miércoles, 8 de enero de 2014

MÉXICO / La DEA involucra en secreto a EEUU con bandas criminales del narcotráfico

Revelan que la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. podría haber cooperado con carteles mexicanos para obtener información sobre organizaciones rivales a cambio de hacer la vista gorda respecto a las actividades de sus informantes.
Los funcionarios de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Justicia de EE.UU. podrían haberse aliado en secreto con individuos de las organizaciones mexicanas dedicadas al narcotráfico, incluida la encabezada por 'El Chapo' Guzmán (uno de los narcotraficantes más buscados del mundo), según revelan unos informes divulgados por el periódico mexicano 'El Universal'. 

El diario afirma que el Gobierno norteamericano tenía conocimiento de las reuniones clandestinas de los agentes de la agencia antidroga con los 'narcos' mexicanos, que se realizaron sin participación de las autoridades de México. Al mismo tiempo, la información descubierta evidencia que la oficina regional de la DEA aprobaba aquellos encuentros y dejaba que los miembros de los carteles 'socios' siguieran con sus operaciones ilícitas.

Conforme con la investigación periodística, basada en los expedientes judiciales y citas de varios agentes norteamericanos que participaron en las reuniones secretas con los narcotraficantes, los oficiales de la DEA gracias a la información facilitada por sus informantes pudieron efectuar arrestos de miembros de los carteles de la competencia e interceptar cargamentos de droga

Dicha colaboración pudo haberse llevado a cabo principalmente durante las presidencias de Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012). Uno de los 'socios' principales de la DEA sería el cartel de Sinaloa, la organización criminal del narcotráfico más influyente en México. 
 
Efectivamente, entre 2006 y 2012, doce capturas de los principales narcotraficantes mexicanos fueron realizadas con el apoyo de la DEA, cuyos representantes se han negado a responder a cualquier pregunta vinculada con la citada investigación, concluye el rotativo mexicano.





La guerra secreta de la DEA en México

Doris Gómota / EL UNIVERSAL

Agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos se aliaron con cárteles mexicanos, como el de “El Chapo” Guzmán, en operaciones clandestinas para golpear organizaciones criminales rivales 

DOCUMENTOS OFICIALES Y JUDICIALES DE EU Y MÉXICO
En territorio mexicano agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y fiscales del Departamento de Justicia se reunieron y negociaron, en secreto, con miembros de cárteles del narcotráfico para obtener información de organizaciones rivales, situación que incrementó la violencia en todo el país, concluye una investigación de EL UNIVERSAL.
La DEA, el Departamento de Justicia, así como otras agencias estadounidenses consultadas por este medio sobre las reuniones de sus agentes con narcotraficantes, declinaron hacer comentarios al respecto.
Durante un año, este diario obtuvo documentos oficiales y judiciales de México y de Estados Unidos, entrevistó a más de un centenar de funcionarios en activo o retirados de ambos países; a detenidos, familiares de detenidos, especialistas, aunque sólo se incluye aquí a los que aceptaron ser identificados.
Ninguna autoridad mexicana reportó al Congreso de la Unión esos encuentros. Hasta ahora tampoco se ha abierto en México alguna investigación sobre dichas reuniones en territorio mexicano.
Documentos judiciales, cuya copia tiene este medio, indican que el gobierno de Estados Unidos conocía y autorizó las reuniones, así como las negociaciones con miembros de cárteles mexicanos, especialmente con el de Sinaloa, para obtener información de sus rivales, y con ella se lograron aseguramientos de cargamentos, así como detenciones, lo que detonó la violencia en México durante el sexenio de Vicente Fox y Felipe Calderón.
Coincidiendo con los dos sexenios panistas, fiscales de Estados Unidos como Steve Fraga, así como agentes de la DEA como Manuel Castañón, David Herrod y Carlos Mitchem, quien era asistente del director regional, se reunieron con traficantes de droga en México.
David Gaddis, entonces director regional de la DEA con sede en el Distrito Federal, así como otros directivos de la agencia en EU, autorizaron que sus agentes se reunieran con miembros de cárteles sin informarlo al gobierno mexicano y permitieron, bajo acuerdos por escrito, que los narcotraficantes siguieran operando.
"En gran parte porque estamos ahí [México] en operación para recabar datos de inteligencia para apoyar las investigaciones en Estados Unidos. En ese sentido, he entrevistado a varios miembros de cárteles y narcotraficantes como Zambada-Niebla en México. No es como entrevistar a un fugitivo que camina en mi oficina en San Diego. En San Diego puedo arrestar al fugitivo. En México no puedo", afirmó el agente de la DEA Manuel Castañón en su declaración por escrito integrada al proceso de Vicente Zambada Niebla en Chicago.
Al respecto, Rusty Payne, vocero de la agencia antidrogas de Estados Unidos señaló que "la DEA no hará comentario sobre estos reportes en curso. El señor (David) Gaddis no trabaja ya para la DEA".
En Colombia la DEA así como otras agencias estadounidenses obtuvieron información de organizaciones rivales en contra de Pablo Escobar, trabajando de manera cercana con la policía colombiana, un trabajo que fue calificado como muy importante y un gran éxito por Myles Frechette, ex embajador de Estados Unidos en Colombia.
"El problema del narcotráfico sigue en Colombia, pero se logró la reducción del tráfico de cocaína y otras drogas", agregó Frechette en entrevista con éste medio.
La DEA ha operado de la misma manera en Colombia desde los ´80s, en Cambodia, en Thailandia, y desde hace más de 10 años también en Afganistán es el estándar modus operandi de la agencia, explicó Edgardo Buscaglia, catedrático de la Universidad de Columbia.
"Claro que este modus operandi implica una violación del derecho internacional público, además de representar más gasolina al fuego de la violencia, con violaciones al debido proceso y a derechos humanos", destacó Buscaglia.
En éste sentido, agregó que lo hecho y deshecho por la DEA viola la convención de la Organización de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada "ya que exige que toda investigación transnacional de un Estado, dentro del territorio soberano de otro Estado, siempre se sujete al marco jurídico vigente en el territorio en donde la técnicas de investigación se implementen".
Al respecto, el penalista Juan Velázquez destacó que los tratados internacionales celebrados por México y otros países permiten que los agentes extranjeros estén, en México, supeditados a los nuestros y simplemente como cooperantes recabando información, entre otros, sin que puedan actuar independientemente.
"Ni los acuerdos bilaterales de cooperación ni otras ´cosas´ están por encima de la Constitución, que es la ley suprema. Si nuestras autoridades permiten lo contrario actúan ilegalmente y son sujetas de responsabilidad, pero ¿cómo se les exigiría si tales acuerdos y el actuar de todos es secreto y por eso nada se sabe al respecto?", expresó.
La guerra secreta
Al inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto en el gobierno de Estados Unidos se sucedían las críticas sobre el temor de que la nueva administración priista pudiera negociar con los carteles del narcotráfico, entre otras razones, para acabar con la violencia. Sin embargo, el gobierno estadounidense ya había negociado con los carteles.
Entre el año 2000 y el 2012, coincidiendo con los sexenios panistas, pero en especial entre el 2006 y 2012 durante el gobierno de Felipe Calderón el gobierno de Estados Unidos estableció con el gobierno mexicano convenios de colaboración, sin precedentes en la historia del país, para el combate al narcotráfico; y en paralelo creó una guerra secreta en México a través de sus agentes que se reunieron directamente con miembros de los carteles.
Las reuniones de los agentes de la DEA, de los agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), así como de los fiscales del Departamento de Justicia con narcotraficantes en México fueron autorizadas desde Estados Unidos, de acuerdo con documentos judiciales.
En junio de 2009 un acuerdo entre el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos permitió que agentes de la DEA como del ICE tuvieran autoridad para investigar a sospechosos de narcotráfico en la frontera como a nivel internacional, terminando con ello una disputa de años entre esas agencias.
Sin la presencia de alguna autoridad mexicana, como lo establecen los acuerdos binacionales; sin informar al gobierno de México, los agentes de la DEA se reunieron con los miembros de los cárteles, en territorio mexicano, para obtener información de sus rivales y al mismo tiempo construyeron una red de informantes de narcotraficantes quienes firmaban acuerdos de cooperación, sujetos a resultados, para que pudieran obtener beneficios futuros, entre ellos la cancelación de cargos en Estados Unidos.
En algunas ocasiones los agentes de la DEA o el gobierno de Estados Unidos proporcionaron datos obtenidos de esas reuniones, sin citarlas, al gobierno de México para que los policías o militares mexicanos realizarán detenciones. En el sexenio de Calderón 12 de las importantes detenciones de narcotraficantes fueron producto de la DEA, esto último de acuerdo con reportes de la agencia antidrogas.
Uno de los casos que comenzó a delatar las negociaciones entre agentes estadounidenses y cárteles mexicanos se registró a finales de noviembre del 2006, finales del sexenio de Vicente Fox, cuando el cuerpo de un hombre fue arrojado en el parque "El Chamizal" ubicado cerca del puente internacional Córdoba-Las Américas que comunica Ciudad Juárez, Chihuahua con El Paso, Texas.
En la cara del hombre fueron pegadas, con cinta adhesiva, las tarjetas de presentación de los agentes antinarcóticos del ICE Raúl Bencomo y Tod Johnson, así como un dedo índice en la boca del difunto.
Los dos agentes del ICE fueron señalados durante el proceso, en Estados Unidos, de Guillermo Eduardo Ramírez Peyro, ubicado como informante pagado del ICE así como miembro del cártel Juárez, quien condujo a una residencia del fraccionamiento Las Acequias en Ciudad Juárez donde se encontraron 12 cadáveres en enero de 2004, la cual fue conocida como "la casa de la muerte", reportó en su momento éste medio.
En marzo de 2010, Jesús Manuel Fierro Méndez miembro del cártel de Sinaloa y ex capitán de la policía de Ciudad Juárez, testificó en El Paso que fue portavoz" del Chapo Guzmán en numerosas conversaciones telefónicas y en reuniones personales con agentes del ICE.
"Había dos de nosotros que éramos, digamos, como portavoces. Nosotros pasábamos toda la información. Pero esta información la recibíamos, obviamente, de niveles más altos", declaró Fierro Méndez, quien afirmó que fue "El Chapo" quien le autorizó reunirse con el ICE e informar de las actividades de los cárteles rivales.
La Oficina de Inmigración y Aduanas abrió una investigación sobre manejo inapropiado de fuentes por parte de agentes del ICE que se reunieron y negociaron con miembros del cartel de Sinaloa para obtener información de grupos rivales. No se hicieron públicos los nombres de los agentes.
Entre 2009 y 2011 agentes de la DEA en la oficina de Houston establecieron contactos directos con miembros importantes del cártel del Golfo y de "Los Zetas" para obtener información de organizaciones rivales, pero los nombres de los agentes y de los informantes no se han hecho públicos tampoco.
"El gobierno de Estados Unidos y sus varias agencias tienen una larga historia de proporcionar beneficios, permisos, e inmunidad a criminales y sus organizaciones para cometer crímenes, incluyendo asesinato, en pago por recibir información en contra de otros criminales, y otras organizaciones", destacó la defensa de Zambada Niebla en el documento 94.
Dicha táctica, menciona, ha sido extensivamente usada por el Departamento de Justicia y su varias agencias en "la guerra contra las drogas" sin preocupación por la pérdida de vidas tanto en México como en Estados Unidos, y sin preocuparse por el continuo tráfico de drogas a territorio estadounidense o que se termine su consumo.
"Esta estrategia, la cual ellos llaman ´Divide y conquista´ usando una organización del narcotráfico en contra de otras, es exactamente lo que el Departamento de Justicia y sus varias agencias han implementado en México", indicó la defensa de Zambada-Niebla.
En opinión Edgardo Buscaglia la estrategia de inteligencia de un país donde sus tácticas apunten a usar a un grupo criminal para eliminar a otro, no es inapropiado en la medida en que esa estrategia se implemente desde un Estado que posea controles judiciales, patrimoniales y de corrupción política medianamente efectivos.
"Pero si Estados Unidos intenta aplicar ésta estrategia en un país como México, en donde los tres tipos de controles antes dichos brillan por sus vacíos de Estado, entonces lo que resultará será que el grupo criminal ´usado´ para eliminar a otros se transformará de facto en la principal concentración de fuerza de poder. Me temo que sea el caso de la organización criminal de Sinaloa", resaltó.
El caso que ha establecido a detalle las tácticas de los agentes de la DEA para reunirse en México y negociar con miembros de los carteles del narcotráfico es el proceso judicial que se le sigue en una corte en Chicago, Illinois a Vicente Zambada Niebla, hijo de Ismael "El Mayo" Zambada, uno de los líderes del cartel de Sinaloa.
Las declaraciones y documentos que se han exhibido desde el 2009 en el proceso contra Zambada Niebla han generado la presión de autoridades de Estados Unidos sobre su principal informante, la solicitud de la información sobre las reuniones de los agentes de la DEA con narcotraficantes en México, sobre los acuerdos a los que han llegado, la profundización de parte del Congreso de Estados Unidos sobre la operación de "Rápido y Furioso" y la negativa del gobierno estadounidense a dar conocer los detalles de los operativos en México.
Lo que ha quedado claro es que las reuniones de los agentes de la DEA con miembros de alto nivel del cartel de Sinaloa se realizaron en más de 50 ocasiones en territorio mexicano, de acuerdo con documentos de la Corte en donde se incluyen declaraciones de los propios agentes y funcionarios estadounidenses.
Acuerdos secretos
El 18 de marzo de 2009 en una habitación del Hotel Sheraton, a las 12:05 de la noche, los agentes de la DEA Manuel Castañón y David Herrod se reunieron por 30 minutos con Vicente Zambada Niebla y el abogado Humberto Loya-Castro, estos últimos ubicados en Estados Unidos y en México como miembros del cartel de Sinaloa.
La reunión que fue planeada con tres meses de anticipación y desautorizada de último minuto por David Gaddis, director regional de la DEA con sede en la embajada de Estados Unidos en México, debido a una filtración a un periódico, finalmente no pudo ser evitada por los agentes antidrogas cuando Vicente Zambada arribó con Loya Castro. Cinco horas más tarde Zambada Niebla fue detenido por el Ejército mexicano.
Pero la historia comenzó años antes cuando en 1995 el gobierno de Estados Unidos abrió un proceso en el Distrito Sur de California en contra de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera y el abogado del "cartel de Sinaloa" Humberto Loya Castro.
Hacia finales de los ´90s en un esfuerzo por resolver los cargos en su contra el abogado Loya Castro se reunió en Monterrey, Nuevo León con agentes estadounidenses, de acuerdo con documentos de la defensa y de la fiscalía en el proceso contra Vicente Zambada.
"El Chapo dio su aprobación y el señor Loya-Castro comenzó a entregar información que recibía de El Chapo a los agentes", indicó en su declaración del 24 de Octubre de 2011 el abogado Fernando A. Gaxiola, quien fungió como interprete legal para la defensa de Vicente Zambada-Niebla.
Loya-Castro se negó a dar información del cártel de Sinaloa, pero continuó proporcionando información de los carteles rivales, y a mediados de la década del 2000 él se reunió con agentes de la DEA con quienes discutió los cargos en su contra.
"Los agentes también le dijeron al señor Loya-Castro que fuera cuidadoso cuando hablaba por teléfono con El Chapo porque ellos podrían ser escuchados por autoridades mexicanas, y aún más no debería ser explícito sobre la información que le daba al El Chapo por teléfono", reveló Gaxiola.
Pero el primer acercamiento que se tornó en un acuerdo de colaboración por escrito entre Loya-Castro y la DEA se registró hasta mediados del año 2005 a través del agente de la DEA Manuel Castañón, y quien posteriormente ubicaría a Loya-Castro en diversos documentos como "fuente cooperante" o CS, por sus siglas en inglés.
"En 2005, cuando comencé a trabajar en Hermosillo, una de mis primeras tareas que me asignó mi supervisor fue firmar con una fuente de información quien tenía entendido había proporcionado información intermitentemente a la DEA e ICE por varios años", detalló el agente Castañón en su declaración por escrito con fecha 2 de diciembre del 2011, y entregada a la corte de Chicago en el caso Zambada-Niebla.
El 3 de Junio de 2005 Loya-Castro firmó un "Acuerdo Confidencial de Cooperación" con el Departamento de Justicia de Estados Unidos a través de la DEA teniendo como firmantes a los agentes Manuel Castañón, David Herrod y Greg Garza.
En el documento 109 que presentó la fiscalía estadounidense con fecha 9 de septiembre de 2011 se indica que Loya-Castro firmó múltiples acuerdos confidenciales de cooperación con la DEA entre el año de 2005 y el año de 2011.
Los acuerdos confidenciales de cooperación, cuya copia tiene este medio, señalan que Loya-Castro se comprometía incondicionalmente a ofrecer información, actuar con supervisión del gobierno estadounidense, realizar actividades ilícitas específicamente autorizadas por su investigador controlador y todo sin esperar nada a cambio.
"Loya continuó sus actividades con el cártel de Sinaloa, con el conocimiento del gobierno de Estados Unidos, sin ser arrestado o procesado", destacó la defensa de Zambada Niebla en el documento no 94, de 16 hojas, con fecha 29 de julio de 2011 en el proceso que se le sigue al hijo de Ismael Zambada con el número de caso 09-CR-00383.
El señor Loya-Castro "declaró que proporcionó a los agentes significativa información que él retransmitió de El Chapo, El Mayo y el señor Zambada-Niebla, la cual resultó en numeroso arrestos de principales figuras de organizaciones del narcotráfico rivales", explicó Gaxiola.
De acuerdo con el abogado Gaxiola, Zambada-Niebla le proporcionó información a Loya-Castro sobre uno de los principales narcotraficantes de un cartel rival, para que se la entregara a los agentes de la DEA y eso ayudara a la aprehensión de esa persona.
"El señor Loya-Castro declaró que bajo ese acuerdo con el gobierno los cargos en su contra fueron desechados en 2008", señaló el abogado Gaxiola quien fue interprete durante una reunión de los abogados estadounidenses de Zambada con Loya en el hotel "Four Seasons" de la ciudad de México el 9 de marzo y el 14 de julio de 2010.
Al respecto el agente de la DEA Manuel Castañón confirmó que en el 2008 sus supervisores de la DEA recomendaron al fiscal de Estados Unidos que la acusación en contra de Loya-Castro fuera.
"Estuve a favor de desechar los cargos por la extraordinaria cooperación que la CS (Loya-Castro) había proporcionado por muchos años y porque la CS no era un narcotraficante operacional (en oposición a alguien como Zambada-Niebla, a quien veo de manera diferente)", afirmó el agente Castañón.
Además, mencionó, que él sabía que la decisión final de recomendar el desechar la acusación era de su jefe David Gaddis, y la decisión de actuar para desechar los cargos era de la oficina de la fiscalía de Estados Unidos.
"Después de desechar la acusación la CS continuó proporcionándome información a mí. Yo continué trabajando con él/ella", indicó el agente Castañón quien en sus declaraciones trataba de evitar dar detalles que ubicarán a Loya-Castro como hombre.
En tanto Loya Castro informó al cartel de Sinaloa que él seguía en contacto con Manuel Castañón y la DEA regularmente, así como les seguía proporcionando información acerca de grupos rivales.
"El declaró que él se reunió con agentes de Estados Unidos por lo menos en 50 ocasiones, que hizo cientos de llamadas telefónicas, y numerosos correos electrónicos con agentes", mencionó el abogado Gaxiola.
Posteriormente al acuerdo, Loya-Castro arregló que Vicente Zambada-Niebla se reuniera hacia marzo del 2009 con agentes de Estados Unidos para que él directamente proporcionara información a la DEA y lograra un acuerdo de cooperación con el gobierno estadounidense como el que Loya-Castro tuvo y con el que logró desechar los cargos contra él.
DEA-Zambada
En enero del 2009, Loya-Castro se reunió con agentes de la DEA para abordar la posibilidad de presentarles a Vicente Zambada-Niebla quien estaba interesado en cooperar con el gobierno de Estados Unidos, señala el documento 109 de la Fiscalía estadounidense.
La reunión con Zambada-Niebla tuvo su origen en un contacto que realizó el agente de la DEA Manuel Castañón con Loya-Castro el 30 de Enero de 2009 en la ciudad de México, de acuerdo con la declaración del propio agente Castañón.
"Durante la reunión con CS (Loya-Castro), creo también estaban presentes el agente Herrod y Carlos Mitchem asistente del director regional, la CS me dijo que él/ella había sido instruido por Joaquín Guzmán Loera de reunirse con Zambada-Niebla. A la CS le dijo Guzmán Loera que Ismael Zambada-García estaba interesado que su hijo, Zambada-Niebla, cooperara con la DEA", explicó Castañón.
En aquel tiempo el agente Castañón se enteró que Zambada-Niebla había sido acusado en la Corte de Distrito de Columbia, por lo que le dijo a Loya-Castro que vería la posibilidad de una reunión con Zambada, pero que no le podía hacer promesas de que valiera la pena la cooperación.
Además, el agente de la DEA Castañón señaló que sabía que el asistente del procurador de Estados Unidos, y el agente Steve Fraga de la Corte de Distrito de Columbia le pedían no hacer promesas a Zambada-Niebla, pero si escuchar lo que quisiera decir.
"A partir de entonces contacté a mi jefe, al agente residente a cargo en la oficina de Tijuana. El agente Herrod también contactó a su supervisor. Finalmente, la dirección de la DEA autorizó una reunión inicial entre los agentes, la CS (Loya-Castro) y Zambada Niebla para determinar la información que pudiera proporcionar", refirió el agente Castañón.
Basado en sus conversaciones con el agente Fraga y la Dirección de la DEA, el agente Castañón dijo que la reunión inicial con Vicente Zamba-Niebla sería estándar, y buscaría explorar una cooperación potencial.
"Es común que en un encuentro inicial con potenciales acusados cooperantes, nosotros intentemos obtener la admisión de la mayoría de sus conductas criminales posibles, explorar que tipos de información podría proporcionar acerca de la conducta criminal de otros, no hacer ninguna promesa a él, y hablar lo menos posible, así como escuchar lo más posible", precisó el agente Castañón.
El 10 de marzo del 2009, Castañón habló con Loya-Castro "discutimos varios lugares para la reunión, pero insistí que cualquier reunión debería realizarse en la ciudad de México". Loya confirmó que Zambada-Niebla estaba de acuerdo, y el 15 de marzo se estableció que la reunión se efectuaría el 18 de marzo.
"Agentes de la DEA en México buscaron y obtuvieron permiso de los agentes de la DEA y fiscales en Washington, DC para conducir una reunión preliminar introductoria con el defendido (Zambada-Niebla) con el propósito de determinar su interés en cooperar con el gobierno de los Estados Unidos y su viabilidad. Los agentes arreglaron reunirse con Loya-Castro y Zambada-Niebla en la ciudad de México el 18 de marzo de 2009", detalló la Fiscalía.
La tarde del 17 de marzo de 2009 los agentes de la DEA Manuel Castañón y David Herrod volaron a la ciudad de México y se reunieron con los agentes de la DEA de Washington D.C, y de la embajada de Estados Unidos en México para hacer los arreglos para reunirse con Loya-Castro y Vicente Zambada-Niebla, agregó.
"El 17 de marzo de 2009, aproximadamente a las 3:30 p.m., llegué a la ciudad de México con el agente Herrod. Después nos reunimos con el agente Fraga (quien creo estaba con otro agente) y agentes de la DEA operando fuera de la ciudad de México", refirió el agente Castañón.
Durante la reunión, recordó, "uno de los supervisores en la ciudad de México nos preguntó si habíamos visto un artículo recientemente publicado en el periódico mexicano ´El Porvenir´ acerca de agentes de la DEA de Estados Unidos viajando a México para reunirse con altos miembros de narcotraficantes. Yo les advertí que no lo había visto".
Al respecto, la Fiscalía declaró que una vez en la Embajada de Estados Unidos en México, David Gaddis, director de la región Norte y de Centroamérica de la DEA se reunió con los agentes Castañón y Herrod a quienes expresó su preocupación de que agentes estadounidenses se reunieran con un alto miembro del cartel de Sinaloa como Zambada-Niebla, y les ordenó no reunirse hasta no tener autorización.
En su declaración Loya-Castro le informó a la defensa de Zambada que Manuel Castañón lo llamó el día acordado para informarle que la reunión se cancelaba "porque un artículo publicado en un periódico indicaba una posible filtración relacionada con la reunión".
El artículo al que se refería Gaddis era una nota del viernes 13 de marzo de 2009 del diario "El Porvenir", donde se informaba que un grupo especial de la DEA había sido enviado a territorio mexicano para buscar acercamientos con capos de la droga de distintos cárteles para negociar su entrega voluntaria a autoridades estadounidenses.
La nota citaba "fuentes militares y gubernamentales de alto nivel" que participaron una semana antes en una reunión en la ciudad de México con el almirante Mike Mullen, entonces Jefe del Estado Mayor conjunto estadounidense y funcionarios mexicanos.
La nota iba más allá al afirmar que el gobierno de Felipe Calderón había autorizado que 62 agentes antinarcóticos de Estados Unidos operaran en México sin vigilancia de autoridades mexicanas y sin necesidad de reportar sus actividades al gobierno mexicano, además de que la información sobre los carteles con los que se reunían era considerada reservada y que el gobierno estadounidense la consideraba de seguridad nacional.
Mientras que el agente Castañón insistió en cancelar la reunión, Loya-Castro pidió abordar el tema de manera personal y se trasladó al "Hotel Sheraton" para explicarle que Zambada-Niebla se había puesto en riesgo al viajar a la ciudad de México.
La reunión del Sheraton
A las 11 de la noche del 17 marzo de 2009, el agente Castañón y el agente Herrod esperaron en el lobby del "Hotel Sheraton", en la ciudad de México, a Loya-Castro y lo condujeron a la habitación que estaban ocupando donde le mostraron el artículo periodístico publicado, reiterándole que no podían reunirse con Zambada-Niebla porque no tenían autorización.
Loya-Castro se puso nervioso y pidió que la reunión se efectuara porque él era personalmente responsable de Zambada-Niebla, así como se había comprometido a ello con Ismael Zambada-García, según declaración del agente Castañón.
Tras ello, indicó el agente, Loya-Castro les dijo a Castañón y Herrod que tendría que informar del cambio de planes a Zambada-Niebla, y dejó la habitación a las 12:15 de la noche del 18 de marzo prometiendo regresar en 20 minutos.
"A las 12:30 aproximadamente, el agente Herrod regresó a la habitación. Iba acompañado por CS (Loya-Castro) y Zambada-Niebla. El agente Herrod dijo que en lugar de entrar en una discusión en el lobby (y debido a que el agente Herrod no habla español), el agente Herrod fue hacia el elevador seguido de CS y Zambada-Niebla", declaró Castañón.
Dentro de la habitación del "Hotel Sheraton" tanto el agente Herrod como el agente Castañón catearon a Loya-Castro y a Zambada-Niebla buscando armas y les quitaron los teléfonos celulares, de acuerdo con la declaración del agente Castañón.
"El 17 de marzo de 2009, me reuní aproximadamente 30 minutos en una habitación de un hotel en la ciudad de México con Vicente Zambada-Niebla, y otras dos personas-el agente de la DEA David Herrod y una fuente cooperativa (CS) con quien he trabajado desde 2005. En la reunión del 17 de marzo de 2009 hable a nombre de la DEA. El agente Herrod no habla español", detalló el agente Castañón.
De entrada, el agente antidrogas les informó a Loya-Castro y Zambada-Niebla que no podía reunirse con ellos hasta que tuvieran la aprobación de la Dirección de la DEA, y les mostró el artículo periodístico.
"Zambada-Niebla me dijo que había manejado desde Guadalajara y que nadie sabía de la reunión más que su padre, la CS (Loya-Castro) y Guzmán Loera", y que deseaba decir personalmente que hablaba en serio sobre la cooperación, así como deseaba hacer lo que fuera para alcanzar un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos", mencionó Castañón.
Los siguientes minutos hablaron sobre la acusación de Zambada-Niebla en Washington-DC, del proceso legal que implica ser una fuente cooperativa en Estados Unidos, de un futuro encuentro en otro país o Estados Unidos, y que el agente Castañón no podía hacer alguna promesa o garantía, explicó el agente en su declaración ante la corte.
"Hacia el final de los aproximadamente 30 minutos regresamos al hecho de que se suponía de que no debería haberme reunido con él y eso podría provocarme problemas. Estaba preocupado sobre las repercusiones con la DEA porque se supone que no debería estar reunido con Zambada-Niebla. Le dije que yo contactaría a la CS (Loya-Castro) si queríamos una reunión.
Después les dije a Zambada-Niebla y a la CS que deberían irse y la reunión terminó", agregó el agente Castañón.
Horas después de esa reunión el agente antidrogas se enteró de la detención de Vicente Zambada-Niebla por parte de elementos del ejército mexicano en la colonia Jardines del Pedregal en la ciudad de México.
"Al día siguiente otros tres agentes de la DEA y yo nos reunimos con Zambada-Niebla en la prisión donde fue recluido. El reiteró su deseo de cooperar. Él dijo que no quería estar en México. Esa fue la última vez que hablé con él", relató el agente Castañón.
Para el agente era claro que con la autorización para reunirse con Zambada-Niebla en marzo del 2009, y aún antes de cancelarse la cita "fuimos encomendados para tener una reunión inicial con él, de escucharlo, y no prometerle nada".
"La única cosa que autoricé relacionada a Zambada-Niebla fue que en el caso del agente Steve Fraga fuera a México en marzo del 2009 en un intento para entrevistar a Zambada-Niebla y obtener admisiones de él", afirmó Patrick H. Hearn, entonces fiscal del Departamento de Justicia, división criminal de la sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas (NDDS, por sus siglas en inglés).
El fiscal Hearn dijo en su declaración a la corte de Chicago que él ubicaba a Zambada-Niebla como "un significativo narcotraficante y un importante miembro del cartel de Sinaloa".
La autorización de la reunión se dio en parte porque el agente Fraga le dijo al fiscal Hearn que Loya-Castro "había proporcionado información que permitió el aseguramiento de 23 toneladas de cocaína, así como otros aseguramientos relacionados con la organización de narcotráfico de Vicente Carrillo-Fuentes, e información relacionada con la organización de Arturo Beltrán Leyva".
Las amenazas
Tras la detención de Zambada-Niebla, los abogados estadounidenses de éste comenzaron a solicitar, entre otros, documentos sobre Loya-Castro y su relación con la DEA así como con otras agencias y el rol que éste tenía a nombre del cartel de Sinaloa.
Los abogados estadounidenses fueron advertidos por el agente de la DEA Manuel Castañón, vía Loya-Castro, que si seguían adelante "muchas personas serían expuestas y podrían causarle daño a Loya-Castro, a su familia, a Mayo, al Chapo e incluso los abogados estadounidenses estarían en riesgo", de acuerdo con la declaración del abogado Gaxiola.
Adicionalmente les informaron que si Castañón "y su relación con el Cartel de Sinaloa, y con el gobierno de Estados Unidos era expuesta, y si las actividades del señor Loya-Castro de proporcionar información sobre otros carteles rivales era expuesta no solo sería malo para él, sino para el gobierno estadounidense ya que ellos no quieren que nadie sepa de su relación con los líderes del cartel de Sinaloa", mencionó Gaxiola.
El uso de miembros de organizaciones criminales contra otras por parte de autoridades estadounidenses se realiza más de lo que se debería, explicó Robert Mazur, agente retirado de la DEA, quien participó como encubierto en una operación financiera en contra del cartel de Medellín.
"Debemos de ser muy cuidadosos cuando usamos gente de muy alto nivel en contra de otras organizaciones criminales", señaló Mazur quien refirió el caso de Whitey Bulger, jefe de la mafia en Boston que manipuló a agentes federales estadounidenses a quienes proporcionó información de organizaciones rivales de la mafia italiana.
Al inicio del actual gobierno, el número de agentes de la DEA disminuyó en México, al igual que los policías mexicanos asignados a las "Unidades Sensitivas de Investigación" (SIU, por sus siglas en inglés) que operan en territorio mexicano y son dirigidas por los agentes antidrogas. Sin embargo, se ignora si la DEA mantiene los contactos con los cárteles de la droga en busca de información sensible.

martes, 7 de enero de 2014

China estira sus músculos fronterizos y sus vecinos reaccionan temerosos

MANILA (IPS) - Desde que llegó al poder a fines de 2012, el presidente de China, Xi Jinping, logró consolidar rápidamente su control sobre los tres pilares del sistema político chino: la burocracia estatal, el Partido Comunista y las Fuerzas Armadas.

Como respuesta, muchos de sus países vecinos dieron una cauta bienvenida a un liderazgo con más confianza y estabilidad en Beijing, con la esperanza de que el nuevo mandatario hiciera gala de una mayor flexibilidad en relación a los temas regionales pendientes.

Tras años en que se intensificaron las disputas territoriales entre China y varios estados en el sur y el este del llamado mar de China, aumentaron los temores de un enfrentamiento accidental en alta mar o de una confrontación militar directa en una de las vías de navegación más cruciales del mundo.

En este contexto, la designación a comienzos de 2013 del ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi, un veterano diplomático con considerable experiencia en temas de Asia, se interpretó como una medida positiva para amortiguar las disputas territoriales con países vecinos, especialmente Japón, Vietnam y Filipinas.

Muchos analistas vieron este recambio diplomático como un reflejo del compromiso de las nuevas autoridades de impedir un mayor deterioro de sus vínculos regionales, pero mientras Xi Jinping ha apuntalado las maniobras territoriales del país en el océano Pacífico occidental.

A mediados de año, Xi consolidó varias agencias de seguridad marítima bajo la  Administración Nacional de Océanos, lo que garantiza un respaldo más eficaz y  vigoroso de los reclamos territoriales del país.
Según expertos, esto permitió a China intensificar sus patrullajes por el mar de China del sur y asegurarse el dominio sobre zonas ocupadas.

Xi fue incluso más lejos, al racionalizar la burocracia de la política exterior china, con la creación en noviembre del Comité de Seguridad del Estado. Este es un organismo integrado de toma de decisiones, que permite al presidente manejar más directamente los asuntos de seguridad nacional y política exterior.

Antes, los líderes chinos tenían que coordinar las decisiones de política exterior mediante un complejo entramado de organismos, específicamente los Pequeños Grupos de Liderazgo sobre Relaciones Exteriores y Seguridad Nacional y la Comisión Central de las Fuerzas Armadas.

A fines de noviembre, China impuso unilateralmente una Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ por su sigla en inglés), que cubre zonas marítimas que reclaman tanto Corea del Sur (el arrecife de Suyan o Leodo) como Japón (las islas Senkaku o Diaoyu) en el mar de China del este.
Para demostrar su compromiso de implementar la nueva medida, China anunció que “adoptará medidas defensivas de emergencia para responder a aviones que no cooperen con la identificación o se nieguen a seguir instrucciones”.
Preocupados por esta decisión de Beijing, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur desafiaron a fines del mismo noviembre a la anunciada ADIZ, con el envío de aviones militares al área, que ignoraron a las autoridades chinas.

A esto siguió una visita del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, a la región, donde mantuvo conversaciones directas con diferentes líderes en Tokio, Beijing y Seúl, con la esperanza de aplacar las tensiones.

“El anuncio reciente y repentino de China sobre la creación de una nueva Zona de Defensa de Identificación Aérea ha causado, por decir lo obvio, aprensión significativa en la región”, se lamentó Biden durante su visita a Beijing, donde mantuvo tensas conversaciones con Xi.

Mientras, el anuncio del Ministerio de Defensa de China de que establecería otras ADIZ “en un plazo adecuado, tras completar los preparativos” preocupó a las naciones del sudeste asiático, que temen la imposición de una medida similar sobre las disputadas aguas del mar de China del sur.

“Existe la amenaza de que China vaya a controlar el espacio aéreo (en el mar de China del este)… Transformará toda la zona aérea en espacio aéreo interno de China”, dijo el secretario de Relaciones Exteriores de Filipinas, Albert del Rosario, al criticar abiertamente el anuncio de Beijing.

“Eso es una infracción y compromete la seguridad de la aviación civil… (y) la seguridad nacional de los estados afectados”, agregó.

Pero China se negó a anular su ADIZ y envió  sus propios aviones de combate al área para hacer cumplir sus normas.

China sostiene que su ADIZ es coherente con las prácticas internacionales establecidas, porque, recordó, países como Estados Unidos, Japón, India, Pakistán, Noruega y Gran Bretaña, mantienen sus propias zonas de identificación aérea.

De hecho,  Washington aconsejó a la aviación civil que respete la Zona de Defensa china.

Mientras, Japón y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) han trabajado en una declaración conjunta para expresar su preocupación común sobre la “amenaza” potencial a la aviación civil internacional y la exigencia de libertad para sobrevolar la región.

Distintos informes sugieren que el borrador de declaración reafirma las posiciones comunes de ambas partes sobre la “libertad de navegación” en aguas internacionales y la “seguridad marítima”.

Para muchos observadores, las críticas ampliamente compartidas contra estas últimas medidas de China contrastan diametralmente con la tremenda influencia que se granjeó Beijing en el ámbito regional cuando Xi ofreció acuerdos multimillonarios en materia de comercio e infraestructura para facilitar la integración económica en la región.

La esperanza era que China evitara más tensiones territoriales, mientras busca proyectarse como la nueva potencia dominante en Asia oriental.

“¿Acaso el gobierno anterior (de Hu Jintao) fue diferente del actual? Nosotros esperábamos que el actual fuera mucho más constructivo, y (todavía) esperamos que la situación mejore”, dijo el ministro Del Rosario. Filipinas, expresó, desea que China deje de avanzar territorialmente.

Otros se muestran menos optimistas, señalando la voluntad de los líderes chinos de ajustarse a la creciente y popular ola nacionalista interna, que pauta el nuevo posicionamiento territorial de Beijing.

Las autoridades chinas deben lidiar con una difícil transición económica, mientras intentan establecer un modelo más sostenible, guiado por el consumo interno, mercados de capitales liberalizados y manufacturas de alta gama.

Se prevé que el proceso de transición económica enfrentará la férrea resistencia de los beneficiarios del anterior modelo de crecimiento, intensivo en materia laboral y orientado a las exportaciones. Mientras, los intentos de establecer una economía de mercado más competitiva pueden desatar un periodo de inestabilidad en el futuro.

Hasta ahora, parece que el protagonismo dado por los nuevos líderes chinos a la cuestión territorial, a sabiendas de que es importante para la mayoría de su población,  es parte de un esfuerzo calculado por potenciar su legitimidad política, cuando se tiene por delante la implementación de una transición económica peligrosa.

http://www.ipsnoticias.net/2013/12/china-reafirma-su-peso-territorial/

Japón lanzará en 2020 una súper computadora 30 veces más rápida que la más poderosa hasta hoy, la china Tianhe-2

Los científicos del Instituto de Investigación de Física y Química RIKEN aseguran que para el año 2020 planean crear un nuevo superordenador que podrá realizar un trillón de operaciones de punto flotante por segundo.
La nueva supercomputadora será 30 veces más potente que el ordenador más poderoso existente hoy en día, el chino Tianhe-2. El Ministerio japonés de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología se encargó de financiar el desarrollo de este proyecto, informa el portal 'Scientific Computing'.

Además, dicen que este dispositivo será 100 veces más rápido que el ordenador anterior creado por RIKEN, una de las principales instituciones de investigación en Japón, y la compañía Fujitsu. Se trata del superordenador K computer. Por lo tanto, los expertos de RIKEN, que tienen gran experiencia en la creación y el funcionamiento de sistemas de supercomputación, se muestran ambiciosos.

La introducción de esta tecnología de nueva generación puede impulsar algunas áreas de la ciencia y la tecnología a un nuevo nivel, basándose en el procesamiento de grandes cantidades de información. Estas supercomputadoras se aplicarán en las áreas de desarrollo de medicamentos, la investigación astrofísica, en el proceso de modelación del cerebro y otras áreas que requieren complejos cálculos matemáticos. 

http://actualidad.rt.com/ciencias/view/116211-japon-crear-superordenador-potente-202

lunes, 6 de enero de 2014

2013 aportó 10 lecciones para economistas, gobernantes y futurólogos

La revolución energética de EE.UU., el desarrollo del Viejo Continente y el final del ciclo de materias primas marcaron este año lo acontecido en el terreno económico.
El experto del banco estadounidense USTrust Joseph Quinlan presentó la lista de las 10 lecciones más importantes que aprendimos sobre la economía y los mercados este año, que fue publicada por el portal Business Insider.


1. No luches contra el Sistema de Reserva Federal de EE.UU. (Fed) ni contra otros bancos centrales 

Los inversores en 2013 sin duda han aprendido una lección importante: no hay que cruzarse en el camino de los bancos centrales dispuestos a inundar los mercados de capitales con liquidez a través de tasas de interés muy bajas y políticas monetarias no convencionales. 

No obstante, tampoco hay que estar al margen, ya que el dinero "fácil" de la Fed y otros bancos centrales (especialmente el Banco de Japón) inflaron los precios de diferentes tipos de activos, mientras que los inversores en busca de altos ingresos empezaron a utilizar tipos más arriesgados de activos.  

2. Los rumores sobre la 'muerte' de los mercados de valores son exagerados 

En los últimos años, los inversores han escuchado y leído mucho sobre la 'muerte' de los mercados de valores. Y realmente después de la caída del mercado a principios de 2009, los expertos hablaban de algunos activos como si fueran algo del pasado calificándolos de "basura" y considerándolos "demasiado arriesgados". 

Dicha opinión ha provocado que el crecimiento en el mercado se convierta en el escenario económico más indeseado de la última década. Sin embargo, en 2013 se llegó a otra conclusión: las informaciones sobre la 'muerte' de los mercados de valores son muy exageradas. En los primeros diez meses de este año, los fondos de valores se incrementaron en 134.000 millones de dólares, según Investment Company Institute. Los flujos del capital, a su vez, han ayudado a impulsar los principales índices estadounidenses a máximos históricos este año (nominalmente) y han propulsado índices más altos en todo el mundo. 

3. Los bonos no son para siempre
La consecuencia de la mayor demanda de acciones es la caída de la demanda de bonos, incluso después de que los inversores introdujeran cerca de 1.000 billones en fondos de inversión en bonos en el período de 2009 a 2012. 
Los bonos están experimentando sus peores momentos desde el pasado mayo, inmediatamente después del anuncio del presidente de la Fed, Ben Bernanke, sobre el desmantelamiento del programa de compras mensuales de bonos por valor de 85.000 millones de dólares. A mediados de noviembre, el índice global de bonos de EE.UU. cayó un 1,4% (por primera vez desde 1999). 
4. La economía de EE.UU. sigue siendo la más fuerte en el mundo
Durante el período posterior a la crisis, muchos expertos hablaban de la decadencia económica de EE.UU. Pero el año 2013 mostró que la economía del país norteamericano todavía sigue siendo la más dinámica y competitiva en el mundo, según afirma Quinlan. Este año EE.UU. experimentó el mayor crecimiento económico entre los países desarrollados e incluso por encima de grandes economías en desarrollo (por ejemplo, Brasil). 

5. La revolución energética en EE.UU. es una realidad
En 2013, Washington logró fortalecer su independencia energética. En octubre, la producción de petróleo en el país superó el volumen de las importaciones del 'oro negro' por primera vez en 19 años. Actualmente el índice de producción de petróleo a la semana es un 17,5% más que el del año anterior y un 56,1% más que en 2007. La tasa de la producción de gas natural es 27,8% superior a la de 2007 y algunos expertos del país norteamericano creen que para el año 2016 EE.UU. podría convertirse en el mayor productor de petróleo del mundo, superando a Rusia y Arabia Saudita
6. El Viejo Continente está vivo y se está desarrollando 

A pesar de los numerosos comentarios pesimistas de economistas sobre Europa y Japón, estos países se han recuperado de la crisis y comenzaron a avanzar. La economía japonesa en 2013 creció un 2%, mientras que el índice Nikkei este año se elevó un 48,3%, conviertiendo así el mercado de valores japonés en uno de los más productivos del mundo. Con respecto a Europa, en el segundo trimestre de 2013 el Viejo Continente salió oficialmente de la recesión

7. Las leyes de "la gravedad económica" se aplican también a China 

Los inversores han aprendido este año que ni siquiera China es inmune a las leyes de la gravedad económica, indica Quinlan, y finalmente admitieron que el país asiático ya no puede crecer un 10% al año. Actualmente, China se encuentra en una encrucijada económica, en un proceso de transición del crecimiento impulsado por las exportaciones y la inversión y el consumo, hacia el crecimiento basado en los servicios.  

8. Los mercados emergentes todavía no han llegado a su mejor momento

En 2013, se registró cierta desaceleración en las economías emergentes y al mismo tiempo la aceleración de EE.UU., Europa y Japón. Asimismo, según predice Quinlan, en 2014 la cuota combinada de EE.UU., el Reino Unido, Alemania y Japón en el PIB mundial superará la de los países del BRICS

9. Se completó el ciclo de las materias primas  
Hasta hace poco la agricultura era más rentable que el sector bancario, algo que se explicaba con la alta demanda de productos agrícolas en los mercados emergentes. La industrialización a gran escala, las infraestructuras, el surgimiento de la clase media y el aumento del nivel de vida en los países del tercer mundo conllevaron un aumento de la demanda de materias primas: hierro, soja, trigo, zinc, plata, entre otras. 
Por lo tanto, los inversores desembolsaron miles de millones de dólares en el sector de los productos básicos. Pero todos los ciclos tarde o temprano tienen que terminar. De acuerdo con el informe del experto de USTrust, los precios de las materias primas siguieron disminuyendo en 2013 por tercer año consecutivo. 

10. El mercado inmobiliario es impopular sólo por un corto periodo de tiempo 
El mercado inmobiliario estaba en medio de la crisis financiera en los años 2008 y 2009, por lo que algunos analistas económicos empezaron a hablar sobre la inminente disminución de su popularidad en los próximos años. Pero en 2013 las ventas de viviendas y los precios inmobiliarios subieron con fuerza en todo el mundo. El número de transacciones en el mercado inmobiliario mundial (en Londres, Tokio, Estambul y Singapur) alcanzó el nivel de finales de 2007.