El gobierno de EEUU no tiene vergüenza ni sentimientos.
La abuela venezolana Marilú Paredes, de 66 años, fue secuestrada por el ICE en EEUU, presa sin derecho a un abogado, golpeada junto a otras abuelas y llevada esposada en un avión a la lejana Bangui, capital de la República Centroafricana, una lejana comarca perdida en el mapamundi.
De Venezuela se roban el petróleo, el oro, las tierras raras y el uranio del IVIC, pero a los venezolanos no los quieren en los EEUU. Vamos a ver qué dicen o hacen gobierno y oposición aquí en Venezuela: mínimo, mandar un avión y darle instrucciones a la Cancillería para que se rescate inmediatamente la señora Marilú Paredes, con un esposo diabético y sin una pierna.
Qué van a decir Trump y Marco Rubio que estamos sonrientes con los maltratos a los venezolanos en EEUU. Tanto amor nos abruma.
Lenin Aquino

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