuevo, Vida Nueva", aspiramos un país de verdaderos ciudadanos. Una Venezuela nueva con líderes visionarios y honestos que puedan  elevar la majestad del ejercicio político y garantizar excelentes condiciones de vida para la población.

Enero del 2025 debe ser el inicio de un país que supere las dificultades con hombres y mujeres dispuestos a unir esfuerzos para recuperar las instituciones democráticas, promover la cultura empresarial y hacer productiva nuestra economía. Es hora de premiar el esfuerzo y la meritocracia en todos los espacios de la vida para garantizar una nación civilizada y altamente desarrollada.

El nuevo liderazgo debe apostar a una educación de calidad para formar ciudadanos comprometidos con los exigentes retos de la realidad emergente. Personas  emprendedoras y con pensamiento creativo para defender la democracia, la pluralidad de ideas y erradicar el mesianismo que tanto daño ha producido hasta ahora.

Es tiempo de recuperar la política para los verdaderos estadistas. Gobernar requiere de sensibilidad social, responsabilidad y, particularmente, de materia gris para tomar las decisiones acertadas en políticas públicas. Hasta los actuales momentos ha prevalecido la improvisación, el bochinche, la magia seductora. En fin, el pan y circo.

La construcción de una nación con verdaderos ciudadanos es la tarea que estamos obligados a emprender. Requiere de líderes pensantes, grandes estrategas convencidos de tomar las decisiones más duras para formar con valores a la gente. Verdaderos estadistas dispuestos a erradicar de la memoria colectivo el culto a la personalidad, la intolerancia, las supersticiones, la mediocridad, el sectarismo y el infantilismo político. 

En medio de esta titánica tarea formativa es fundamental, además, emprender acciones enérgicas en materia económica. El nuevo liderazgo debe crear condiciones para la inversión privada y la cultura emprendedora. La reforma de instrumentos legales orientados a dar seguridad a los inversionistas y el recorte de la tasa activa para créditos son políticas claves para el apalancamiento del aparato productivo interno.

En resumen, se requiere de politicos con pensamiento abierto y visionario para construir una nación de ciudadanos. No olvidemos que la política es la que mueve todos los hilos de la sociedad. Sin buenos políticos no puede haber decisiones acertadas para una educación de calidad, sana economía y óptimos servicios públicos. Necesitamos verdaderos políticos que amen a su nación. No politiqueros que jueguen con la ignorancia colectiva y  piensen en llenarse los bolsillos con recursos públicos. Estamos seguros que esa es la Venezuela que surgirá a partir del Nuevo Año.

(*) Politólogo y profesor universitario.

El Metro de Caracas excluyó nuevamente a jubilados y pensionados del bono navideño: Hugo Valera

«Muchos beneficios establecidos en el contrato colectivo han sido eliminados».


Hugo Valera, dirigente nacional de Encuentro Ciudadano, denunció este lunes una situación que afecta a los jubilados y pensionados del Metro de Caracas. Según Valera, el pasado viernes 13 de diciembre, los trabajadores activos de la empresa recibieron un abono de Bs 4451,00 en sus cuentas nóminas como bono navideño, mientras que los jubilados y pensionados quedaron excluidos de este beneficio.

Valera destacó que no es la primera vez que este tipo de arbitrariedades ocurre . "Desde hace más de dos años, el Metro de Caracas ha estado realizando pagos de bonos al personal activo a través de la plataforma patria, con montos equivalentes a $150, sin tomar en cuenta a los jubilados y pensionados", dijo.

Reducción de Beneficios

El dirigente también señaló que desde la implementación del memo 2792 en 2018 y el instructivo emanado de la Onapre, muchos beneficios establecidos en el contrato colectivo han sido eliminados. Entre estos, el seguro HCM, que actualmente solo cubre $300 después de pasar por varios procesos burocráticos.

"Los trabajadores jubilados y pensionados exigen ser tomados en cuenta luego de haber prestado servicio por 30 o más años", afirmó Valera, subrayando la necesidad de que se respeten los derechos y beneficios de quienes dedicaron gran parte de su vida laboral al servicio del Metro de Caracas.

CNP/IPSP: Constituido el comité organizador de lo que será la «Fundación Años Dorados»


El miércoles 18 de diciembre de 2024, fue constituido el comité organizador  de lo que será la «Fundación Años Dorados», cuyo objetivo se centrará en procurar una vejez digna con calidad de vida para los comunicadores sociales. 

  Está reunión preparatoria se celebró en el Colegio Nacional de Periodistas, Seccional Distrito Capital y contó con la participación de los comunicadores Ezequiel Querales, María Antonia Sánchez, Víctor Escalona, Felicita Blanco, Ivón Andará, de la directiva nacional del CNP; Andrés Salazar, en representación del Instituto de Previsión Social del Periodista; y Luis Manuel Escalante, quien hizo la convocatoria y condujo el encuentro.

  Las acciones a ejecutar se enmarcan en el corto, mediano y largo plazo, destacando en lo inmediato la consecución de una sede operativa y un lugar de encuentro para el intercambio y la recreación, como elementos básicos para el equilibrio y la salud mental.

  Igualmente se designó una comisión que se encargará de preparar el borrador de los estatutos de la Fundación.

  En este primer encuentro hubo consenso en que la misma podrá propiciar la creación de capítulos en distintas regiones del país e incluso en el exterior, siempre que hayan comunicadores sociales venezolanos.

  Los interesados en incorporarse en este proyecto pueden contactar con el grupo de WhatsApp Años dorados.

Los bachilleres de la revolución / Tulio Ramírez

«Escribo esto porque me acabo de enterar del rendimiento académico obtenido por los nuevos bachilleres que ingresaron en marzo de 2024 a la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela».


Tulio Ramírez

Díaz era su apellido, si mal no recuerdo. Uno recuerda a los condiscípulos de bachillerato, por los apellidos. Díaz, González, Barradas, Ramírez, Hernández, Casal, esa era la manera de identificarnos. Hasta el señor de la cantina nos conocía solo por el apellido. Díaz, nuestro amigo del cuento, era un muchacho humilde de una barriada de Petare que, por decisión de la Zona Educativa, fue asignado al Liceo Lino de Clemente, para seguir sus estudios de secundaria.

El Lino de Clemente está ubicado en una urbanización de clase media llamada La California Norte, a la altura de El Marqués. Era un Liceo verdaderamente inclusivo. En sus aulas coincidían muchachos de urbanizaciones como La California, El Marqués y Los Ruices, con la muchachada de los barrios colindantes, como Campo Rico, la Lusiteña y Barrio Ajuro. De igual manera zonificaban a muchachos de los barrios ubicados en los cerros de Petare.

Díaz era tan humilde que llegaba al liceo después de una dura travesía diaria de ida y vuelta. Bajaba en jeep desde el Barrio El Carpintero, donde vivía, hasta la Redoma de Petare. A renglón seguido, caminaba unas 15 cuadras hasta el liceo. Mientras los chicos de familias más o menos acomodadas, compraban sándwich de jamón y queso en la cantina para desayunar, Díaz desenvolvía una arepa fría rellena con mortadela y se la comía solitario detrás de la mata de cotoperí, ubicada en los alrededores de la cancha de basquetbol.

Pero Díaz no era lastimero, era un estudiante fajado con aspiración a ser médico. Sacaba las mejores notas en Biología y Química. Comentaba con cierto humor que estudiaba alumbrándose con una lampara de kerosene. En el rancho donde vivía no había conexión al cableado público. Con los años me enteré que Díaz lo había logrado. Se graduó de Médico Cirujano en la Escuela Vargas de la UCV y hoy trabaja en el John Hopkins como uno de sus neurocirujanos estrellas.

También recuerdo al gocho Barradas. Coincidimos en la misma sección de tercer año de bachillerato. Barradas era un muchacho que había llegado de Táriba para vivir en una casa de vecindad de uno de los barrios de Petare. Era un taco con los números y gracias a su ayuda, pude aprobar la Matemática de tercer año, superando los escollos de la Trigonometría, la Radicación, la Racionalización, el Teorema de Pitágoras y los fulanos Logaritmos Neperianos.

Barradas se graduó de Ingeniero en la Simón Bolívar, hizo un postgrado por Fundayacucho, y hoy está en Dubai como consultor de una de las empresas petroleras más importantes del mundo. Dio un salto cuántico (esa expresión la usaba mucho), del Barrio El Nazareno a Umm Hurair, la ciudad más petrolera de ese país árabe.

Todo eso fue posible porque nuestros profesores eran muy exigentes. Los exámenes eran complicadísimos y ningún padre denunciaba por maltrato psicológico a un profesor por reprobar a un estudiante que no daba la talla. Quizás por ello, nuestros viejos sacrificaban todo por darnos estudios y celebraban en grande el grado de Bachiller de la República. Sabían que era la garantía de salir de la ignorancia y la pobreza.

Escribo esto porque me acabo de enterar del rendimiento académico obtenido por los nuevos bachilleres que ingresaron en marzo de 2024 a la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela. Si los números no fueran tan alarmantes, la verdad hoy me ocuparía de escribir sobre la extraordinaria campaña de mi equipo los Navegantes del Magallanes, o a investigar donde consigo dólares al precio del BCV o a responder infamias sobre supuestos juramentos locos que no tienen ni pies ni cabeza.

El hecho es que, de 573 nuevos inscritos en las diferentes escuelas de la Facultad de Ciencias, 365 no lograron aprobar ni una asignatura.

64% de los nuevos inscritos no fue capaz de superar las exigencias del primer semestre. Esto sí es una tragedia. Veamos algunos detalles.

En Biología entraron 144, al final de semestre 109 no habían aprobado al menos una asignatura. En Matemática se inscribieron 64 y 35 no aprobaron al menos una asignatura. En Química se inscribieron 84 y 56 salieron raspados en todas las asignaturas. En Física 79 bachilleres se inscribieron, de ellos 45 nada aprobaron. En Computación ingresaron 174 y 109 no aprobaron una sola asignatura. En Geoquímica, iniciaron 28 estudiantes, 7 de ellos no aprobaron ninguna asignatura.

Esa es la consecuencia de la falta de profesores especialistas, del “Horario Mosaico”, de los bajos salarios, de la falta de laboratorios, de la promoción automática y de la cultura de premiar el mínimo esfuerzo, que se han entronizado en nuestra educación. En fin, son los bachilleres de la Revolución.

martes, 17 de diciembre de 2024

CRÓNICAS MEMORABLES / Héctor Mujica visto desde tres ventanas

Prof. Héctor Mujica.

Por Orlando Oberto Urbina



bajarigua@gmail.com

Fotos: cortesía de Michel Mujica.

 

A Marina Barreto Miliani y sus hijos, a Michel Mujica,

 A Ángel Ciro Guerrero, Alfredo Aguilar y Gonzalo Fragui,

amigos del compartir de Héctor Mujica.


Este maestro de palabra densa, periodista, político, profesor universitario y escritor, fundador de la escuela de periodismo -que luego se convirtió en Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV)-  conserva en el tiempo una mirada reflexiva, angustiosa, de profunda creencia en el hombre mismo. Había crecido en el combate inteligente de las ideas en la disciplina y en la disipación de lo obtenido y lo no logrado. Ése era Héctor Mujica, a quien conocimos con la humildad de ser un político honesto con su quehacer periodístico, pues llevaba a flor de piel la querencia de ser un Caroreño de grandes sentimientos, que le daba la razón al oponente si la tenía.

Con Gustavo Machado, lider fundador del
Partido Comunista de Venezuela (PCV).

En uno de sus testimonios, su amigo y compañero de viaje Jesús Sanoja Hernández llegó a interesarse por crear una ciencia denominada la hectorología, que definía a Héctor Mujica como ese personaje extraordinario que hizo del periodismo y la literatura sus oficios permanentes en torno a su vivencia, convirtiéndolas en ese arte de la vida en su manera intensa de labrar y hacerse una referencia obligatoria tanto en el periodismo como en la literatura.


Nació en Carora, estado Lara, el 10 de abril de 1927. Este año se conmemoraron 97 años de su nacimiento. Nuestro admirado Héctor Mujica, provenía de una familia humilde y laboriosa, era hijo natural. Su progenitor era un eminente pediatra, el doctor Pastor Oropeza, y su madre era Águeda del Carmen Mujica. Creció en un hogar lleno de muchas dificultades, pero su padre nunca lo abandonó.

Daniel Santos, "el inquieto anacobero".


Para esta crónica contamos con el testimonio de su hijo Michel Mujica, quien reside fuera del país y a quien contactamos a través del poeta Carlos Angulo. La primera conversación con Michel fue sobre la entrevista al inquieto anacobero, es decir a Daniel Santos, de la cual afirmó que fueron varias las entrevistas. “El inquieto Anacobero” es un libro que ha sido una biblia entre los amantes del bolero y la salsa.

En palabras de Michel, “Daniel Santos era un antimperialista puertorriqueño de profundo sentimiento, convicto y confeso e independentista con una vida muy dada al peligro. Creo que Dios lo protegió, no es verdad que se hayan tomado una caja de whisky con Daniel Santos; fue un momento determinado en una noche, no se lo creía ni él mismo. Mi padre Héctor tomaba whisky, y Daniel también tomaba whisky como una esponja, y salía tan bien que no le daba resaca ni ratón. No, qué va, una caja de whisky en una noche son palabras mayores y creo que eso no haya sido así”.

“Somos dos hermanos del primer matrimonio. María Fernanda nació en Caracas, y yo nací en Francia. Luego, Héctor Mujica tuvo dos hijas de su segundo matrimonio: Claudia y Andreina. Son cuatro los hijos de Héctor Mujica. Contrajo nupcias con una excelente y valiente mujer que lo acompañó en momentos difíciles hasta sus últimos días de su vida: Marina Barreto Miliani, quien además tuvo la compañía de los hijos de Marina [anteriores a Héctor], Pablo Graterol y Ernesto Granda. Eso es lo que puedo decirte”.

Volviendo a la entrevistas con el inquieto Anacobero, con Daniel Santos se realizaron varias secciones de entrevistas y conversaciones que realizó en la biblioteca de su casa de los Palos Grandes en Caracas. En esa casa tenía una hermosa biblioteca en la parte de debajo de la casa, con baño, cocina y un pequeño estar donde recibía a sus amigos, a sus grandes amistades como Jesús Sanoja Hernández, Federico Álvarez, Rafael Caligua. “Todo aquel que lo deseaba visitar era bienvenido. Mi padre era un gran conversador y un seductor con la palabra”. Entre las obras de Héctor Mujica que más ha cautivado a Michel se encuentran “Las tres ventanas”; y nos indica que ese libro de cuentos le impacta aún porque su padre era un gran cuentista, y ésa era su gran pasión, ante todas las cosas: “Él hubiese deseado ocuparse más a la escritura de ficción”.

“Entre los relatos de mi papá, me gustan mucho ‘Las Tres Ventanas’, y su primer relato creo que fue ‘El Pez Dormido’, y los relatos sobre la lucha armada. En ese libro hay dos relatos que son los tres testimonios. También me impresiona ‘El lado cruzado de la tiza blanca’, me gusta por el manejo de los personajes, y esa capacidad de revivir los sentimientos y los pareceres, las dudas de muchos de sus personajes; y sobre todo, la descripción que hace de Carora en ‘Las Tres Ventanas’. En los relatos de ‘El Pez Dormido’ se nota también la influencia de figuras como su mamá, y también de esa gran generación de escritores que era el grupo Contrapunto, que tuvo entre ellos a Antonio Márquez Salas, a Andrés Mariño Palacios -quien se suicidó, y que era un gran escritor cuentista-. Mi papá manejó maravillosamente el relato corto, el cuento”.

Quienes lo apreciaban en la escuela de Periodismo de la UCV lo llamaban maestro. A Héctor Mujica le apaciguaba el carácter los buenos argumentos de un caroreño como nuestro colega periodista y poeta Luis Alberto Crespo. Héctor: un hombre que se destacó en el periodismo, en la literatura y en la política decente, honrada y que nos dejaba enseñanzas; en sus palabras guardaba grandiosidades. Con ese vozarrón se hacía sentir en lo profundo de su sinceridad, y llegaban hasta el más humilde de los pobladores de este país por el cual siempre luchó para que vivieran mejor.

Este camarada de verdad, no de clichés, era respetado por sus adversarios que lo consideraron un maestro. Germán Briceño Ferrigni manifestó una vez cuando fue diputado del Congreso Nacional, que escuchó a Héctor pronunciar un discurso y desde allí le dijo: “pensamos lo mismo desde diferentes visiones políticas”,  y desde ese momento se hizo amigo de Héctor Mujica, así como Fucho Tovar, que además lo había nombrado director de Cultura en la gobernación de Nueva Esparta, pero su salud no le permitió seguir allá y se trasladó a Mérida, donde fallece el 14 de febrero de 2002.

En cuanto a la mitología musical del Caribe, fue amigo de aquel legendario cantante Daniel Santos, el inquieto Anacobero, quien dejó su marca en la rumba caribeña, porque su estilo único de duende boricua fue una expresión del bolero y la guaracha que dejaban su sabor en el repertorio musical latinoamericano. Héctor Mujica, a través del Anacobero, va saboreando en sorbos la bohemia de la noche, donde se olvida el recuerdo que retumba en aquellas canciones como “Virgen de medianoche”, o “Perdón”.

Con esas melodías, las canciones le devuelven la vida al amor, para que no comience la semana en letra muerta, sino en palabra viva, como ese libro de importante historia y vitalidad que Daniel Santos quiso titular “Mi Vida”. Héctor le hizo saber que así se llamaban las autobiografías de algunos grandes malogrados de la historia como León Trotski, o Isadora Duncan.

Esa era la vida y obra del cantante que escogió a Héctor entre tantos periodistas; al más brillante e intelectual de ellos, como al maestro y amigo de tabernas y de copas; al poeta, filósofo y periodista Héctor Mujica, porque él sabía de amaneceres, de rincones de rockolas, de despecho, de mujeres y de amores. Daniel Santos dejó para el mundo esa voz que florecía con la Sonora Matancera. Sus canciones también tenían el sentimiento de un Puerto Rico libre e independiente. En su libro había entonces una afirmación para esa tierra del Caribe, sobre aquel hombre que estuvo en el servicio militar en plena Segunda Guerra Mundial, con ese tema “Despedida”. Tales eran las confesiones de Daniel Santos a Héctor Mujica.

Mujica era un hombre de tierra y montaña de plaza pública, y nunca se olvidó de su trabajo de campesino y de citadino. Héctor era ese larense o guaro, hombre de carácter recio y de corazón blando ante las injusticias que enfrentó durante la dictadura del general Marcos Evangelista Pérez Jiménez, por la cual vivió encarcelamientos, persecuciones y exilios. Pastor Oropeza, su padre, le ayudó a salir de la cárcel y lo envió fuera del país.

En Héctor Mujica hay una representación de los intelectuales más importantes del siglo XX, y del marxismo. Tenía una postura crítica ante la historia, la religión, y los medios de comunicación social, en lo que respecta a su tesis sobre el desarrollo y progreso, y su postura antimperialista. Era estudioso de la teoría socialista como instrumento de interpretación y transformación de la realidad. Este hombre pertenecía a una generación de intelectuales venezolanos que asumieron el marxismo como método para estudiar la realidad venezolana y latinoamericana.

Héctor Mujica nació durante la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), y esto lo llevó desde muy joven a luchar por los derechos sociales de los más desposeídos. En 1944 ingresó a la organización política Unión Popular Venezolana, agrupamiento legal del Partido Comunista de Venezuela (PCV). En esa misma época marcó sus primeros pasos en el periodismo de opinión, la cual ejerció profesionalmente desarrollando una intensa y apasionada labor. Su primer artículo fue documentado el 3 de septiembre de 1944, en El Nacional. Después, colaboró frecuentemente con Fantoches, ¡Aquí Está!, El Heraldo, El País y otros periódicos más.

Se inscribió en 1945 en la UCV para estudiar Economía, en la cual aprobó un año, y se cambió para estudiar Filosofía. En 1951 se tituló en Filosofía y Letras. Obtuvo una beca del Centro Cultural Venezolano Francés para estudiar en París, y en la capital francesa recibe el certificado de Estudios Superiores en Psicología y Psicopatología realizado en la Universidad de Paris. En 1948 y 1949 trabajó en el Hospital Santa Ana. Fue además integrante del grupo literario Contrapunto, conformado por destacados escritores y liderado por Andrés Mariño Palacios; agrupación que irrumpió en 1946 con el propósito de estudiar las nuevas formas del arte contemporáneo y sus vinculaciones literarias con el existencialismo y el psicoanálisis.

Aparece su primera publicación en la revista Contrapunto en mayo de 1948, de la cual era subdirector. Su labor de narrador se dio a conocer a partir de 1947, cuando se publicó el libro de cuentos “El pez dormido”, que le causó el enfrentamiento clandestino contra el dictador Marcos Pérez Jiménez, y su militancia comunista lo llevó a la prisión en varias ocasiones. Fue torturado en la dictadura militar en la cárcel modelo de Caracas en 1955; logró salir al exilio a Chile, gracias a la intervención de su padre el Dr. Pastor Oropeza. Se graduó de Periodista en la Universidad de Chile, y colaboró en el diario El Siglo, -vocero de los comunistas chilenos- donde escribió por más de tres años la columna semanal “Los Hombres y las Cosas”, la cual firmó con el seudónimo de Joaquín Jiménez. Igualmente, cubría las noticias de Última Hora, y escribía en la Gaceta de Chile, dirigida por Pablo Neruda. Testimonio de este destierro son las crónicas publicadas en Chile y Venezuela.

A su regreso al país en 1958, se incorporó a la docencia en la Universidad Central de Venezuela (UCV), en la cátedra de periodismo informativo y de opinión. Asumió la dirección de la escuela, cargo que va a ocupar hasta 1964, cuando se publicó el Boletín Universitario de la UCV, donde escribió la entrevista hecha al Che Guevara, una vez que triunfó la Revolución Cubana. Héctor contribuyó a la creación de la colección de cuadernos y el empeño puesto para que se fundara la imprenta universitaria.

En la política, Héctor Mujica fue electo diputado del congreso nacional como suplente del Distrito Federal por el PCV (1959-1964), y a pesar de su condición de parlamentario fue hecho preso en 1962, a raíz del allanamiento de la inmunidad a los representantes de la izquierda. Fue diputado principal por el estado Lara por Unión para Avanzar (UPA) de 1969 a 1974. Regresó a Europa en 1964 para trabajar en sus proyectos sobre técnicas de la información y comunicación social; en Roma dictó cursos en la escuela de técnicas de la información durante el año lectivo 1965-1966.

Asumió la Presidencia de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP), seccional del Distrito Federal para el periodo de 1967 a 1968. Recibe nuevamente en la UCV la dirección de la escuela de periodismo de 1969 a 1970 y con la creación del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), del cual es uno de sus fundadores. Se llamó a elecciones para elegir su directiva, y Héctor Mujica ganó este primer proceso para el periodo 1976-1978. Este triunfo se lo atribuyó en ese momento a su condición humana aglutinante, unitaria y respetuosa de las ideas de los demás.

Héctor Mujica, ya en 1978, se hizo candidato presidencial por el PCV, lo cual señalaba que era una importante experiencia que llegó a calificar como parte de una pedagogía política, al poder llevar los planteamientos de su partido por todo el país.

Siempre contó con grandes amigos dentro y fuera del país. En la escritura se contaban Pablo Neruda, Nicolás Guillen, Alejo Carpentier, Juan Marinello, Luis Aragón, Luis Cardoza, Charles Chaplin, Pablo Picasso, Paul Éluard, André Breton, Enrique Bernardo Núñez, Miguel Otero Silva, Alejo Carpentier, Gabriel Garcia Márquez, Augusto Roa Bastos y Mario Vargas Llosa entre otros más. Héctor fue académico, ensayista, cuentista, periodista, militante político del comunismo venezolano, y se dedicó a recrear la historia patria intentando reivindicar el papel del pueblo en la lucha por alcanzar la instauración de una verdadera democracia.

 Entre sus escritos se destacan: “El Pez dormido”, “Las tres ventanas” “Cuentos de todos los diablos”, “La noche de los Ayamanes”, “Chile desde adentro y Venezuela desde afuera”, “La historia de una silla (Antonio Leocadio Guzmán)”, “El imperio de la noticia”, “Los tres testimonios y otros cuentos”, “Sociología de la Comunicación”, “El Aroma de la Muerte (cuentos parameros)”, entre otros.

Siempre nos dio consejos, y hoy reflexiono sobre esas tertulias que uno escuchaba atentamente y que no podían interrumpirse, pero lo más recordado fue que su amigo Daniel Santos, lo escogió entre tantos periodistas para que le hiciera esa autobiografía o que se intitulo: “Confesiones de Daniel Santos A Héctor Mujica”, hace unos 42 años de haberse publicado ese trabajo sobre el cantante reconocido a escala internacional como El Inquieto Anacobero.

En una ocasión, llegamos a hablarle a Héctor de aquella entrevista delante de los colegas Alfredo Aguilar y Francisco Valles, cuando se le fue a llevar unos medicamentos en la Pedregosa, y nos dijo que todavía no había recuperado la caja de whisky que se había bebido esa noche con Daniel Santos.

(Inicialmente publicado en el diario FRONTERA:

Hallan sin vida en Higuerote al niño Keiber Quintero arrastrado por torrentes de agua de las lluvias 🔴

Efectivos de Protección Civil localizaron el cuerpo del infante de 5 años en el sector Bora Bora. 👉👉 EL UNIVERSAL: https://surl.li/lrkjdd