martes, 30 de diciembre de 2025

«Narrativa para Incautos» / De Libardo Linarez a Manuel Isidro Molina

Libardo Linares, director de «Rótulo Ediciones», comentó un artículo analítico de Manuel Isidro Molina, expresidente del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y editor de «GUÁRAMO DIGITAL» y «DIARIO DIGITAL VENEZOLANO», quien le respondió brevemente. El artículo comentado por Linares es «Sobre el peligro real de ataque desde el Caribe» https://shre.ink/56mO


«Narrativa para Incautos»

De: Libardo Linares

A: Manuel Isidro Molina.

Desde muy joven me tocó descifrar discursos muy intrincados.. llenos de metáforas y álter ego.. Fue necesario conocer qué decían los articulistas de mi revista en mi temprana carrera como editor.. porque todo comunicador social debe tener conciencia de lo que publica y no darle espacio a medias verdades.. por temas meramente éticos. 

"Disque" negar la calificación de terroristas a una dictadura que condena a INOCENTES a 30 años de prisión sin ningún tipo de pruebas ni derecho a la legítima defensa.. entre ellos.. decenas de periodista.. es un lenguaje arriesgado y hasta temerario.. Disque negar los vínculos de esta dictadura con grupos irregulares colombianos que afirman abiertamente sus vínculos con la producción y el tráfico de drogas resulta escandaloso y hasta IRRACIONAL.

Decir que no hay pruebas del vínculo del gobierno con el terrorismo.. cuando abiertamente y cadena nacional manifiestan sus alianzas con Hezbolá, Hamás, ELN, FARC grupos a quienes se les ha incautado fusiles con el logo de las fuerzas armadas venezolanas y se les ha permitido la ocupación de grandes extensiones de territorio en nuestras fronteras resulta RISIBLE.

Pronunciarse y mostrar preocupación por las muertes ocurridas en unas "narcolanchas" Y NO por las que ocurren en nuestras cárceles resulta DECADENTE en el manejo del espectro y el contexto donde se desarrolla los hechos.

Hablar de impunidad internacional sin mirar la interna es otra DESGRACIA COMUNICACIONAL.. más cuando ésta ha estado estimulada por el SOBORNO que se financia con el ROBO de nuestras riquezas y el TRÁFICO DE DROGAS. 

Lo otro que es NECESARIO ACLARAR es ¿A qué se denomina como Venezuela? ¿Al los ocho millones de venezolanos que le ROBARON su voto y los otros MILLONES que NO se les permitió votar? o ¿A los MALANDROS que emitieron unos resultados fraudulentos?. 

Es aceptable que las personas decidan en qué lugar de la historia se quieran colocar.. Pero que quieran verle la cara de pendejos a los demás  venezolanos si resulta inaceptable. 

Libardo Linarez 

Director de Rótulo Ediciones.

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Respuesta de MIM a LL:

Vale la polémica. Siempre asumo plena responsabilidad de lo que escribo, y tengo claro y comprobado que «cada ladrón juzga por su condición». 

Jamás he creído que mis lectores sean «pendejos» o «incautos», aunque sí manipulados por los corresponsables de nuestra tragedia histórica.

Saludos!

Manuel Isidro Molina ☕🇻🇪🌹✨

Expresodente del CNP, editor de «GUÁRAMO DIGITAL» y «DIARIO DIGITAL VENEZOLANO».

AQUÍ, AHORA / Sobre el peligro real de ataque desde el Caribe

Una bóveda de cristal: la reingeniería del control civil en Venezuela


A la sombra de Nochebuena, el régimen hizo un asalto digital a la identidad venezolana al ejecutar una migración masiva de datos para unificar el SAIME, la banca pública y el sistema Patria en un solo nodo de control. Esta nueva arquitectura permite el “borrado civil” automático y la vigilancia mediante GPS e IMEI en cada transacción comercial. Ya no se trata de una base de datos, tipo Lista Tascón, sino de un interruptor de ciudadanía que puede convertir a cualquiera en un fantasma legal con un solo algoritmo.

Milagros Socorro / 26 diciembre 2025

(Tomado de «La Aldea Global», medio telemático bloqueado por Conatel en Venezuela)


Mientras Venezuela celebraba la Nochebuena de 2025, el régimen ejecutaba en la sombra la mayor operación de captura de datos civiles de su historia reciente. Tal como ha sido la norma desde la llegada del chavismo al poder —aprovechar los momentos de distracción nacional o asueto para instrumentar medidas de control irreversibles—, entre las 11 de la noche del 24 de diciembre y la madrugada del 26, el monitoreo técnico de las redes estatales confirmó una migración masiva y coordinada de servidores. En el silencio de la Navidad, el SAIME, la banca pública y la plataforma Patria fundieron sus bases de datos en un solo nodo centralizado.

Muchos usuarios se han preguntado por qué internet estuvo inusualmente lento para acceder a páginas gubernamentales el 25 de diciembre, un día festivo. En un día sin usuarios, las páginas deberían volar. Si estuvieron lentas o dieron errores de timeout es porque el servidor estaba ocupado haciendo reindexación de bases de datos (moviendo millones de filas de una tabla a otra). Esa es la huella de calor de la migración que exponemos en esta nota.

El poder ha cerrado el círculo. Ahora tiene la capacidad técnica de ejecutar un —digamos— borrado civil automático para inhabilitar “legalmente” a cualquier ciudadano desde un solo tablero de control, sin necesidad de jueces ni expedientes físicos.

Por razones de seguridad, las identidades de los especialistas en ciberseguridad y análisis de datos que colaboraron en el monitoreo técnico de esta investigación, y que advirtieron lo que se está llevando a cabo, se mantienen bajo reserva. Por eso, los hallazgos presentados son hechos técnicos verificables que trascienden la narrativa oficial de “mantenimiento rutinario”.

La nueva arquitectura de las plataformas estatales

El comportamiento tradicional del chavismo no ha sido solo el de una dictadura de fuerza bruta —que también—, sino el de un sistema de ingeniería social que usa el control administrativo como mecanismo de sumisión. Desde la Lista Tascón hasta el Carnet de la Patria, el régimen ha instaurado una práctica según la cual, para anular la disidencia, no basta el silencio absoluto, sino la dependencia absoluta. La arquitectura de las plataformas del Estado representa la culminación de este proceso: el paso de la vigilancia analógica a una infraestructura donde la identidad misma está condicionada por un sistema de algoritmos punitivos.

Lo que el chavismo pergeñó en esos días de diciembre no es una mejora tecnológica, sino una arquitectura de fusión total. Hasta hace poco, el Estado operaba como un archipiélago: el SAIME, la banca y el sistema Patria eran islas de información que rara vez se comunicaban en tiempo real. La nueva ordenación ha eliminado los puentes para construir un solo continente de datos. Han pasado de una estructura de compartimentos a una de nodo centralizado, donde un servidor madre —al que llamaremos Bóveda de Cristal— actúa como el gran validador de la existencia civil.

En términos prácticos, han diseñado un sistema de interoperabilidad punitiva: una red nerviosa donde el flujo de información es circular y constante. Ya no se trata de bases de datos que se consultan; se trata de una sola entidad digital que respira al unísono, permitiendo que un dato capturado en un punto de venta se convierta, en segundos, en una orden de bloqueo en el registro de identidad. Han construido, en fin, un sistema donde la burocracia ya no necesita burócratas, sino algoritmos que deciden quién es ciudadano y quién es un fantasma administrativo.

La médula de esta operación reside en la validación cruzada en tiempo real. Al unificar los registros, el sistema detecta instantáneamente cualquier discrepancia en el comportamiento del ciudadano. Para asegurar que esta migración ocurriera sin testigos, se ejecutó una intervención quirúrgica en la infraestructura de red. El monitoreo técnico reveló una latencia selectiva en los nodos de salida internacionales, puesto que bloquearon el envío de denuncias técnicas mientras los portales oficiales saturaban la narrativa con propaganda festiva. Asimismo, se detectó el uso de inspección profunda de paquetes (DPI) para redirigir el tráfico de la prensa independiente hacia agujeros negros digitales. La DPI no es solo un bloqueo de páginas: el Estado “abre el sobre” de la información que viaja por internet para decidir si la deja pasar o la desvía.

Un freno civil automático

Un hallazgo crítico es la intervención de los nodos de la banca pública, cuyos protocolos ahora obligan a reportar el IMEI del teléfono y las coordenadas de geolocalización exacta del usuario en cada transacción. Esto convierte al consumo en una herramienta de delación, porque el régimen puede vincular tu ubicación con tu identidad en tiempo real.

Para la diáspora, esto se traduce en una capacidad de “borrado civil” selectivo: al cruzar registros migratorios con la banca nacional, el sistema puede suspender la identidad digital de ciudadanos críticos, impidiéndoles gestionar sus ahorros o propiedades desde el extranjero. Un venezolano en Perú o Miami, al intentar renovar su pasaporte, puede descubrir que su usuario “no existe” porque el algoritmo detectó que no tiene movimientos bancarios en Venezuela o que sus redes sociales son “de interés” para la inteligencia.

La Bóveda de Cristal no es solo un almacén de datos, sino una herramienta activa de intervención. El efecto más práctico es la pérdida de la autonomía administrativa. Al estar todo cruzado, un problema en un área puede bloquear las demás. Ya ocurre: si el sistema detecta que tu teléfono no coincide con tu ficha del SAIME, te bloquea el acceso al banco. Con la nueva centralización pueden impedir que compres gasolina, pagues servicios básicos o ingreses a un hospital público simplemente apagando tu ID en el nodo central. Es, en los hechos, un interruptor de ciudadanía.

Un corralito patrimonial digital

Otro efecto se producirá al unificar la data de la diáspora con el registro de la propiedad y la banca. Ya bloquean el acceso a cuentas bancarias desde el exterior a perfiles específicos. Con la Bóveda de Cristal podrán ejecutar expropiaciones digitales: si el sistema detecta que una propiedad pertenece a alguien que el registro migratorio marca como “fuera del país por más de X tiempo”, pueden congelar la ficha catastral e impedir cualquier venta o traspaso de forma automática, sin pasar por un tribunal.

También se abre la puerta a la geolocalización del pensamiento. En la actualidad, capturan el IMEI y el GPS en cada pago y cada inicio de sesión, lo que les permite saber en qué esquina estás cuando usas tu tarjeta o tu aplicación bancaria. En lo sucesivo, podrán aplicar algoritmos de asociación: si el GPS detecta que tres personas “de interés” coinciden en la misma coordenada geográfica —un café, una casa, una plaza— a la misma hora, el sistema puede generar una alerta automática de “reunión no autorizada” para los servicios de inteligencia. Es vigilancia física a través de infraestructura civil.

El viejo impuesto revolucionario, ahora automatizado

El “impuesto revolucionario” es un eufemismo empleado por organizaciones guerrilleras o grupos terroristas para aludir a la extorsión. La banda contacta a empresarios, comerciantes o profesionales y les exige una suma de dinero bajo amenaza de atentar contra sus vidas, sus familias o sus propiedades, alegando que no se trata de un robo, sino de una “contribución obligatoria” para sostener la causa.

Al tener acceso en tiempo real a tus flujos de caja y tus deudas, el régimen puede hacer cobros automáticos o multas instantáneas. Si deciden un nuevo arancel o una sanción por “comportamiento cívico”, podrían debitarlo directamente de tu cuenta sin aviso previo, porque el nodo central controla la pasarela de pagos.

Si esto fuera poco, al centralizar registros de defunción y sucesiones con la banca, el Estado puede automatizar la absorción de activos de personas fallecidas cuyos herederos estén en el exterior o no tengan su data “sincronizada”. Es la forma más rápida de transferir riqueza privada al Estado sin ruido legal.

Estarás preguntándote qué más pueden hacer. Pueden convertirnos en fantasmas legales. Sin patrullas en la puerta, pueden hacer que tu dinero no valga, que tu cédula no te identifique ni te otorgue derechos, y que tu propiedad deje de ser tuya. El efecto práctico es la extorsión institucionalizada: para que el sistema “te deje vivir”, debes ser totalmente transparente y sumiso ante la Bóveda.

La Bóveda de Cristal es hoy una realidad operativa. Un sistema donde la transparencia es unidireccional: el Estado observa cada nervio de la vida ciudadana, mientras el ciudadano se enfrenta a una bóveda hermética donde su identidad es rehén.

En esta nueva era, la libertad ya no se pierde solo en celdas y cárceles clandestinas, sino en los servidores. Mientras la Lista Tascón era un papel estático, la Bóveda de Cristal es un organismo vivo que se actualiza con cada compra de pan o cada inicio de sesión bancaria. Con ella, el régimen ya no necesita seguirte en la calle: ya vive dentro de tu identidad digital.

Esta investigación se fundamenta en el análisis de tráfico de red y el monitoreo de nodos estatales realizado entre el 22 y el 26 de diciembre de 2025. Los datos técnicos fueron obtenidos mediante la verificación de restricciones selectivas en nodos de prensa y gateways internacionales, así como el registro de picos anómalos de actividad en los nodos centrales del SAIME y Patria durante el asueto.

Interrogantes técnicas al Estado:

Migración de datos en asueto. ¿A qué se deben los picos de latencia selectiva y transferencia masiva de archivos registrados entre la medianoche del 24 y la madrugada del 26 de diciembre en los nodos centrales del SAIME, la banca pública y la plataforma Patria, cuando el tráfico de usuarios civiles era prácticamente inexistente?

Geolocalización del consumo. ¿Cuál es el marco legal y la justificación técnica para que los protocolos de la banca pública obliguen a capturar y reportar el código IMEI del hardware y las coordenadas de geolocalización exacta del ciudadano en cada transacción comercial?

Validación cruzada en tiempo real. ¿Existe un protocolo de interoperabilidad que permita al sistema centralizado bloquear el acceso a la identidad civil o a servicios bancarios si detecta una discrepancia entre el número telefónico del usuario y su ficha del SAIME?

Estatus de la diáspora. ¿Cómo garantiza el Estado que la unificación de los registros migratorios con la banca nacional y el registro de la propiedad no se utiliza para ejecutar “expropiaciones digitales” o suspensiones selectivas de identidad de venezolanos en el exterior?

Vigilancia predictiva. ¿Se han instrumentado algoritmos de asociación que generen alertas automáticas ante la coincidencia geográfica de ciudadanos considerados “perfiles de interés” en una misma coordenada IP o GPS?

Un regalo de Navidad desde la Universidad de los Andes



Hecho por ulandinos y merideños en nuestro Edificio icónico del Rectorado!!!


Nuestra merideña, Karen Rodríguez, primera egresada en Música, en canto. Nada que envidiar a los grandes cantantes líricos. 


Un regalo de navidad!!!


Hecho por ulandinos y merideños en nuestro Edificio icónico del Rectorado!!!


Nuestra merideña, Karen Rodríguez, primera egresada en Música, en canto. Nada que envidiar a los grandes cantantes líricos. 


Ficha técnica: 


Noche de Paz (Franz Grüber)

Arreglo: Luis Sierra 


Karen Rodríguez, Soprano 


Alejandro Gutiérrez, Violín I

Salomé Rondón, Violín II

María Fernanda Nava, Viola

Benjamín Marchán, Violoncello


Dirección: 

Cherry Zambrano Vegas


Asistencia de Dirección: 

Mishelle Martínez


Producción: 

Adriana López Garnica


Dirección de Fotografía: 

Génesis Santander


Eléctrico: 

Yisus Cabrera


Gaffer: 

Héctor Asuaje

Ana Colmenares


Dirección de Arte:

Cherry Zambrano Vegas

Mishelle Martínez

Génesis Santander


Catering:

Susana Sirola 


Escuela de Medios Audiovisuales (EMA - ULA)

Grupo Romance

Rectorado de la Universidad de Los Andes



Nota: Adriana López Garnica, la productora, es profesora de la Escuela de Medios 11Audiovisuales, y Benjamín Marchán, el chelista, es profesor de la Escuela de Música. Y entre los colaboradores también hay profesores. De resto son estudiantes de la universidad y dos egresados de medios.


HAGAMOS VIRAL ESTE VIDEO!!!



Diciembre 2025.

Mérida, Venezuela.

Noche de Paz (Franz Grüber)

Arreglo: Luis Sierra 

Karen Rodríguez, Soprano 

Alejandro Gutiérrez, Violín I

Salomé Rondón, Violín II

María Fernanda Nava, Viola

Benjamín Marchán, Violoncello

Dirección: 

Cherry Zambrano Vegas

Asistencia de Dirección: 

Mishelle Martínez

Producción: 

Adriana López Garnica

Dirección de Fotografía: 

Génesis Santander

Eléctrico: 

Yisus Cabrera

Gaffer: 

Héctor Asuaje

Ana Colmenares

Dirección de Arte:

Cherry Zambrano Vegas

Mishelle Martínez

Génesis Santander

Catering:

Susana Sirola 

Escuela de Medios Audiovisuales (EMA-ULA)

Grupo Romance

Rectorado de la Universidad de Los Andes

Nota: Adriana López Garnica, la productora, es profesora de la Escuela de Medios 11Audiovisuales, y Benjamín Marchán, el chelista, es profesor de la Escuela de Música. Y entre los colaboradores también hay profesores. De resto son estudiantes de la universidad y dos egresados de medios.

HAGAMOS VIRAL ESTE VIDEO!!!

Diciembre 2025.

Mérida, Venezuela.

Hallan sin vida en Higuerote al niño Keiber Quintero arrastrado por torrentes de agua de las lluvias 🔴

Efectivos de Protección Civil localizaron el cuerpo del infante de 5 años en el sector Bora Bora. 👉👉 EL UNIVERSAL: https://surl.li/lrkjdd