La Operación Madre Tierra VIII, coordinada por Interpol y que incluyó seis países centroamericanos, rescató más de 1000 animales en nueve países, incluido un tigre blanco en México. Imagen: Interpol.
Edgardo Ayala
SAN SALVADOR – La rica diversidad de flora y fauna en América Central, un regalo de la naturaleza, es también su maldición: redes de tráfico ilegal de animales exóticos y de madera se han dedicado durante años a saquearla y a enriquecerse valiéndose de una institucionalidad porosa, atravesada por la corrupción.
“Estos países tienen una alta biodiversidad…y entonces es un corredor que se presta por sus propias características naturales, biológicas y ecológicas para que esté ahí el elemento o el objeto del delito, que es la vida silvestre”, señaló un abogado y activista ambiental de la costarricense Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (Apreflofas).
El experto, quien pidió mantener su nombre en reserva, habló con IPS desde San José de Costa Rica...
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