sábado, 29 de diciembre de 2018

AMLO y Bolsonaro: las similitudes y diferencias entre los nuevos presidentes de los países más grandes de América Latina


Daniel Pardo

Ambos quieren "salvar" a sus países, sacarlos de la profunda crisis en la que dicen que están por los gobernantes anteriores.
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Jair Messias Bolsonaro, los nuevos presidentes de México y Brasil, comparten el rasgo de ser vistos como soluciones.
Están en polos opuestos, pero fueron elegidos como antítesis de los gobiernos anteriores en una época en que el descontento se ha tomado la política latinoamericana.
Brasil y México representan la mitad de la economía y la población de esta región. Lo que pase en cualquiera de ellos determina el estado de ánimo del resto.
Y en ambos hay nuevos presidentes. Solo ocurrió una vez, en diciembre de 1994, que los dos países coincidieron en una transición de poder como ahora.
Mucho ha cambiado cada país, y bastante más lo ha hecho la política desde entonces; empezando porque los dos partidos que llegaban al poder en ese momento, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Social Democracia Brasileña, están en una profunda crisis.

Y tanto AMLO como Bolsonaro se han beneficiado de la crisis general de los partidos tradicionales…
En eso también se parecen: son viejos políticos, pero se ven como "outsiders" y emergen en una crisis de la élite política.

Hijos de la política contemporánea

A propósito de la toma de poder de Bolsonaro este martes (AMLO asumió hace un mes), BBC Mundo preguntó a varios expertos en América Latina qué similitudes y diferencias encuentran entre los dos.
Todos fueron cuidadosos, pero coincidieron en que los dos mandatarios ilustran la política de esta era.
"Hay un elemento mesiánico en los dos", opina Gregory Weeks, especialista en estudios latinoamericanos de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos.
"Sienten que se les debe una oportunidad de estar en el poder. Ambos tienen egos enormes y ambos creen que pueden cambiar de raíz al país. Su rechazo de las instituciones tiene que ver con una idea de que ellos como figuras pueden hacerlo mejor que las instituciones".
Por su parte, el internacionalista Juan Tokatlián, de la Universidad Torcuato di Tella en Buenos Aires, asegura que "puede haber en los electores de ambos países un sentimiento anti-élite", más allá del hecho de que, sobre todo Bolsonaro, fue apoyado por una parte importante de los poderosos: los agronegocios y los militares.
De hecho, a Bolsonaro le fue mejor en los estratos altos que en los bajos, pero en general fue apoyado por un electorado heterogéneo. En México pasó igual, aunque a AMLO le fue menos bien con los ricos que con los pobres.
Tokatlián dice sentirse más cómodo en analizar las victorias de AMLO y Bolsonaro "como arquetipos de elecciones anti-'incumbent'", o anti-poder anterior. Eso, dice, también se dio en las elecciones de Argentina, Chile y Colombia.
"Hay una frustración generalizada en la región y es frente al que ha estado gobernando", asegura. "Un hartazgo con ciertos países y ciertas políticas. Y en un país la cosa puede ir más hacia la derecha y en otro en la dirección opuesta. Brasil y Mexico se asemejan mucho en eso, epitomizan eso".

Es la economía

Pocas cosas los separan más que el tema económico.
Primero, porque México vive una situación relativamente estable, mientras que Brasil acaba de salir de una profunda recesión.
Con solo 20 días en el poder, AMLO ya anunció un aumento histórico del salario mínimo y en campaña prometió aumentos de pensiones. Ha reiterado su intención de trabajar de la mano del sector privado, pero sus políticas y sesgo ideológico quizá lo enfrenten a la élite económica.
Bolsonaro, en cambio, está en la otra orilla del pensamiento económico: el ministro de Economía, Paulo Guedes, es un Chicago Boy, la escuela monetarista y liberal que fundó el modelo chileno.
El brasileño ha prometido bajar impuestos y pensiones, flexibilizar leyes laborales y, en general, gobernar bajo los parámetros que esperan las empresas y los mercados financieros.

Lo social

Otro aspecto en el que AMLO y Bolsonaro se sitúan en lugares casi opuestos es el de derechos sociales.
En un hecho sin precedentes, el mexicano se arrodilló frente a un médico indígena durante el ritual que lo nombró presidente. Luego designó un gabinete con gran representación de mujeres.
Ambas decisiones marcaron su compromiso con los grupos discriminados.
De hecho, parte de su éxito tiene que ver con posturas radicales frente a temas que generan mucha preocupación, como la corrupción y la delincuencia.
Poner las manos en forma de pistola se convirtió en un símbolo de su personalidad y fue adoptado por sus seguidores, que esperan mano dura contra los corruptos y los delincuentes.

Ante la crisis de inseguridad

Brasil y México son, como casi toda la región, países muy afectados por la violencia y el narcotráfico; con cifras de homicidios y delincuencia ya altas y, sin embargo, en alza.
Ante eso, AMLO ha prometido una aproximación garantista, que respete los derechos humanos, y ataque el problema con recetas inusuales, como amnistías o legalización de la marihuana.
Pese a esto, a la semana se asumir creó una policía militar para atacar la delincuencia, una medida que le generó críticas, porque se ve como una repetición de las medidas punitivistas del pasado.
Fue una medida del estilo de las que Bolsonaro promete, que entre otras son mano dura de las fuerzas de seguridad y relajación de leyes de porte de armas y militares en el poder Ejecutivo.

Mirando (o no) a Washington

La política exterior, en especial su relación con Estados Unidos, es otra de las cosas que pueden separar a los dos mandatarios.
AMLO, por un lado, se enfrenta al dilema Donald Trump: responder a sus ataques con la misma moneda nacionalista, o acudir al pragmatismo y la diplomacia.
Parte de su campaña fue plantearse como antítesis, escribió un libro en su contra, lo llamó "autoritario" y "arrogante" y se mostró como defensor de los mexicanos.
Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, dice que, pese a esto, AMLO "ha intentado mostrase como un pragmático que se resiste a generar un enemigo y un conflicto".
Bolsonaro, por su parte, es conocido como el "Trump tropical", no solo por sus posturas radicales, sino porque no esconde su admiración por el multimillonario neoyorquino.
Varios observadores vaticinan una relación especial entre Estados Unidos y Brasil, aunque también se dice que América Latina no está en las prioridades de Trump.
En el caso Venezuela puede hacerse evidente la diferencia entre AMLO y Bolsonaro: el primero invitó al presidente Nicolás Maduro a su toma de protesta y evita condenar al gobierno; el segundo promete medidas más fuertes y cerrar la frontera.
Pero en ambos casos los observadores ven poco probable que algo cambie en la práctica.

La política local

Y luego está la lógica política de cada país.
Por mucho que ambos sean sistemas federales, el poder presidencial en Brasil es mucho más difuso que en México, que es de por sí un país más centralizado.
AMLO fue alcalde de Ciudad de México, ya fue candidato presidencial y en general tiene más experiencia política que Bolsonaro.
Con el partido que creó, el Movimiento Regeneración Nacional, AMLO tendrá margen de maniobra política, no solo porque su coalición, Juntos Haremos Historia, tiene mayorías en el Congreso, sino porque las instituciones mexicanas son débiles y cambiantes.
Bolsonaro, en cambio, tiene un cerco institucional más fuerte, no tiene mayorías y no tiene control sobre el presupuesto.
Por eso muchos vaticinan más cambios reales en México que en Brasil, donde Bolsonaro tendrá que luchar en todos los frentes para aprobar cualquier cosa.
También hay quienes dicen que con el tiempo es probable que ambos tiren al centro y se alejen del discurso de campaña.
Quizá ahí quede claro que salvar al pueblo es más difícil de lo que parece.
VEA LA VERSIÓN COMPLETA EN:
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46662850


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viernes, 28 de diciembre de 2018

PASANDO LA HOJA... A modo de despedida y bienvenida, 2018-2019


MANUEL ISIDRO MOLINA
A modo de despedida y bienvenida, evaluar lo más importante de 2018 y especular analíticamente sobre lo que nos traerá 2019 es un esfuerzo arduo, dado que problemas y opciones son no solo complejos sino profundos, algunos irresolubles y otros inasibles, simplemente tendremos que cabalgarlos por mucho tiempo. Es decir, no habrá soluciones mágicas ni salidas fáciles: disculpen la franqueza, pero con tantos embrollos morales, políticos, económicos y sociales, sería demagogia pura o simple charlatanería esbozar optimismos bajo tantas sombras.

Lo serio es comprender que la macro crisis que nos agobia viene muy de atrás. Quien diga lo contrario, se equivoca aunque tenga la mejor voluntad de servicio; pero sí hay que desconfiar de quienes deliberadamente lo hacen para esconder sus culpas, complicidades y corruptelas. 

En segundo lugar, debemos aceptar que con el actual cuadro político empobrecido y corrompido no vamos a ninguna parte, porque la reconstrucción moral de la República está entre las prioridades, aunque pocos quieran aceptarlo: ningún país del mundo, sociedad o sistema político-económico puede encarar dificultades, superar adversidades y construir futuro con la degradación moral, las insensateces y la irresponsabilidad social existente en la Venezuela actual.

Por si fuera poco lo anterior, Venezuela es hoy por hoy, el país más saqueado y descapitalizado del mundo, por tirios y troyanos. Tal grado de codicia, corrupción, irresponsabilidad generalizada y agresión autodestructiva no tiene precedente en nuestra historia ni en el mundo contemporáneo, salvo en unos pocos países africanos destrozados por guerras tribales de antología.

Huelga, entonces, detallar los declinantes acontecimientos de 2018. Sin embargo, es útil resaltar algunos rasgos especialmente importantes:

1.- El gobierno alcanzó el zenit de la cadena de triunfos pírricos iniciados en 2017 con la elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Ahora, el PSUV de Nicolás Maduro cuenta con un poder institucional pasmoso, que ni el mismísimo Hugo Chávez soñó en sus mejores tiempos (2006-2010). Además de los Poderes Nacionales (incluyo la ANC reemplazando a la Asamblea Nacional por la vía de los hechos y con sometimiento a cargo del Tribunal Supremo de Justicia, a propósito de la propia torpeza de la mayoritaria "oposición" que la integra), controla 19 de 23 gobernaciones, 308 de 335 alcaldía, y casi todos los consejos legislativos regionales y concejos municipales. Solo en tiempos de Jaime Lusinchi (AD, 1984-1989) se vivió algo parecido, guardando las distancias.

2.- La "oposición" política (MUD, hoy fracturada y desvencijada) -que vivió su gloria en diciembre de 2015 al capturar circunstancialmente los dos tercios de la Asamblea Nacional- siguió su errático camino de autodestrucción, lo que evidentemente oxigena al gobierno. 

3.- Venezuela siguió siendo víctima del desastre económico con gravísimos efectos sobre la población empobrecida, enferma y desesperanzada, que en medio de la crisis ha acelerado el éxodo hacia el exterior, tanto de venezolanos como de extranjeros radicados en nuestro país, cuyas estimaciones van de 3 a 4 millones de peresonas entre 2013 y 2018, con posibilidad de aumentar a 6 millones o más en 2019. 

4.- Ese desastre económico tiene cuatro fuentes claras: 
a) La asquerosa corrupción del gobierno Chávez-Maduro con rasgos mafiosos civiles y militares, que ya la población identifica y aborrece; 
b) Las políticas económicas y financieras gubernamentales inconsistentes, estatistas, arbitrarias bajo un manto de opacidad; 
c) La exportación masiva de capitales -limpios y sucios-, la desinversión privada, la voracidad especulativa y el escaso sentido nacional de buena parte del empresariado; 
d) El cerco económico y financiero internacional por parte del gobierno de Estados Unidos, y con él la Unión Europea y los países del llamado "Grupo de Lima", del cual se ha deslindado México desde que López Obrador asumió la Presidencia de la República, el pasado 1ro. de diciembre.

5.- Marca el 2018 el fracaso rotundo del anunciado por Maduro, el 17 de agosto pasado, "Plan de Recuperación Económica", un fiasco tremendo que aceleró las tres vertientes de nuestro empobrecimiento socio-económico: caída del producto interno bruto (PIB), se estima en -18 %, con PDVSA a la cabeza en baja de su producción y productividad; hiperinflación desbocada y pulverización del bolívar ("Fuerte" y "Soberano") con su carga de empobrecimiento social y desquiciamiento económico; impacto delictivo sobre la dinámica económica por la corrupción generalizada desde lo público y lo privado, más el accionar de bandas criminales estructuradas, que cada día golpean más a las unidades productivas y el desenvolvimiento económico general del país, tanto por inseguridad de bienes y personas como por inviabilidad económica y financiera de las empresas urbanas y rurales.

6.- Los efectos destructivos sobre la población y áreas tan importantes como salud, educación, agricultura (vegetal, animal y forestal) turismo y seguridad de personas y bienes, son alarmantes e inocultables. La sensación es que en Venezuela, todo se cae a pedazos, lo que retroalimenta la desesperanza y el éxodo masivo, que a su vez profundiza la macro crisis.

Este es el panorama en el cual nos abrazaremos con el "cañonazo" de Año Nuevo. Nada halagador, ciertamente. Pero no será el "fin del mundo" para Venezuela, aunque 2019 pinta más oscuro y duro que 2018, lo que de entrada nos debe hacer reflexionar y actuar con mesura, única garantía de eficacia en lo social, político y económico.

Las complicaciones políticas cabalgarán sobre las sociales y económicas, porque de hecho enero es un mes casi muerto económicamente hablando, una especie de "hueco estacional" que marca al primer trimestre de cada año; y es a partir de marzo, superado el carnaval, cuando comienza a dinamizarse la economía venezolana. Enero es de inactividad o muy baja actividad en sus dos primeras semanas, tradicionalmente, lo que anuncia desabastecimiento (escasez) de productos de todo tipo, incluyendo los rubros alimentos y medicamentos, que a su vez presionará la inflación y el empobrecimiento social.

Es previsible también, que muchas empresas cesen sus actividades definitivamente o reinicien labores tardíamente y con menos plazas de trabajo, después de las vacaciones de Navidad y Año Nuevo. Y el gobierno no tiene cómo contrarrestar esa perspectiva, incluso en buena parte de las empresas del Estado y unidades de producción estatizadas, confiscadas o repentinamente asumidas por sus trabajadores con apoyo gubernamental después de ser abandonadas por sus dueños nacionales o extranjeros, como efectivamente ocurrió este último trimestre de 2018 con varias empresas estadounidenses (Ford, Goodyear, etc.), que parecieran acoplarse al anunciado boicot económico contra Venezuela, a partir del 10 de enero próximo.

Todas estas dificultades son ciertas y lacerantes, pero no tenemos por qué celebrarlas como augurio de la "caída" o "salida de Maduro" en el corto plazo. La expectativa del 5 de enero, cuando se inicia un nuevo período anual de la Asamblea Nacional (AN) es casi ritual y carente de eficacia política, tanto por la condición de "desacato" que pesa sobre el Legislativo desde el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como por la inexistencia de "unidad" opositora, que se enfrenta al trago amargo de juramentar en la presidencia de la AN a un dirigente del partido Voluntad Popular que lidera desde su casa (por cárcel) Leopoldo López, condenado a más de trece años de prisión por los violentos acontecimientos callejeros de 2014, conocidos en Venezuela como "guarimbas".

¿Y el 10-E? Será algo más enigmático e importante:

Enigmático, porque los factores en pugna -nacionales y extranjeros- son imprevisibles, más allá del desconocimiento o reconocimiento de Maduro como presidente constitucional de Venezuela para el período 2019-2025, por todos conocidos; e importante, porque puede ser hito para el desencadenamiento de acontecimientos violentos o de gran tensión política y militar que impactarán negativamente sobre el desempeño económico y la vida cotidiana de la nación.

Lo peor para Venezuela será que se imponga la tesis guerrerista de Álvaro Uribe Vélez desde Colombia, quien frenéticamente procura una acción militar colombo-estadounidense, desde el triunfo de su pupilo Iván Duque, un Presidente sin liderazgo propio y falto de sentido común, pues se le ve actuando más como mandadero que como Jefe de Estado, al menos en cuanto a las relaciones binacionales Colombia-Venezuela. Lo veo desbocado y en riesgo de quedar colgado de la brocha, lo que sería muy malo para Colombia.

La juramentación de Nicolás Maduro, el 10 de enero, seguramente será ante el TSJ, o en su defecto ante la ANC, recurso de última instancia, por razones obvias. Nadie debe abrigar dudas en cuanto a que Maduro seguirá al frente del Poder Ejecutivo en Miraflores, aun en peores dificultades de las que ha superado desde el 19 de abril de 2013 hasta hoy. Caso raro, con una masiva opinión en contra se ha mantenido en el cargo, ha sabido dividir para vencer y comprar para corromper, por lo que hoy no tiene, políticamente hablando, a nadie orgánicamente enfrente que lo amenace críticamente.

Sabe bien el presidente Maduro, que mientras no emerja en Venezuela un proyecto político consistente, respetable y creíble que le dispute los espacios sociales, con una propuesta diferente a la neoliberal y pro imperialista que gravita sobre la oposición conocida, difícilmente tenga mayores enemigos que sus propias carencias y sinvergüenzuras.

Enfrentemos el futuro con honestidad y valentía, para contribuir a superar las dificultades tan serias y profundas que nos martirizan. Las crisis son paridoras de opciones, si sabemos interpretarlas y aprovecharlas para su superación y la obtención de logros encomiables, mientras otros se dedican a la rapiña, como es evidente hoy.

Usufructuar el caos no es menos miserable que propiciarlo. La diferencia está en el plano moral y ético, en la responsabilidad social e histórica que podamos proyectar y construir al servicio del bien común, la sociedad y nuestra amada patria, en medio de tantas dificultades. Sí hay espacios para el amor y la esperanza, la solidaridad y la construcción: dejémosle la codicia y el hedonismo a la minoría que ha saqueado y arruinado a Venezuela; y la irresponsabilidad, a quienes siendo corresponsables de esta macro crisis, desde cada bando evaden culpas y hacen gala de un cinismo insultante. 

Venezuela es rescatable, si queremos y nos dedicamos a reconstruirla integralmente. 2019 puede ser el comienzo de esa magna obra colectiva, camino a la felicidad y el bienestar productivo de la nación. 

miércoles, 5 de diciembre de 2018

EL CONFESIONARIO / Alejandro Andrade y Carlos Aguilera... ¡De Miraflores a los escondrijos mafiosos de la corrupción!



* ALEJANDRO ANDRADE Y CARLOS AGUILERA eran en 2010, dos militares jóvenes del entorno 4F del presidente Hugo Chávez Frías, quien los tuvo, como a otros, bajo su mando inmediato en el Palacio de Miraflores y luego en altos cargos de su administración, "para lo que sea" y "como sea". Limpios de solemnidad, terminaron siendo dos corruptos mayores, asquerosos y descarados. El primero, preso en Estados Unidos y condenado a 10 años de prisión por lavado de al menos mil millones de dólares, con delación judicial que involucró al flamante dueño de Globovisión, Raúl Gorrín, escondido y protegido en Venezuela por sus compinches mafiosos del Gobierno y el Poder Judicial, y la pléyade de testaferros y agentes remunerados; y el segundo, deambulando en las sombras con decenas de millones de dólares cosechados en apenas una década, desde que con Gustavo González López, entonces presidente de la C. A. Metro de Caracas, guisó "gordo" con el contrato de "Rehabilitación de la Línea 1 del Metro de Caracas" con vagabundos empresarios españoles que les depositaron 98 millones de dólares en una cuenta en Andorra. https://bit.ly/2QAsYZz

* ALEJANDRO ANDRADE, en 2010 -hace apenas ocho años- era "Viceministro Administrativo del Ministerio de la Secretaría de la Presidencia de la República". En su declaración jurada de bienes registró unos "11 (once) millones de bolívares en efectivo en su balance personal, y un apartamento en la Rosaleda Sur", San Antonio de los Altos, municipio Los Salias, estado Miranda. "Vivía en Cumbres de Curumo", en un apartamento alquilado porque "no estaba declarado como bien en su declaración jurada de bienes". Pero ahora, explotó con su pudrición dineraria y patrimonial en EEUU, donde reconoció "lavado de dinero" por mil millones de dólares y le fueron incautados bienes muebles e inmuebles que por su valor "le paran los pelos" a cualquiera en el mundo, una fortuna apropiada para los libros Guinnes en materia de corrupción en los entornos de poder presidencial. Nada se investiga ni se dice sobre sus bienes en Venezuela y, seguramente, en otros países de América y Europa.
 https://bit.ly/2RCAzUI


*  CARLOS AGUILERA, "Viceministro de Comunicaciones del Ministerio de la Secretaría de la Presidencia de la República", tenía 740.000 bolívares de sueldo mensual en 2010, y "en su declaración jurada de bienes tenía 10 (diez) millones de bolívares en efectivo y un apartamento en el Centro Residencial El Candoral, La Candelaria, Caracas". Y vivía "alquilado en el edificio Guayana, esquina de Ferrenquín, La Candelaria". De su paradero, pocos saben, pero se habría distanciado del PSUV y del clan Cabello por motivos que desconocemos hasta hoy, aunque se cree pueda sumarse a los cantores de la delación judicial, como lo han hecho otros militares ladrones, que ya forman en una larga lista de "testigos protegidos" en EEUU.

* PEDRO CARREÑO "se la pasaba con ellos", y "a nadie le gustaba ese tipo en Miraflores", según el testimonio referido por un ex funcionario público con conocimiento de causa, del Palacio Presidencial.

* CARLOS AGUILERA Y GUSTAVO GONZÁLEZ LÓPEZ han hecho parte del clan Cabello, igual que Carreño, estando éste más metido en la política de las altas esferas del PSUV (antes MVR), el parlamento y la Asamblea Nacional Constituyente. Pero, su vida de lujos lo delata, pues nadie en Venezuela con sueldo de militar de baja graduación retirado o parlamentario en funciones puede justificar tanto poder de compra: bienes muebles e inmuebles, trajes, calzado, relojes de marcas solo al alcance de los millonarios, en estos casos, enriquecidos "pudrimillonarios" de la "robolución".

* "EL MALONI" AZOTA CON SU BANDA EN GUÁRICO Y ARAGUA. "Después de que José Antonio Tovar Colina, alias El Picure, fuera dado de baja por las autoridades el 3 de mayo de 2016 en la población de El Sombrero, un nuevo grupo que dirige ahora alias 'El Maloni' mantiene en zozobra a las poblaciones del norte de Guárico y sur de Aragua.
"Aún las autoridades no tienen claridad en cuanto a la identidad del malhechor. El poder de fuego es similar a la de 'El Picure': armas y explosivos de guerra. Los delitos por los que se le busca activamente son el secuestro, extorsión y homicidio.
"Comerciantes y ciudadanos de la zona deben cancelar vacuna a los miembros de la banda para poder trabajar, en dinero en efectivo y con reses.
"Esta banda liderada por El Maloni, tiene sus ramificaciones en varios municipios del Estado Guárico, donde también actúan sus lugartenientes: en la población de San José de Guaribe, Antonio Celestino Palacios D´Angelo, su hijo Jorge Palacios Guzmán y un ex convicto hacen de las suyas en complicidad con 'El Angelo' y el 'Mono Fiao', bajo la mirada evasiva de las autoridades de la zona, a saber la Policía del Estado Guárico, CICPC y Guardia Nacional Bolivariana.
"Mientras, la población se encuentra en estado de zozobra y desesperación, en vista de la conducta de los Palacios y sus compinches.
"Pedimos en tal sentido que el Ministro de Relaciones Interior, Justicia y Paz, a través de sus grupos de acciones especiales, designen una comisión en San José de Guaribe para desmantelar estas bandas y proteger a los guariqueños de las tropelías que cometen estos delincuentes".

* EL PAPA FRANCISCO sería proclive a realizar una visita pastoral a Venezuela en el primer cuatrimestre de 2019, lo que ha provocado una polémica, hasta ahora no divulgada, en el seno de la Conferencia Episcopal Venezolana, pues varios de sus integrantes se estarían oponiendo fuertemente. Los detalles se irán conociendo, a partir de esta nota proveniente de fuentes confidenciales confiables.

*  LOS COLOMBIANOS TEMEN Y RECHAZAN UNA INTERVENCIÓN MILITAR CON EEUU CONTRA VENEZUELA: 

"...la idea de la intervención militar a Venezuela empieza a empapar la opinión pública en territorio neogranadino gracias al discurso del embajador colombiano en EE.UU., Francisco Santos, y el respaldo expreso de la administración estadounidense, ratificado por Donald Trump, quien aseguró que hasta las opciones 'más fuertes' son consideradas por Washington para deponer al actual gobierno venezolano.

"Aunque el presidente de Colombia, Iván Duque, trató de desescalar las palabras de su embajador alegando que su país 'no tiene espíritu belicista', indicó que su país 'mantiene la firmeza' para denunciar la supuesta 'dictadura' que hay en Venezuela.
"Pero más allá del clima de opinión, la sociedad colombiana no le ha dado luz verde a las amenazas de una confrontación armada. Políticos, intelectuales y activistas sociales han alzado la voz para criticar una guerra en ciernes justo cuando la paz, tan recientemente firmada con la extinta guerrilla con las FARC, cada día da más signos de fragilidad".
https://bit.ly/2UgKzF4

* PARA LOS QUE NO CREEN... TERRITORIOS VIGILADOS es un denso libro en el que su autora Telma Luzzani expone cómo opera la red de bases militares estadounidenses en Suramérica. Editado en Buenos Aires (Debate, 2012, 556 páginas), el texto penetra la estrategia continental del Pentágono a través del Comando Sur del Ejército de EEUU, por lo que su lectura es prioritaria para militares, políticos, líderes sociales, profesionales y estudiantes e investigadores universitarios dedicados a la política internacional, temas de seguridad y defensa y la integración latinoamericana y caribeña.
https://bit.ly/2Ehqhqn

* INSTITUTO DE ESTRATEGIA es un sitio web especializado en temas militares y geopolíticos, que recomiendo como fuente de información y análisis. http://www.institutodeestrategia.com 


MANUEL ISIDRO MOLINA
@manuelisidro21
www.manuelisidroxxi.blogspot.com
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