Manuel Isidro Molina
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Los cipayos coaligados y sus jefes invasores, los gringos saqueadores, asesinos del Caribe, continúan sus esfuerzos compartidos por 'invisibilizar' la ilegal e injustificada agresión militar estadounidense del 3 de enero de 2026 contra la Patria de Libertadores que es nuestra querida y traicionada Venezuela.
Conspiración mediática
No lo lograrán, a pesar de la conspiración mediática en desarrollo para borrar hechos históricos, políticos, delictivos e inmorales, cometidos aquella tercera madrugada de 2026.
Caretas robolucionarias
Muchas caretas robolucionarias cayeron infectadas de cobardía y traición: entregaron la patria sin luchar, dando paso al régimen colonial imperialista impuesto por el sanguinario delincuente, quien se ufana al celebrar «la guerra» de hora y media que le ha permitido quedarse con «el botín» petrolero, gasífero y minero de nuestra Patria herida.
Cipayos vendepatrias
Por su parte, los cipayos vendepatrias que rogaron al pedófilo impune y a su banda de delincuentes internacionales, la invasión militar de su propia patria, quedaron al desnudo. Carecen de moral para convocar al Pueblo de Bolívar, arrastrándose como se arrastran a todo nivel, como si no hubiesen roto un plato. Conectaron con el aventurero imperialista Donald Trump, durante su primer gobierno: recuerden al payaso ladrón Juan Guaidó y a quienes le apoyaron la 'jugada' irresponsable de Leopoldo López, otro ladrón, a quien tampoco quieren recordar los hipócritas y cobardes de 'memoria selectiva'.
Reparto brutal
El reparto 2015 fue brutal, muy corrupto como las mafias del 'gobierno' y de la 'oposición'. A partir del 23 de enero de 2019 -con activo apoyo de Trump, siempre sediento de petróleo-, gestionaron más agresiones económicas, financieras, petroleras, políticas y militares contra Venezuela.
Represión desmedida
La reacción del gobierno de Nicolás Maduro fue desmedida y brutal desde 2014: la represión abierta y sangurinaria de las manifestaciones fue seguida por la sistematización anticonstitucional de la represión, con la tortura como vil herramienta de sometimiento de los contrarios. Todo el Sistema de Justicia fue corrompido y echado en manos de jueces venales y cobardes, fiscales cómplices de la humillación de los detenidos y perseguidos: torturas infames, asesinatos en los calabozos, desapariciones forzosas, extinción del Hábeas Corpus -una zanganería mayor- negación de la defensa de confianza de los 'procesados' y todas las violaciones inimaginables al «debido proceso» judicial, como establecen la Constitución y los Códigos Penales, taxativamente.
Bestias represivas
Policías y militares en función de investigación penal acabaron con el mínimo respeto a los ciudadanos -aún siendo culpables-, se convirtieron en bestias represivas, corruptas y abusadoras del poder. ¡Nada más despreciable que un torturador ensañado contra un hombre o una mujer sometido bajo secuestro!
Todos esos canallas deben ser destituidos y procesados judicialmente, como impone el 271 de la Constitución, igual que a los corruptos y narcotraficantes. Incluyendo a sus jefes en las líneas de mando. ¡No puede haber impunidad! Cero negociación con los esbirros policiales y militares, ni con los fiscales y jueces venales que 'obedecieron órdenes' cobardemente, jodiéndole la vida a decenas de miles de venezolanos y venezolanas junto a sus familiares, aterrorizados y no pocas veces esquilmados por despreciables corruptos y corruptas del Sistema de Justicia.
Por eso le están entregando la Patria al bandido Trump, en un proceso colonial imperialista que está cumpliendo nueve meses, este 3 de octubre.
Traición a la Patria
A los cipayos 'de oposición' les recomiendo simplemente googlear «Traición a la Patria» en Venezuela y el mundo. Son asquerosos los civiles y militares (activos y retirados) que se vendieron a la CIA, el Pentágono, su Comando Sur y otros servicios extranjeros de Inteligencia como el Mossad. Propiciaron la agresión y entrega de nuestra Patria de Libertadores.
Larry Jhonson, exagente de inteligencia de la CIA y analista geopolítico internacional, asegura que «tres traidores» venezolanos «cobraron la recompensa de 50 millones de dólares, por la entrega de Maduro». Lo ha dicho en dos oportunidades por Youtube. Falta que precise los nombres, y los de tantos que se entregaron a la peor de las acciones contra su propia patria, la más despreciable.
A nueve meses del «Día de la Humillación» se hace indispensable la más profunda reflexión patriótica en Venezuela. Demasiados hombres y mujeres de esta ‹Tierra de Gracia› asumen con resignación la afrenta imperialista. Esto es dolorosamente cierto. Los cipayos coaligados son parte del problema, no la solución. Que sigan «besándole el culo» al asesino agresor impune.
Las y los patriotas debemos reflexionar para actuar certeramente hasta echar de nuestra tierra sagrada a los gringos asesinos del Caribe. ¡La «Clase Epstein» no puede seguir controlando y saqueando a los hijos e hijas de Simón Bolívar.

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