sábado, 4 de enero de 2014

COLOMBIA / Uribe en narcofotos con sus socios de la parapolítica

Las cinco fotos que ANNCOL presentó el 25 de diciembre (2013) habían sido publicadas primero en el portal Las 2 Orillas. Pero por alguna razón que no conocemos, la página que contenía las fotos fue inhabilitada. No sabemos ¿por quien o por cual motivo? Pero al día siguiente fue restablecida la página.
Por ser de interes público, ya que Uribe es objeto por investigaciones judiciales por sus vínculos con el narcoparamilitarismo, ANNCOL publican las fotos cuyo orígen y fuente es el blog Alvaro Uribe y familia Prontuario[http://www.alvarouriberrimo.blogspot.com/].
Muestran e ilustran como el señor Uribe en toda su vida se ha rodeado con la mafia y sus voceros políticos, el paramilitarismo y los capos del narcotráfico.
Por alguna razón el Ministerio de Defensa de los Estados Unidos tenía el ex mandatario como “No 82” en una lista de 106 personas que constituía los más destacados elementos del Cartel de Medellín y los hombres y mujeres más cercanos al mismo Capo No 1: Pablo Escobar. La lista fue publicada en el 2001 en el semanario estadounidense News Week. Abajo presentamos las fotos con texto del colega de Las 2 Orillas, :

Estas imágenes del expresidente departiendo y en campaña con amigos que terminaron condenados por Parapolítica, no fueron autorizadas para ser publicadas en el libro A las puertas del Ubérrimo.
Por:  | diciembre 26, 2013
El periódico El Meridiano de Córdoba registró gráficamente muchas de las actividades sociales y políticas que realizó el expresidente Álvaro Uribe en su hacienda El Ubérrimo y en distintos escenarios del departamento de Córdoba durante su campaña política para las elecciones presidenciales del 2002. Estas fotos revelan la cercanía que tuvo el ex presidente y el apoyo que le dio a políticos que fueron elegidos para el Congreso de 2002 y terminaron condenados por sus vínculos con la Parapolítica. Igualmente muestra la relación con líderes regionales cordobeses que fueron nombrados en puestos claves del sector agropecuario, durante el arranque de su primer gobierno.
Uribe aparece también junto a familiares del jefe paramilitar Salvatore Mancuso, quienes han formado parte de la elite local de Montería.
Estas fotos forman parte del archivo de la Hemeroteca Nacional en la Biblioteca Luis Ángel Arango. El congresista Iván Cepeda tuvo acceso a ellas y quiso que formaran parte del su libro “A las puertas del Ubérrimo, publicado en 2008 para lo cual le solicitó permiso al propietario y dueño del periódico El Meridiano William Salleg, quien no autorizó su inclusión en el libro. Las fotos circulan hoy como documentos públicos en las redes sociales y en el blog http://www.alvarouriberrimo.blogspot.com/
Foto 5 200699-7C Coctel Tab y URóger Taboada fue el primer gerente de Finagro y salió del cargo en medio de un escándalo por autorizar un préstamo de $ 29.000 millones al narcotraficante Luis Enrique ‘Micky’ Ramírez.
El presidente Uribe con Miguel De la Espriella y Benito Osorio, gerente del Fondo Ganadero de Córdoba detenido por concierto para delinquir, al haberse aliado con los 'paras' de Salvatore Mancuso para despojar a cientos de familias. Tiene otro proceso por lavado de activos. El presidente Uribe con Miguel De la Espriella y Benito Osorio, gerente del Fondo Ganadero de Córdoba detenido por concierto para delinquir, al haberse aliado con los ‘paras’ de Salvatore Mancuso para despojar a cientos de familias. Tiene otro proceso por lavado de activos.
Álvaro Uribe, siendo presidente, fue padrino de Mariana De La Espriella, hija del senador Miguel Alfonso De La Espriella quien igual que Claudio Sánchez, entonces rector de la Universidad de Córdoba, se encuentran detenidos por vínculos con grupos paramilitares.Álvaro Uribe, siendo presidente, fue padrino de Mariana De La Espriella, hija del senador Miguel Alfonso De La Espriella quien igual que Claudio Sánchez, entonces rector de la Universidad de Córdoba, se encuentran detenidos por vínculos con grupos paramilitares.
El presidente Uribe condecoró, al entonces gobernador de Córdoba Jesús María López, condenado por firmar el pacto de Ralito y ser pieza clave en la expansión de las autodefensas en el departamento de Córdoba. Se comprobó que desvió al menos $ 200 millones de la salud del departamento para construir un hospital al que los 'paras' llevaban a sus heridos de guerra.El presidente Uribe condecoró, al entonces gobernador de Córdoba Jesús María López, condenado por firmar el pacto de Ralito y ser pieza clave en la expansión de las autodefensas en el departamento de Córdoba. Se comprobó que desvió al menos $ 200 millones de la salud del departamento para construir un hospital al que los ‘paras’ llevaban a sus heridos de guerra.
Uribe candidato acompañó en la campaña para el senado a Eleonora Pineda y Miguel Alfonso De La Espriella quienes confesaron sus vínculos con los paramilitares para lograr los votos que les dieron el triunfo electoral. Aquí, en Tierra Alta, el mayor fortín de influencia de Salvatore Mancuso.
Uribe candidato acompañó en la campaña para el senado a Eleonora Pineda y Miguel Alfonso De La Espriella quienes confesaron sus vínculos con los paramilitares para lograr los votos que les dieron el triunfo electoral. Aquí, en Tierra Alta, el mayor fortín de influencia de Salvatore Mancuso.

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2013 / Los ricos se volvieron más ricos

Para los más adinerados 2013 ha sido un gran año, con un aumento de las 300 mayores fortunas en 524.000 millones de dólares, hasta los 3,7 billones. Bill Gates encabeza la lista de los más ricos con 78.500 millones de dólares, informa Bloomberg.
Los ricos seguirán enriqueciéndose cada vez más en 2014

Según el ranking de Bloomberg, los sectores económicos relacionados con la alta tecnología fueron los más rentables el año pasado. Solo 70 de las 300 personas de la lista de multimillonarios de Bloomberg registraron una pérdida neta.

El fundador de Microsoft, Bill Gates, le privó del título de más rico del mundo al inversionista mexicano Carlos Slim, que pasa a ser segundo en la lista con unos 73.000 millones de dólares.  






"Los ricos seguirán enriqueciéndose cada vez más en 2014", indicó John Catsimatidis, el multimillonario fundador del conglomerado de propiedad inmobiliaria y de energía Red Apple Group Inc, citado por Bloomberg. 

"Las tasas de interés se mantendrán bajas, los mercados de acciones seguirán subiendo, y la economía crecerá a menos del 2%", especificó.




Armada rusa incorpora el primer submarino nuclear clase Yasen

La Marina de Guerra rusa formalizó la recepción oficial de Severodvinsk, la cabeza de serie del submarino nuclear de ataque del proyecto 885 clase Yasen.



El acta de recepción del prometedor submarino fue firmada el día 30 de diciembre en los astilleros Sevmash, informa la agencia rusa RIA Novosti citando fuentes del sector militar. 

Está previsto que la Armada rusa haya recibido al menos ocho submarinos de esta clase para 2020. 

En noviembre de este año el Estado Mayor de la Marina de Guerra rusa indicó que el submarino Severodvinsk había llevado a cabo una serie de pruebas de lanzamientos de misiles de crucero reglamentarios del sistema Kalibr. 

El submarino abandonó los astilleros en junio de 2010. Desplaza 8.600/13.800 toneladas y alcanza una velocidad de 16/31 nudos. Es capaz de descender hasta 600 metros de profundidad. 

Los buques de los proyectos 885 (Yasen) y 885m (Yasen-M) tienen un tipo arquitectónico y estructural completamente nuevo en submarinos de producción rusa. Como resultado se ha aumentado significativamente la eficacia del sónar, dándole al submarino ventaja en duelos con sumergibles enemigos, ya que 'oirá' a las naves enemigas primero. La proa del submarino es 'acústicamente pura', de ella se han retirado los lanzadores de torpedos, que han sido reemplazados por antenas del sistema sónar. 

Para disminuir el nivel de ruido se ha desarrollado una nueva generación de plantas navales de energía y medios de protección acústica. El sistema de medios de ataque se ha hecho más versátil e incluye, además de tubos lanzadores de torpedos, rampas de lanzamiento verticales para misiles de crucero. 
 

PRUEBAS SUPERADAS
El submarino nuclear versátil ruso Severodvinsk, que está en fase de pruebas en el mar Blanco, ha realizado con éxito el primer lanzamiento de un misil de crucero contra un objetivo terrestre.
“En el transcurso de las pruebas en el mar Blanco, el submarino nuclear versátil ruso Severodvinsk, la cabeza de serie del proyecto 885, por primera vez efectuó un lanzamiento de un misil de crucero supersónico naval contra un objetivo en tierra. El lanzamiento ha sido exitoso, el blanco recibió el impacto”, informó la agencia ITAR-TASS remitiéndose a una fuente anónima del sector industrial ruso. 

El Estado Mayor de la Marina de Guerra rusa indicó que el submarino Severodvinsk llevó a cabo una serie de pruebas de lanzamientos de misiles reglamentarios que forman parte del sistema Kalibr. “El programa de pruebas del submarino estipula una serie de lanzamientos de misiles de distintas posiciones [en inmersión y en emersión] contra blancos terrestres y navales”, precisó el mando naval. 

El primer lanzamiento desde el Severodvinsk fue realizado el 7 de noviembre, también con uno de los misiles de Kalibr. El submarino abandonó los astilleros en junio de 2010. Desplaza 8.600/13.800 toneladas y alcanza una velocidad de 16/31 nudos. Es capaz de descender hasta 600 metros de profundidad. 


132.000 millones de dólares para buques de guerra
Rusia asigna unos 132.000 millones de dólares para la adquisición de buques de guerra hasta el año 2020, señaló el presidente ruso, Vladímir Putin, durante una videoconferencia en la norteña ciudad rusa de Severomorsk, en enero de 2013.

"La modernización de la flota es una de las prioridades de nuestro trabajo de fortalecimiento de nuestras fuerzas armadas. En el marco del programa estatal de compras de armamento y material hasta 2020 se asignan 4 billones de rublos [unos 132.000 millones de dólares] para crear modernas y equilibradas agrupaciones de buques de superficie y submarinos”, señaló el presidente. 

De acuerdo con Putin, hasta el 2020 la Marina de Guerra rusa recibirá, además de ocho submarinos estratégicos clase Borei, otros ocho sumergibles nucleares multifuncionales clase Yasen. “Además se construirán submarinos multifuncionales diesel-eléctricos”, dijo el jefe de Estado un día después de que la Marina de Guerra rusa oficializara la puesta en servicio operacional del submarino nuclear estratégico Yuri Dolgoruki, del proyecto 955 Borei. 

El mandatario ruso destacó que el contratista principal de estos pedidos estatales será la empresa Sevmash, de la ciudad de Severomorsk. 

“En los astilleros de esta legendaria empresa han sido construidos para la flota nacional más de 120 submarinos nucleares”, recordó. 

Además  se señaló que en 2013 la Flota rusa se completará con otro sumergible estratégico del proyecto Borei, el Alexánder Nevski (actualmente en pruebas de navegación). 

"Ya ha sido botado el Vladímir Monomaj. El año pasado se colocó en los astilleros otro sumergible del proyecto Borei, el Príncipe Vladímir, siendo este último la nave con mayores capacidades combativas”, afirmó el presidente. 


http://actualidad.rt.com/actualidad/view/115740-armada-rusa-incorpora-submarino-clase-yasen

viernes, 3 de enero de 2014

EEUU, a la caza de un súperordenador cuántico que lo descifre todo

La Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) está trabajando en el desarrollo de un ordenador que podría romper cualqier cifrado de los que se usan para proteger los registros bancarios, médicos, comerciales y gubernamentales de todo el mundo.
Según se desprende de los documentos filtrados por el excontratista de la NSA, Edward Snowden, el esfuerzo por construir "una computadora cuántica criptológicamente útil" —una máquina exponencialmente más rápida que los ordenadores clásicos—  forma parte de un programa de 79,7 millones de dólares titulado "Alcanzando objetivos complejos". Según el diario 'The Washington Post', gran parte del trabajo está almacenada bajo contratos clasificados en un laboratorio en College Park. La NSA no ha hecho comentarios al respecto.

Físicos y científicos de la computación se preguntan desde hace tiempo has cuánto los esfuerzos de la NSA en este ámbito son más avanzados que los de los mejores laboratorios civiles. Aunque el alcance de la investigación de la agencia sigue siendo desconocida, los documentos aportados por Snowden sugieren que la NSA no está más cerca del éxito que otras iniciativas de la comunidad científica.

"Parece improbable que la NSA pueda aventajar en mucho al mundo entero sin que nadie lo sepa", sostiene Scott Aaronson, profesor asociado de ingeniería eléctrica y ciencias de la computación en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Los documentos, sin embargo, indican que la agencia lleva a cabo parte de su investigación en salas grandes y blindadas conocidas como jaulas de Faraday, diseñadas para evitar que la energía electromagnética entre o salga. Según expertos, estos habitáculos serían imprescindibles para mantener en marcha los delicados experimentos de computación cuántica.

Una computadora cuántica permitiría romper fácilmente las herramientas de cifrado más potentes utilizadas hoy en día, incluyendo un estándar conocido como RSA, llamado así por las iniciales de sus creadores. El RSA codifica las comunicaciones, volviéndolas ilegibles para cualquier persona que no sea el destinatario, sin que sea necesario el uso de una contraseña compartida. Por lo común recurren a él los navegadores web para asegurar las transacciones financieras y los correos electrónicos.



miércoles, 1 de enero de 2014

PRIMER CAFÉ / Feliz año, con valentía y decisión de lucha!

Valentía y decisión de lucha plena de salidaridad, desprendimiento y bondad son la clave de nuestro éxito en 2014, para enfrentar positivamente los retos personales, familiares, vecinales, profesionales, empresariales y nacionales.

Venezuela merece una vida decente, honesta y productiva a beneficio de las mayorías y un desarrollo armónico con justicia social. Los altos y graves grados de corrupción diseminados en la geografía venezolana, conspiran contra el buen vivir del pueblo y nuestra participación laboriosa en el proceso de integración latinocaribeña.

Les invito a reflexionar sobre los males de la República y nuestras responsabilidades. Mucho hay que enmedar, comenzando por nosotros mismos y nuestros respectivos entornos. Ser útiles siempre será más trascedente y provechoso que utilizar a  los demás. La decencia es mejor compañera de vida, que la trampa.

Políticamente, Venezuela requiere superar el actual estadio corrompido, irresponsable y codicioso, que nos asfixia con los tentáculos mediocres del cepo chavismo-antichavismo. Podemos superarlo, en valores, luchando juntos por el bien común, con respeto y valoración de nuestra diversidad cultural, étnica, religiosa, ideológica y política.

Con optimismo, recibamos al nuevo año 2014, con la decisión de ser mejores, cada día, más responsables y eficaces. Unidos, triunfaremos impulsando un proceso político superador, afirmado en nuestra historia buena y los mejores anhelos de nuestro pueblo.

FELIZ AÑO NUEVO!


MANUEL ISIDRO MOLINA

martes, 31 de diciembre de 2013

IPS / Desarrollo latinoamericano se desangra en carreteras y autopistas

Vehículos y peatones mal conviven en la avenida Bolívar, 
una de las principales arterias de Caracas, en un escenario 
donde las reglas se siguen poco. 
Crédito: Raúl Límaco/IPS

CARACAS, 30 dic 2013 (IPS) - La familia de la venezolana Susana Suárez, una odontóloga de 35 años, aún no asimila  su muerte en un siniestro de tránsito en mayo. Ella y una amiga con la que regresaban de la playa son parte de las 130.000 víctimas mortales que deja en 2013 la inseguridad vial en América Latina.
“No estaba preparada para su muerte. Volvían hacia las ocho de la noche en su carro (automóvil), se le pinchó un caucho al entrar en un puente y cayeron al río Aroa, en una parte de aguas profundas y tumultuosas”, rememoró conmovida su hermana, Lilian Suárez.
No era la primera vez que caía un vehículo al río en ese puente, cercano a la localidad de Tucacas, en el occidental estado de Falcón. “Hasta una gandola (camión tráiler) se precipitó una vez”, en un área mal iluminada, mal señalizada y mal asfaltada, “con un puente con unas barandas muy débiles”, contó la hermana.
A las 130.000 víctimas “se suman seis millones de personas heridas, centenares de miles de ellas con discapacidad permanente”, detalló a IPS la especialista en transporte del Banco Mundial, Verónica Raffo.
América Latina registra 19,2 muertes por cada 100.000 habitantes por siniestros viales, “más de tres veces la tasa de algunos países europeos”, explicó, con base en el informe 2013 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
África, con 24 muertes por cada 100.000 habitantes y Medio Oriente-Norte de África, con 21 muertes por cada 100.000 son las otras regiones que más se desangran por esta causa. En América del Sur la tasa sube a casi 21 muertes por 100.000 habitantes.
“Para los jóvenes entre 15 y 44 años de la región, los siniestros viales son la principal causa de muerte. Es una perdida importantísima porque el Estado invirtió mucho en su salud, educación y bienestar y los pierde en el momento de mayor productividad para la sociedad”, dijo Raffo desde la sede del Banco Mundial en Buenos Aires.
Bernardo Baranda, coordinador para América Latina del no gubernamental Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, en inglés) dijo a IPS desde Ciudad de México que la inseguridad vial “es un gran problema de salud pública”.
“Además de la tragedia familiar y afectiva, la gente más productiva muere”, subrayó el especialista. “No son accidentes, son hechos prevenibles”, afirmó.
Los países latinoamericanos suscribieron en marzo de 2010 la resolución de la Organización de las Naciones Unidas que proclamó el período 2011-2020 como la Década de la Seguridad Vial en el mundo.
Los gobiernos se comprometieron a estabilizar y reducir las muertes y lesiones graves, para llevarlas a la mitad de la proyección de mortalidad para 2020. El objeto es salvar unos cinco millones de vidas y ahorrar unos 5.000 millones de dólares de costos.
En América Latina, esa proyección era de 30 muertes por 100.000 habitantes, debido al incremento de la motorización y la mayor inseguridad vial, y el compromiso llegar a 15 muertes por 100.000.
“Pero en muchos países la siniestralidad vial prosigue en incremento y son pocos los que lograron estabilizar y comenzar a reducir las víctimas”, precisó Raffo.
Argentina, Chile y Uruguay han obtenido buenos resultados, gracias a “un fuerte liderazgo político y a cambios institucionales para mejorar la gestión”, sostuvo.
Para abatir los siniestros de tránsito se necesitan cinco pilares, dijo.
El primero es “mejorar las instituciones”. En la mayoría de los países las responsabilidades están muy repartidas y faltan instituciones adecuadas, aseguró Raffo.
Argentina es un modelo a seguir. En 2008 creó una Agencia Nacional de Seguridad Vial, con un observatorio que monitorea políticas, campañas, estrategias y resultados, lo que ha llevado a mejoras sustanciales.
Colombia cerró 2013 con la aprobación de una agencia de alcances similares, en un país donde los siniestros de tránsito representan en los últimos años la segunda causa de muerte violenta, según el Banco Mundial.
De acuerdo a esta institución y a otras de alcance regional, los países donde los siniestros aumentaron desde 2011 son Bolivia, Ecuador, República Dominicana y Venezuela.
En los dos últimos el incremento trepó hasta 40 por ciento, en buena parte por los siniestros de conductores de motos, un vehículo en peligrosa expansión incluso para uso familiar.
Los peatones, los ciclistas y los motociclistas son los usuarios más afectados de la vialidad, ya que aportan 70 por ciento de las víctimas de siniestros urbanos.
“Trabajar en seguridad vial es trabajar en equidad, porque la inseguridad afecta de manera principal a los usuarios más vulnerables, que son también los sectores más vulnerables de la sociedad”, dijo Raffo.
“El segundo pilar es la infraestructura segura, carreteras y movilidad urbana segura, el tercero es el de vehículos y conductores seguros, el cuarto es el de políticas de educación y concientización, y finalmente un tema clave: la respuesta posterior a los siniestros, de la que dependen muchas vidas”, enumeró.
“Esos cinco pilares engloban el enfoque del sistema seguro, que se acompaña con el concepto de responsabilidad compartida”, añadió Raffo. “El Estado lidera y coordina, los conductores atienden las reglas, las automotoras y aseguradoras priorizan la seguridad y la sociedad civil trabaja para provocar cambios de conducta”, detalló.
“Se necesita una estrategia multisectorial, con metas muy claras. Ha faltado ser más contundentes en las acciones”, planteó Baranda, para quien “hay que contar con datos confiables, reducir la velocidad, combatir el manejo bajo la influencia del alcohol, fortificar la aplicación de la ley y prevenir con educación”.
Una buena noticia fue la creación del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial, que Raffo y otros expertos consideran fundamental para que la región tenga monitoreo, gestión de datos, de indicadores y de políticas, y una plataforma de intercambio de experiencias exitosas.
Aunque los tres primeros años de la década no sean para el optimismo, las evidencias muestran que hay países que revirtieron tasas altísimas, dijo Raffo.
“Se debe dejar el fatalismo de que crecimos económicamente, la motorización aumentó por ello, y en consecuencia hay más muertos. No tiene que ser así, se puede cambiar, el caso de Argentina y de otros lo muestra”, dijo.
Además, los países en desarrollo “pierden entre uno y tres por ciento del producto interno bruto, en algunos casos hasta cuatro y cinco por ciento, es un costo altísimo”, explicó.
Cifras de la OMS establecen que 90 por ciento de las muertes por siniestros viales ocurren en el Sur en desarrollo, que tiene solo 50 por ciento de los vehículos del mundo.
Con aporte de Emilio Godoy (Ciudad de México).

IGOR SÁDABA / No debemos ser neutros frente a retos y opciones de la tecnología

OLGA ABASOLO
FUHEM Ecosocial (http://www.fuhem.es)



La tecnología, como actividad humana históricamente vinculada a la satisfacción de necesidades (tanto individuales como sociales), tiene un doble impacto. Por un lado, el desarrollo tecnológico va inexorablemente acompañado de la transformación del entorno natural del cual el ser humano extrae los recursos para alcanzarlo y, por otro, en su interacción con la vida social, la tecnología influye en nuestra concepción del mundo, en las prácticas sociales y en nuestra forma de relacionarnos. 

En esta entrevista indagaremos sobre las características de este doble impacto del fenómeno tecnológico en el momento actual, que hoy va unido a un amplio consumo de artefactos tecnológicos para diferentes usos. Pero, además, el hecho tecnológico ha ido acompañado de algunos mitos, como el de su incuestionable eficiencia y eficacia, o el que lo eleva a una dimensión desvinculada de lo político o lo social, como factor neutral, independiente y autónomo inductor del cambio social. 


Hay posturas tecno-optimistas pero también las hay tecno-catastrofistas ¿Estamos ante una dimensión más de la fiesta del capitalismo que oculta conflictos? ¿Qué conflictos? Igor Sádaba reflexiona en esta entrevista sobre estas y otras cuestiones.





Olga Abasolo (OA): En primer lugar, nos gustaría que esbozaras una caracterización de la relación entre tecnología y sociedad. ¿La tecnología como motor de cambio social (determinismo tecnológico), o son los factores sociales, culturales o políticos los que influyen en el cambio tecnológico? 

Igor Sádaba (IS): Bueno, la pregunta es suficientemente compleja como para dar una respuesta breve y sencilla… creo que todavía seguimos lidiando con la relación entre cambio tecnológico y cambio social e intuyo que lo haremos durante décadas o siglos… el problema es que la tecnología, y cada vez más intensamente, se ha convertido en una matriz mitológica moderna, en una fuente inagotable de imágenes e iconos deslumbrantes, viñetas que se suceden con vértigo… La secularización ha consistido, entre otras cosas, en cambiar sacerdotes por gurús de la red y tótems mágicos por dispositivos táctiles con wifi… Lo curioso es que tanto detractores como propulsores, apocalípticos e integrados, ven la tecnología como una fuerza de la naturaleza que se nos impone o que nos libera sin reparar en las condiciones sociales de producción, apropiación o uso de la misma… Se ha impuesto un modelo de socialización tecnológica tan acelerado que difumina en exceso las dimensiones sociales e históricas en las que se encuadra. Ya lo decía David Noble (La religión de la tecnología, Paidós) que la redención y la salvación en el capitalismo global pasan por algún tipo de fórmula tecnológica. Piensa que hasta el Vaticano tiene cuenta en Twitter. Quizás sea por lo llamativo, incomprensible o el resplandor de sus fuegos artificiales, pero está claro que ejerce fascinación hasta rayar en un determinismo o fetichismo peligroso. Si se piensa un poco, puede comprobarse cómo el desarrollo tecnológico en Occidente presenta siempre caracteres con raíces religiosas en términos de rescate o infierno, edén o castigo. Pero todo esto no lo digo como una crítica ácida o atropellada al avance tecnológico; me declaro un usuario más de la misma, los problemas surgen cuando nos creemos dioses con ella en las manos. 

     De hecho, durante mucho tiempo, hasta aproximadamente mediados o finales del siglo anterior, los sistemas tecnológicos no se pensaron ni representaron en términos sociales o políticos, sino más bien naturales, neutrales, objetivos, ingenieriles y científicos, etc. Como eran ciencia aplicada revelada por expertos de bata blanca no entraban dentro de los debates sociopolíticos. No ha existido una reflexión verdaderamente social y política del tecnos hasta muy tarde si se echa la vista atrás. Por ejemplo, el primer congreso sobre sociología de la tecnología tuvo lugar en Holanda en 1984. Salvo contadísimas excepciones, dominaron hasta esas fechas miradas o muy abstractas (pensar en Heidegger) o muy deterministas (el slogan de la Exposición Universal de Chicago de 1933 era paradigmático: “La ciencia descubre, la industria aplica, el hombre se adapta”). Pero los residuos y posos de ese modelo siguen estando muy presentes hoy en día. 

Creo que nos queda mucha labor de desnaturalización, desmitologización, historización y comprensión social y política del hecho tecnológico. Seguimos anclados en una nube de esperanzas y miedos. Especialmente en un mundo construido, cada vez más, a base de cables y chips que destellan. Y un mundo donde cada vez más la tecnología es política y la política es tecnológica. Fíjate que el determinismo funciona en las dos direcciones, tanto para fóbicos como para eufóricos. Hoy casi solo observamos reacciones temerosas o castillos en el aire cibernéticos. Los discursos actuales, incluso en los círculos de la izquierda, han abrazado ese determinismo tecnológico de manera bastante generalizada. Es llamativo lo poco que hemos avanzado desde la frase de “socialismo = electrificación + poder de los soviets” de Lenin hasta ahora. Como si el nuevo socialismo fuera ahora “Derechos sociales + Twitter” o algo parecido. 

Los discursos contemporáneos no dejan de ser elaboraciones muy poco empíricas sobre lo que realmente la tecnología supone en nuestro mundo. Salvo contadas excepciones, asistimos a un desfile de ensayismo abstracto y modismos intelectuales que refuerzan esa celebración fetichista. 

Me gustaría saber más sobre lo que está pasando que sobre lo que podría llegar a pasar. Por ejemplo, ¿hasta qué punto internet ha democratizado la difusión de la información? El efecto del 15-M pareciera apuntar en esa dirección. Pero, ¿ha significado eso que se están reduciendo desigualdades sociales, educativas o culturales desde la aparición de internet? Ya no lo parece tanto, y según los datos del INE y del CIS, la televisión sigue siendo la primera fuente de información política en España (90% población la ve diariamente frente al 61% que se conecta todos los días a internet. 

OA: En tus libros y artículos has abordado un enfoque crítico del concepto de innovación que históricamente ha ido asociado al fenómeno tecnológico ¿Podrías esbozar sus ideas fuerza?

IS: La idea de innovación en sí, como introducción de novedades técnicas no es realmente problemática. Lo problemático es la forma en la que históricamente esas novedades técnicas se han ido considerando como tales y asociando o emparentando al mundo económico y empresarial, hasta el punto de solo considerar innovadora la tecnología mercantilizada, productiva, beneficiosa, monetarizable, etc. De hecho, la innovación como tal no existe. Como dice Godin, se ha construido discursivamente mediante ciertas retóricas situadas. Hubo que inventar los inventos nuevos. Por ejemplo, se empieza a hablar de innovación con los primeros mercaderes renacentistas o comerciantes con secretos industriales. Y los proyectos técnicos que triunfaban no lo eran necesariamente por su eficiencia o valor social, sino por su encaje en las dinámicas económicas del momento. Luego es Schumpeter el que asocia innovación con los motores del capitalismo. Pero el término estuvo dormido, latente o en stand-by durante varias décadas. Y de repente, en apenas veinte años, la innovación se ha convertido en un cliché salvador y omnipresente. Y ha saltado de ser tópico recurrente en la literatura empresarial y económica a palabra de uso común. 

     Por otra parte, si observamos genealógicamente el discurso innovador, percibimos que de una innovación descriptiva (dar cuenta de los ciclos tecnológicos), que era la versión clásica, hemos pasado en plena globalización neoliberal a una innovación prescriptiva o normativa. Se nos impele o fuerza a innovar, a ser innovadores. Dicho humorísticamente, el paso del fordismo al postfordismo se ve en el anuncio de Calvin Klein de hace unos años: «Don’t imitate, innovate». Y ese tipo de mantras, tan propagados y coreados masivamente, nos debería hacer sospechar. Ya no hay escapatoria a la innovación; vivimos una auténtica “sociedad de la innovación” (y no de la información). El metro de Madrid está lleno de carteles con esa palabra: las cremas antienvejecimiento o anticelulíticas, los tratamientos anti-calvicie, el pienso compuesto o un soufflé deconstruido al nitrógeno son fruto de la innovación. Empresas y ciudadanos son marcados, encumbrados o estigmatizados según su grado de innovación. Innovas, luego existes. Como si eso fuera un bálsamo o receta milagrosa, como si emprendedores e innovadores movieran el mundo y cualquier retraso en nuestra pulsión innovadora supusiera la muerte en vida (Innovate or die era el título de un best seller americano de J. Matson, 1996). La innovación se ha convertido en un bien a priori, un progreso incuestionado. 

No sé, deberíamos recelar de memes o lemas tan mundializados y consensuados y desanudar esos mandatos. El propio The Economist reconocía hace algunos años que la innovación se había convertido en la nueva «religión postindustrial». El turbocapitalismo nos ha vendido fórmulas mágicas para ser individuos libres, globalizados y una de ellas es la supuesta necesidad imperiosa de innovar en cualquier momento o lugar sin pararnos a pensar. Sin embargo, a veces, lo más potente o necesario socialmente puede ser un pozo de agua potable o un botijo, pero resulta poco innovador. 

En mi caso, la crítica a la idea de innovación tiene que ver no tanto con su existencia como con su retórica política, la fascinación optimista de los catecismos de gestión empresarial. Todos los programas electorales, da igual el color político, repiquetean con esa palabra comodín, que no deja de ser una forma en la que algunos economistas piensan el cambio tecnológico. El mandato innovador es una narración que se expande a toda la población como medicina individual frente a los desmanes de un capitalismo hipertecnificado. 

La innovación es uno de los metadiscursos favoritos de la economía global, un cuento de fe en que un modelo tecnológico lineal e imparable proveerá todas las salidas mediante una sucesión acelerada de cachivaches. Creo que hoy en día la Innovación dice poco del mundo en que vivimos y dice mucho de las personas, organismos o instituciones que la proclaman y cacarean a los cuatro vientos. Deberíamos pensar los ciclos tecnológicos y las novedades en otros términos mucho más socioculturales y políticos.

OA: Ante la proliferación de artefactos tecnológicos hoy surge reiteradamente la pregunta de si son satisfactores de necesidades o si más bien les atribuimos un valor simbólico a su utilidad, propio de nuestra actual sociedad de consumo. ¿Qué representaciones sociales, símbolos, discursos e imágenes van asociados a su consumo hoy? ¿Ha influida en ellos en algo la actual crisis sistémica?

IS: A día de hoy es prácticamente imposible desgajar o desagregar la dimensión de valor de uso de la tecnología de su simbología. De hecho, poco se ha estudiado sobre la evolución reciente que la tecnología en términos de imaginarios está teniendo en nuestras vidas y sus funciones sociales. Siempre se ha insistido más en sus utilidades manifiestas, en las consecuencias materiales y poco en sus maneras de incorporarse a la vida cotidiana en términos de símbolos y significados. 

El consumo de nuevas tecnologías se ha convertido en una de las prácticas sociales por excelencia debido a su crecimiento, masividad y ubicuidad. Solo en 2012 en España la venta de tablets e-readers subió un 30% y es el país europeo con mayor penetración de smartphones, leía el otro día. Sin embargo, es un consumo que vehicula toda una serie de representaciones e ideologías contemporáneas hasta la fecha no analizadas en profundidad. Al menos yo sí noto esa carencia. Y el campo simbólico de la tecnología se ha ampliado a confines muy diversos.
     Por ejemplo, la manera en la que la publicidad comenzó a introducir en nuestras vidas el ordenador inicialmente tenía mucho más que ver con la televisión que con otra cosa. Al principio, el PC era un electrodoméstico más que reunía a la familia en torno a él. Basta ver los anuncios de los años ochenta (Atari, Amstrad, Spectrum, etc.). Todo ello espolvoreado con el valor añadido para el hombre de negocios, padre de familia triunfante en la empresa gracias a su computadora o de la abnegada esposa que preparaba el menú familiar gracias a su IBM. Es decir, inicialmente las nuevas tecnologías respetaban y reforzaban los roles de género ultra-tradicionales. Durante esos primeros tiempos, la tecnología fue un objeto de consumo casero y electrodoméstico hogareño que cumplía funciones relativamente diferenciales para cada miembro familiar y poco más.

     Pero luego, en los años 1990-2000 han entrado en juego los jóvenes como consumidores de tecnología (“nativos digitales” dice Prensky) y otros sectores sociales y otras formas de “vender” tecnologías bastante interesantes. Ahí empiezan a asociarse los ordenadores a la estética, a la movilidad, el hedonismo, a la trasgresión o al hiperrealismo. Es la época en la que las tecnologías digitales empiezan a mostrarse como bienes de distinción (no es lo mismo tener un Mac que no tenerlo), a estetizarse (aquí los teléfonos móviles tienen mucho que ver) y a colocarnos en un lugar de nuevas experiencias individuales. Es la fase del culto a la marca (brand-cult) y cuestiones similares.

     Actualmente, y en relación al momento histórico, ha despuntado mucho lo que Luis Enrique Alonso y Fernando Conde llaman «consumo fático», el consumo de relaciones sociales. Consumo en una época de desaparición de los soportes comunitarios y debilitamiento de los espacios públicos. Ahí la tecnología lo que nos vende son vínculos sociales, relaciones, comunidades, amistad, conexión, socialización, etc. La tecnología sería la ortopedia para las mutilaciones neoliberales. Esta asociación entre las nuevas tecnologías y los puentes sociales está muy presente en la publicidad. Unos ejemplos bastan: Telefónica: «Ahora más que nunca, la gente necesita sentirse cerca de la gente»; Movistar: «La amistad al poder»; The Phone House: «¿Conectamos?»; Nokia: «Connecting People» y Movistar, de nuevo: «Compartida, la vida es más». 

Esta aparente sobresocialización, esta disponibilidad constante hacia el otro, esta presencia virtualmente inquebrantable realmente sombrea una cierta carencia socializadora. Privaciones producidas por los entornos laborales y los espacios profesionales que resultan cada vez son más hostiles (o inexistentes). Somos muchedumbres solitarias, pero hiperconectadas; la tecnología nos hace tolerable ese aislamiento afectivo. Ahora las tecnologías digitales se piensan mucho más en términos de retorno a la comunidad que en términos de eficacia, productividad u otras imágenes más clásicas. El universo 2.0 sería una reacción defensiva ante el desmoronamiento de las bases estables del fordismo. Según estos autores, por tanto, a través del consumo actual de tecnologías digitales se compran y se venden vínculos sociales, relaciones y conexiones, comunidades y puentes, tejido social, etc.

     Finalmente, la crisis y los movimientos 15-M han quedado también representados en lo tecnológico, algo que puede observarse igualmente en algunos anuncios paradigmáticos (Orange: «Queréis cambiar las cosas» o Movistar con sus anuncios de asambleas). Estamos ante la noción de tecnologías afectivas y tecnologías políticas, de superación de la crisis, de revolución, de empoderamiento ciudadano, etc. Podríamos denominar a esta fase la de la crisis o la indignación tecnológica. 

A diferencia del momento fático, que lo incluye, por supuesto, se suman en este caso, el momento desafección y movilización (la tecnología como necesaria para cambiar el mundo) y el momento crisis (la tecnología como medio para superar la precarización creciente, como herramienta de supervivencia en la jungla global del paro y la miseria).

OA: ¿Y dónde queda el vínculo social? O, más bien, ¿qué concepción del mismo encierra ese ciberfetichismo al que alude César Rendueles? ¿Qué relación tendrían, en tu opinión, las nuevas formas de sociabilidad en red con el cambio social?

IS: Vivimos en un mundo donde la naturaleza del vínculo ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Creo que César se refiere a la manera en la que el capitalismo está redibujando muchas de las relaciones sociales contemporáneas y la fragilidad de los vínculos que se establecen. 

No creo que esto deba verse como un lamento moral o una visión trágica, sino como un realismo consciente de que los nuevos modos de sociabilidad virtual tienen sus virtudes y sus vicios, sus pros y sus contras y debemos ser conscientes de todo ello. Desde el punto de vista social o político la grupalidad digital (redes sociales, por ejemplo) genera enormes oportunidades, pero está lastrada por serias limitaciones. Insisto en que no planteo una crítica frontal y que me declaro usuario de las mismas; solo pido una evaluación empírica sobre límites y potencialidades de estas redes.

     A día de hoy podemos decir que las formas de sociabilidad en red están en relación con nuevas formas de acción colectiva y de intervención política. Yo no diría ni mejores ni peores, diría diferentes y, seguramente, aún por descubrir tanto en toda su profundidad como en todas sus consecuencias. Pienso que somos todavía early adopters de las mismas, estamos en periodo de experimentación; por eso comparto el diagnóstico de que no deberíamos dejarnos llevar por triunfalismos ni descorchar champanes. 

La tecnopolítica, en algunas de sus formulaciones, no deja de ser un conjunto de metáforas que corren el peligro de idealizar situaciones complejas. Creo que el ciberfetichismo de Rendueles va un poco por esa senda. Las metáforas tienen mucha capacidad poética, pero poca empírica. Momentos como el nuestro dan pie a ciertas imposturas intelectuales. Me recuerda a una frase de Woody Allen en Annie Hall: «los intelectuales es que pueden ser absolutamente brillantes sin tener ni idea de la realidad». Su libro es un ajuste de cuentas y una llamada de atención necesaria para que la izquierda se sosiegue y amplíe sus miras, quiero leerlo así.

     Para mí César alerta contra esos excesos, contra esa visión eufórica y entusiasmada del ciclo tecnológico. Hay una tendencia, entendible hasta cierto punto, a celebrar toda nueva versión, app, sistema operativo o twit como un cierto avance positivo, como si hubiera una evolución lineal e irrefrenable hacia escenarios más proclives al cambio social. Esta fascinación por el papel de la técnica en la acción colectiva ha solido quedarse en teorizaciones apocalípticas (rupturas y cortes históricos, cambios de paradigma) o en la mera descripción densa de ejemplos únicos (13-M, antiglobalización, hackers, redes sociales,smart mobs, etc.). 

En estos momentos de apatía política y desafección, internet ha servido para redescubrir la política. La capacidad de movilización social inmediata, anónima y descentralizada ha aumentado a pasos agigantados. Pero simultáneamente las estructuras duraderas o la continuidad de esa vida política también se ha fragilizado y hace descansar su arquitectura en usos cada vez más tecnificados. Y se introducen otras fragmentaciones, segmentaciones o jerarquías. Por ejemplo, las diferentes destrezas tecnológicas producen desigualdades dentro de la acción política. Asimismo, favorece un nuevo modelo de individualismo en red o individualismo tecnológico que pienso está por estudiar. Son nuevos modos de expresarse y estar conectado sin estar presente, nuevas maneras de generar identidad e identidad colectiva pero a través de pantallas y distancias. No lo considero necesariamente negativo, pero sí distinto. 

     Igualmente, la vida política tiene su correlato también no solo en la militancia o en la acción movilizadora, sino en la vida cotidiana. Y la precarización generalizada no se consigue detener solo mediante tablets blogs. Hay una tendencia a pensar que lo político solo se expresa en la acción pública y sus símbolos, y dejar fuera relaciones privadas y del día a día (por ejemplo, la crianza y los cuidados que menciona Rendueles al final). La política no es solo una manifestación, una marea en defensa de lo público o parar un desahucio. Tiene también mucho que ver con biberones y fogones, especialmente a ciertas edades.

OA: ¿Ni tecno-optimismo ni tecno-catastrofismo…? ¿La tecnología, con su potencial mediador, podría contribuir a un proyecto de sociedad más justa? Y, de ser así, ¿qué transformaciones serían necesarias para orientar el desarrollo tecnológico hacia el auténtico beneficio social, con criterios verdaderamente ambientales y de equidad? 

IS: Creo que ahí estamos pinchando en hueso y quizás esa sea una de nuestras asignaturas más pendientes: pensar los usos potenciales de tecnologías transformadoras. Algo que exceda un tecno-optimismo facilón y posmoderno pero que no se quede anclado en un primitivismo inoperante. Los regresos al estado de naturaleza me parece que no son viables actualmente, era un viaje sin vuelta. Pero tampoco celebrar la digitalización como una mejora constante de las, por usar un vocabulario antiguo, condiciones objetivas. Estamos en medio de un huracán y hay que salir vivos de la mejor forma posible.

     Fíjate que la izquierda ha tenido una relación tremendamente ambivalente con el campo tecnológico y ha oscilado como un péndulo caótico entre una tecnofobia rampante y una ingenuismo tecno-utópico. Es sintomático que arrastremos estos temas tanto tiempo. Supongo que siempre hay que tener una cierta vigilancia crítica con ambos extremos. Lo interesante es que hace tres décadas casi toda la izquierda −recuerdo leer a N. Chomsky y S. Turkle− se oponía firmemente a lo que parecía ser el paraíso cibernético de empresas y los panópticos vigilantes. El rechazo era frontal e internet encarnaba los demonios de un sistema absolutista. Además, se criticaba la red porque parecía sacada de los laboratorios de la guerra fría. Era casi un arma nuclear al servicio del imperialismo yanqui. 

Ahora en cambio si no eres un emprendedor innovador que twitteas hasta tus caries no eres políticamente correcto. Si no participas en ciertos grupos de Facebook o eres solidario mediante crowdfunding estás fuera de los círculos de la nueva corrección política. Si no compartes contenidos o usas determinadas licencias quedas excluido de ciertos movimientos. Hemos incorporado en muy poco tiempo las virtudes digitales como una forma de buen ciudadano. La ética de la izquierda se ha tecnificado. No digo que todos esos ejemplos no estén bien, pero se han incorporado con cierto dogmatismo, me temo. Nos falta cintura política.

Entre medias debería haber muchos grises que podría incluir desde ciertas posturas escépticas −el ludismo industrial creo que acertaba en algunas de sus posiciones− hasta una sabia reapropiación de lo técnico en términos sociopolíticos, pero de una manera reflexiva, consciente y no mitificada. No deberíamos idealizar algunos eventos o casos que han sido tremendamente exitosos: Linux, Wikipedia o el 15-M. Son maravillosos ejemplos de usos políticos de la tecnología pero tienen un rango de aplicación y generalización concreta. Y pueden no funcionar siempre ni ser perfectos en todas sus manifestaciones. 

Como dice precisamente César Rendueles, la cuestión no es si la tecnología es neutra o no, los que no somos neutros somos nosotros y nosotras. Así que las transformaciones necesarias para su buena aplicación no dejan de ser las viejas transformaciones políticas, siempre y cada vez más necesarias.

     En cualquier caso, me encanta una frase de Geert Lovink que repito mucho, que dice: «La tecnología no es algo inevitable, sino algo diseñado, que se puede criticar, cambiar, socavar, transformar y, de vez en cuando, ignorar para subvertir sus tendencias limitadoras y totalitarias, ya estén provocadas por los Estados o por los mercados».

http://www.fuhem.es/ecosocial/noticias.aspx?v=9470&n=0

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